martes, 31 de diciembre de 2013

sábado, 21 de diciembre de 2013

sin poder decir adiós...

Ayer pensé escribir un Viernes entonado, reivindicativo, incendiario. Pensé en un texto pleno de proclamas y metáforas para describir lo que acontece en mi España querida. Sin embargo, pensé demasiado rápido, apresuré el paso en demasía… al caer la tarde choqué de bruces con una pared demasiado alta, demasiado fría. Mami dejaba el mundo que conocemos y yo sentía un vacío difícil de describir. Ya nadie me escribirá cartas-diarios donde se podía leer: “… bueno mi amor me voy a dormir, hasta mañana. Ya es mañana, ahora me voy a comprar el pan hace un calor del carajo”. Tampoco recibiré flores amarillas entre esas hojas también amarillentas que reciclaba de viejas libretas y me llenaba de cariño. Una vez me mandó una flor morada y con ella una nota que rezaba: “me patee todo Jovellanos y no encontré una puñetera flor amarilla”. Durante mi infancia ella fue mi protectora, mi compañera de juegos, mi todo. Cuando soñaba con descubrir una pócima para la vida eterna siempre hablaba de dos dosis una para ella y otra para mí. De ella aprendí que es bueno pedir perdón cuando nos arrepentimos. Fue ella quien me enseñó a leer, a contar, a sumar y restar. Lo de multiplicar y dividir lo aprendimos juntos cuando decidió empezar la escuela de mayores para poder enseñarme algunas cosas más. De su mano íbamos cada semana a la librería para que yo escogiera los libros que quisiera mientras ella se quitaba de todo por complacerme. Más tarde, cuando ya era estudiante en la Universidad, me decía que seguía  pasando por la librería pero no sabía qué libro comprarme. Cocinaba fatal, olvidaba poner sal a la comida y se les quemaba los frijoles, pero todos los días me esperaba para almorzar y  se deleitaba con mis anécdotas sobre lo que había aprendido. Le gustaba dormir la siesta, le encantaba bailar, lloraba cuando escuchaba “Con tu blanca palidez” pero sobre todas las cosas me amaba como a nadie. En los momentos malos de hambruna buscaba debajo de las piedras para mandarme un pan con bistec a la universidad, carne que no comía para dármela. Mucho después se sobrepuso al miedo por lo desconocido, se montó en un avión y viajó, más que por el espacio viajó en el tiempo para verme en Madrid. Aquí le tocó un invierno de esos que sólo llueve y se llevó la idea de que Madrid era Londres. Solían decir quienes la veían que muchas veces contaba hasta seis con los dedos en una especie de plegaria. Era su forma de calcular la diferencia horaria entre Cuba y España y así imaginarse si estaba en el laboratorio o en la cama. A veces me mandaba fotos disfrazada de persona que vive en el frio y la imagino riéndose mientras lo hacía. Un día, luego de siete años de padecer Alzheimer, mi padre se fue. No lloró, lo había hecho hacía mucho cuando dejó de reconocerla. Entonces mi madre tuvo una segunda vida, floreció y hasta montó un negocio donde vendía zumo de frutas naturales, a mitad de precio para los estudiantes. Pero esto duró poco, empezó apagarse, se reía pero su risa ya no era la misma, acarició a su bisnieta pero no tenía fuerzas para tenerla en brazos y hoy ya no está… no me lo acabo de creer.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Viernes poco inteligente...

Hola a tod@s!
¡Que difícil es nadar y mantenerse seco! El mundo amaneció sin Mandela y, probablemente, sin la única persona que lograra cruzar las aguas sin caer en la tentación de empaparse en ellas.
La raza humana es cruel por naturaleza y no se perdona ni a sí misma. Muy pocos, “if any”, han sido capaces de escapar a su epsilo-vecindad para encontrar la solución a un problema real y mantenerse fiel a la serenidad. Por estos días, en que el número de personas cercanas que me decepcionan aumenta desaforadamente, la muerte de Madiba me entristece. Hoy es viernes y también seis de diciembre, en España se celebra el día de la constitución, es festivo pero mi laboratorio trabaja, nadie se lo paga, de hecho si alguien desde el gobierno dijera que por ley hay que pagarles más, el descuadre de las cuentas-perfectas enfurecería hasta a los amig@s. También es el cumpleaños de mi madre, no sé cuanto cumple, nunca lo ha dicho y ahora lo ha olvidado.
Os quiero,
Ed.



domingo, 24 de noviembre de 2013

Viernes bailando, literalmente, en un escenario...

Hola a tod@s!
Ya se va acabando la semana, de hecho algunos dicen que la semana empieza el domingo por lo que ya se extingue el primer día de la otra semana. La verdad es que no pensé escribir mi Viernes, estaba agotado… mil reuniones, algunas poco productivas, otras totalmente estériles y un par de ellas con noticias que más tarde vendrán. Proyectos, alegaciones, mi laboratorio que va a mil, una tesis dirigida que se traba, se destraba, se enreda y no avanza. Amigos que dicen quererme con el mazo en mi cabeza, otros que quieren apoyos y a cambio brindan desvelos. Hasta un mareo se ha presentado, cuestión que achaco al es-trés que pasa por cuatro e intento que no llegue a cinco. Mi semana fue así, de sobresalto a sobresalto, una de cal con mucha arena, dos de arena con migas de cal. Y llegaron los días de descanso y con ellos la revisión de un proyecto que escribo con químicos, también la desgana, las preguntas y sus “porqués”. Pero el domingo vino a salvarme. Un amigo me escribe, me invita a ver la Compañía Nacional de Danza, el espectáculo ya lo había visto, estuve en el estreno y escribí una reseña para la revista con la que colaboro… me había encantado. Dejé todo, me fui a la Zarzuela y allí se me arregló la semana o el fin de semana o las últimas horas del domingo. Al final del programa, improvisan, sacan a bailar a unos pocos del público, yo entre ellos, y bailé, bailé muchísimo, me divertí, sentí la droga de un escenario. ¿Jordi me hiciste alguna foto? Volví a casa con otro ánimo, otra cara, y ahora sí puedo escribir mi Viernes, puedo criticar la venta de un Bacon por 106 millones, decir que el cuadro se va a Catar, prever que tendremos que vestir chilabas en un futuro cercano si queremos ver arte pictórico. Protestar porque la Infanta sigue sin ser imputada y aclarar que una cosa es saludar a la Reina, algo que hice recientemente, y otra muy diferente es negar evidencias. Trinar de rabia por escuchar que el Prestige no tiene culpables. Decir que “Jazmine”, la última de Allen, pudo llamarse el monólogo de Cate y la peli da fragancia de Óscar a Blanchett. Elogiar que Obama, finalmente, ha hecho su papel de Premio Nobel de La Paz, aunque seguro que más de un@ le sacará punta al hecho y me encantaría verl@s en una posición de decisión. Poner el tono triste y decir que Frederick Sanger ha muerto, el mismo que nos dijo cómo era la insulina y tiempo después supo secuenciar el material genético, uno de los cuatro que ha hecho doblete en el premio sueco, el mismísimo que, según un amigo que trabajó con él, amaba aquello de construir maquetas de barcos y se pringaba de radiactividad todos los días en su laboratorio. Y todo esto lo he podido escribir porque bailé en un escenario, porque solté las riendas y os cuento un secreto, cuando estoy solo pongo música y bailo, me encanta bailar, algun@ me ha tildado de loco, otr@s se ríen, la mayoría no lo entiende… me da igual, ell@s se lo pierden.
Os quiero,
Ed.

PD: Babbo gracias dobles, Lissette, Chris y Ceci felicitaciones por vuestros cumpleaños. A tod@s aquí os dejo los links sobre lo que publiqué sobre la Compañía Nacional de Danza y sobre Jazmine. 
http://www.ociogay.com/2013/11/17/la-compania-nacional-de-danza-borra-la-sombra-de-duato/
http://www.ociogay.com/2013/11/18/blue-jasmine-woody-allen-explora-el-desconsuelo-en-la-carne-de-cate-blanchett/

sábado, 16 de noviembre de 2013

Viernes de retorno...

Hola a tod@s!
Ya han pasado dos semanas sin “Viernes” y nadie se ha “preocupado”, vamos que esto es más o menos decir que os importo lo que la basura a la alcaldesa madrileña. Como bien decía mi madre: “si no llamas, ni dios coge el teléfono”. Pero no me ha pasado nada, sigo por aquí, por Madrid o quizá debería decir en la parte “napolizada” de Madrid. Para los que no andan por esta ciudad, llevamos unos cuantos días con huelga de recogida de basura y el centro ha tomado un aire napolitano que sólo es resistible porque hace frío y no ha llovido. La cuestión creo que empezó por un terremoto o microterremoto que sufrimos hace un par de semanas, esto movió el coagulo de sangre que tienen en el cerebro algunos en el ayuntamiento y el riego sanguíneo se vio más afectado que de costumbre. Resultado, todo bloqueado. Lo del terremoto es cierto, hubo gente que lo sintió y mi vecino que es vulcanólogo me dijo que llego a casi 4 en no me acuerdo qué escala. Lo del coágulo es obvio y extensible al gobierno central, de otra manera no hay quien explique el comportamiento del ministro de des-educación Wert. Por estos días el susodicho ha vuelto hacer el ridículo a más no poder diciendo digo y luego diego con lo de las becas Erasmus, que son un orgasmus para los estudiantes universitarios pero al menos aprenden otro idioma entre juerga y borrachera. Pero lo del ridículo no tiene freno en la Madre Patria, una señora acaba de sacar un libro llamando a la sumisión a las mujeres.

He leído algunos fragmentos que parecen escritos por una cavernícola y no sé muy bien si da ganas de reírse o llorar la existencia de semejante estúpida. ¡Wao!, que incorrección política acabo de cometer, seguro que será debido a mi educación poco democrática y mi falta de visión global del asunto… vaya tontería, probablemente si empezáramos a llamar por su nombre a las cosas dejaríamos de tener tantos problemas, esa señora es una energúmena y si la mayoría piensa así habrá que decírselo. Lo mismo que cuando recientemente le eché una bronca a una de mis becarias que, apunto de finalizar su contrato predoctoral, sigue sin entender que significa hacer ciencia. Afortunadamente para los que nos gusta la ciencia, trabajar en ello no es como ir a una oficina y quien lo tome como tal está errando el camino cien por cien. Pero sigamos con la estupidez, tema oficial de este Viernes de retorno, la condición no parece ser exclusiva de la capital, ni de la nación… lo siento queridos, hay bobería más allá y para ejemplo citamos la venta de un Warhol en 78 millones de dólares. ¿Pero qué sucede? ¿Se ha perdido la razón y el equilibrio? Esto es, ni más ni menos que la estupidez de los extremos. Por un lado tenemos a millones de personas que no consideran que el arte vale dinero, que ser artista es un trabajo en respuesta a una fuerte vocación comparada a la de ser científico y son capaces de llenar sus casas con burdas mamarrachadas a pesar de tener dinero para comprarse medio edificio; en el otro extremo están estas noticias que sobrepasan el despropósito: ¡78 millones por un cuadro! Lo curioso ha sido que El País sólo le preocupaba la polarización, que sólo los muy ricos podían acceder a estos “artículos” y nada hablaban de esta banalización de los precios. En fin, por mi parte sigo sin tener un Basquiat en mi salón, me han aceptado dos “papers” luego de mucho batallar, escribo otro también como si de una batalla se tratase, pedimos el voto para el Globepinkdance le diera 10 mil euros para investigar contra el cáncer de mama al hospital donde trabajo (ridícula suma que es más que nada), asistimos a la cuarta edición de los premios de fotografía que mi amiga Ema organiza, cena incluida, y me llevé dos, también estuve en el festival Lesgaismad, vi cosas buenas y malas, pasee con Lilo y vimos una película para no recordar, intento hacer malabares con mis días y pongo punto final a este texto porque tengo que escribir un proyecto para financiar mi lab.
Os quiero, 
Ed.
PD: Las fotos son las que resultaron premiadas. Una el tercer premio en la categoría Postales de Verano y otra 2do premio del público. Gracias Ema. Roxy re-bienvenida a mis Viernes.

sábado, 26 de octubre de 2013

Viernes laaaargooooo....

Hola a tod@s!
Siempre he estado convencido que la democracia en muchas ocasiones transita por el camino de la injusticia. Probablemente por haber crecido en un régimen a-democrático me percato de las actuaciones infantiles que, más de una vez, se derivan de un “actuar democráticamente” y acorde con la ley. Esta semana una asesina se pasea por las calles de España, eso sí “europeamente inmune” y es el comienzo de un despropósito colosal. Es también el reflejo de lo que sucede a muchas escalas, decide quien poco, muy poco, o nada sabe de la cuestión en sí. También esta semana hemos conocido que Estados Unidos no deja de ser quien siempre ha sido, aunque Obama lo presida. Con su descaro característico se erige policía del planeta e intercepta llamadas hasta de la rígida alemana que una vez estudió cuántica. ¿Y si ocurriese lo contrario? Probablemente ya las tropas aerotransportadas estarían en la Puerta de Brandeburgo. Así podríamos estar hasta el infinito pero prefiero cambiar de cuerda y hablar de otras cosas. 
Una vez un amigo, en un arranque de sinceridad y bordería, me comentó que no leería más mis Viernes porque ya existía la Guía del Ocio. En aquel momento se refería a los resúmenes que hacía sobre la vida cultural en Madrid. Hace poco otro amigo me dijo que echaba de menos aquellas pinceladas culturales de fin de semana, las mismas que tantas “iras” provocaba en algún lector de mi blog. Por uno y otro, vuelvo a mis andanzas y os puedo comentar que si vais al cine no os equivocaréis si la elección es “Prisionero”. ¿Alguien recuerda los thrillers de verdad? Pues aquí tiene uno, con todos los ingredientes y hasta algunos errores en el guión, que pasan desapercibidos si tu vida nada ha tenido que ver con polis o detectives. Son más de dos horas que te mantienen en vilo con actuaciones de gran calidad. De factura patria, hablando de la madre, recomiendo “Todas las mujeres”. De ella comenté maravillas porque las actuaciones lo merece a pesar de estar plagada de imprecisiones cinematográficas difícilmente de explicar. Otra cosa, también de excelente factura, es “Gravity”. Para no variar tiene errores varios y aquí interviene la física, hablo de la clásica. No hay que llegar a comprender qué diablos es el bosón Higgs para ver algunos imposibles en esta película. Pero son detalles pasables, el producto final es un poema visual e íntimo con Sandra Bullock en su mejor momento. Y hay más, “Mayordomo” que ha llegado a estar como número uno en USA se deja ver, mejor con algunos minutos menos. Esta es una historia que no deja de sorprendernos, que refleja las contradicciones y la evolución de un país también asombroso. Allí una misma persona ha podido vivir los momentos en que ser negro era un desgracia y luego ver como uno de su raza dirige el mundo. Posiblemente muchos digan “otra vez la misma historia”… sí, y habrá que repetirla muchas veces más. De la misma manera que tendremos que repetir las miles de situaciones vividas por los gays y, en un extremo muy superior, el exterminio masivo de judíos durante la segunda guerra mundial. En cierta ocasión, un amigo, hoy simplemente conocido, más moreno que un campesino recogedor de cerezas pero con pasaporte alemán por vía materna, comentó que estaba harto de las historias del holocausto. Creo que esas cosas hay que recordarlas, hay que mostrárselas a los que no la han vivido para que se corten de cuajo los gérmenes de algo parecido. En línea con esta historia me estoy leyendo un libro de Padura que, entre otras cosas, cuenta el despropósito histórico del St Louis. Resulta que en los tiempos de la superioridad racial alemana unos cientos de judíos intentaron migrar a Cuba, compraron el visado y embarcaron con rumbo al Caribe. En la travesía los gobernantes cubanos y alemanes cambiaron de opinión y, al final, no se le permitió la entrada a la isla. La diplomacia no funcionó o simplemente lo hizo como suele hacerlo. Tampoco Estados Unidos ni Canadá permitieron la entrada, por temas formales, de los que viajaban en aquel barco. El resultado es una de las vergüenzas históricas menos sonadas: el St Louis volvió a Alemania y sus pasajeros murieron gaseados. Quizá es momento de preguntarnos si no estamos viviendo situaciones parecidas cada día. En una cuerda algo más alejada pero con tintes parecidos, el Teatro Real ha estrenado Montezuma y aquí tenemos la historia de la conquista con una mirada demasiada Europea para mi gusto. Conceptualmente me encantó, vocalmente reconozco que es un trabajo soberbio. La ópera se apoya en textos de Octavio Paz y es un verdadero gozo para los sentidos. Caminando un poquito y sin alejarnos del género, Norma Aleandro, la actriz argentina conocida aquí por aquella película donde interpretaba a una señora con demencia (El hijo de la novia), nos trae “Master Class”. La obra es muy conocida y recrea una clase magistral impartida por la Callas en los momentos en que cantar ya no le era posible. Si soy sincero, esperaba más, pero si lo sigo siendo debo admitir que desde el primer segundo en el escenario estaba la Callas y no una actriz haciendo de ella. Curiosamente, en estos días asistí a una reunión de amigos (ellos fanáticos de la ópera) donde aprendí algunas cosas de técnica vocal que desconocía. Lo cierto es que, tanto en este género como en el ballet, la pintura, etc…conocer algo de técnica te hace disfrutar el doble. Y disfrutar es vivir. Hace algún tiempo le dije a un becario, uno de esos que son refractarios a la lectura, el teatro y el cine, que sin el arte la vida continúa pero es demasiado fea. Recuerdo que me miró incrédulo y luego se mofó de lo que dije. ¿Cómo hacer entender esto? Probablemente sea tan difícil como hacer ver que las Matemáticas no se restringe a la Aritmética. De cualquier manera siempre hay esperanza, un amigo actor me dijo que quería estudiar Matemáticas, pero de verdad… sabía que había algo detrás. También está el otro extremo, un pintor cuando le dije que la ciencia era bella, me dijo que me equivoca que la ciencia era necesaria pero sólo el arte engendraba belleza. En fin… 
Os quiero, 
Ed. 
PD:Belda… el proyecto!!! ¿Pelagia-Moraima-Odile cuántos cumples?

viernes, 18 de octubre de 2013

Viernes puntual...

Hola a tod@s!
Vuelve a ser Viernes y se repite mi cita con vosotros, aunque realmente no sé quien está al otro lado de la pantalla, si es que alguien está. Semana esta que ha pasado volando, siete días en los que he vuelto a Leonardo Padura en busca de sus “Herejes” y terminado otra historia de santos tal y como dice mi amiga canaria ¿estás ahí? Sí, ella en vez de calificarme de fetichista de las biografías de científicos, suaviza la frase y me tilda de amante de las vidas de santos. Esta vez el santo fue Feyman, el mismo que puso patas arriba la física haciendo que las partículas viajasen hacia atrás en el tiempo, cosa que explicaré otro día. Con Padura será más fácil. Leerlo es como volver a respirar La Habana, comer arroz congrís, yuca y carne de puerco. Quizá sea por eso que una y otra vez vuelvo a sus letras, soy nostálgico ¿y qué? Esta semana para rematar la faena, una amiga que merece las mayúsculas me mandó desde Chile una foto de una nota que le escribí el siglo pasado. Terminaba un “annus horribilis” en el que“mi yo” se me había extraviado; esta amiga se fue conmigo a pasar el fin de año, sin fiestas, ni comidas, en un pueblo perdido donde las doce nos cogieron en la cama dormidos.
Cosas que nunca se olvidan. Gracioso es el hecho que mi amiga Graciela que todos llamaban Chelly, yo ni corto ni perezoso le cambié la C por S y los que por mí la conocen le escriben “Shelly”. Pero aquí no paró la semana-nostalgia-de-tiempos-pasados, debido a una llamada, al cólera que revive en Cuba y otras circunstancias, hablé treinta minutos por teléfono con otra amiga del siglo pasado, con aquella que bailaba como un trompo en los tiempos de la adolescencia. “Jany” es su nombre, y no os burléis de la dulce intención de sus padres al llamar a su niña Miel y cambiar el “Honey” original por algo más fácil para la lenguas tropicales. Suman ya más de veinticinco años que no nos vemos y parecía que fue ayer cuando dejamos de bailar. Eso sí, mientras hablaba no me imaginé a una señora que peina canas con hijo criado, para mí tenía al otro lado del teléfono a la chica alegre vestida de uniforme que me arrastraba a bailar en cuanto sonaba la primera trompeta. Seguro que ella conversó con un flaco de pelos largos que se empeñaba en usar calcetines rojos con su uniforme azul y jamás con alguien que lleva el pelo muy corto y dejó de usar peines hace mucho tiempo. En fin, lindos momentos que guardo y guardaré, aunque ya el sitio donde pasamos aquel fin de año con Shelly no pertenezca a mi familia, y el pueblo donde bailaba con Jany no sea el sitio que deba visitar. Pero la vida continua y los papeles-recuerdos siguen existiendo, así fue como otro amigo, este más reciente, me manda por whatssap el recuerdo que tiene de mí, un poco menos nostálgico pero recuerdo al fin.
Resulta que hace poco tuvo que digitalizar una hoja que certifica cuando fui a su clínica a revisarme dientes y molares… momento en que me recordó y me lo hizo saber. Lo dicho, la vida prosigue, sin o con casa.
Os quiero,
Ed.

sábado, 12 de octubre de 2013

Viernes Nobel....

Hola a tod@s! 
Como todos los años está semana mi Viernes está dedicado a los Nobels. De lunes a viernes, cada día, desde el norte, se han ido dando a conocer los nuevos nombres que van subiendo al altar. Ya venía siendo costumbre que estos días coincidían con un panel de evaluación de recursos humanos para la biomedicina y también era una costumbre que entre discusión y discusión yo anunciaba a los agraciados. Esta vez no ha sido así. El panel se ha retrasado una semana, mis días han sido horribles con noticias muy malas para la viabilidad de mi ciencia y un alargado etcétera que prefiero pasar por alto. De cualquier forma los nórdicos, insensibles a mi “state of mind”, no han dejado de sacar con la sobriedad de siempre el resultado de sus deliberaciones. Así fue como el lunes decían al mundo que aquello del tráfico intracelular merecía un reconocimiento y los americanos James E. Rothman y Randy W. Schekman y el alemán Thomas C. Südhof se llevan el gato al agua dejando afuera a un montón de otros ilustres que han trabajado en lo mismo. Probablemente la mayoría de las personas no se han enterado muy bien de qué se trata este descubrimiento. No es complicado, las células para funcionar necesitan movilizar moléculas de un lado a otro, esto se realiza a través de vesículas. Estos señores describieron, en su momento, los mecanismos moleculares implicados en este fenómeno tan necesario para la vida. Ya martes el anuncio del Nobel de Física sonó menos extraño para el gran público.El británico Peter Higgs y el belga François Englert fueron los escogidos y, claro está, el bosón Higgs es el responsable de todo esto. Peter y Francois se conocieron hace muy poco, cosa que cuesta creer. Resulta que ya hace bastante tiempo ambos, de manera independiente, predijeron la existencia de esta partícula con la cual “la cosa cuadra” si hablamos del micromundo. Hay que decir que Francois no estuvo solo en su descubrimiento, lo acompañó su amigo Robert Brout para quien el Nobel ha llegado tarde, falleció en 2011. Este premio está cojo, la academia ha olvidado que sin los experimentos del año pasado en los que, supuestamente, se ha detectado la existencia del famoso bosón no se hubiesen atrevido apostar por él. El caso es que más de 7000 personas participaron en la demostración experimental de la existencia del Higgs, 7000 mil olvidos desde el norte… A medio día del miércoles nos enteramos que la química computacional se vuelve seria y el austríaco Martin Karplus, el sudafricano Michael Levitt y el israelí Arieh Warshe se tendrán que repartir el dinero de la medalla Nobel. Muy poco se ha hablado de este premio, he de reconocer que poco (if any) sé del tema. Avanzando en la semana, el jueves llegó con uno de los premios más codiciados, el de Literatura. Esta vez fue la cuentista canadiense Alice Munro, su nombre sonaba bastante y parece justo. Ya sabemos que existen escritores que sólo necesitan cuatro paredes y una señora que hace la compra y cocina para su familia para crear un universo. Este es su caso. La anécdota graciosa con este premio fue que la academia no localizaba a la Munro y le dejó un mensaje en el contestador, ¿no tiene móvil? Y para finalizar la semana el Nobel de la Paz saltó como una bomba para el desencanto de muchos. El comité decidió que la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) se llevara el reconocimiento de este año. Esto es un organismo independiente con sede en La Haya  cuyas negociaciones tuvieron éxito y evitaron una intervención internacional en territorio sirio o al menos esa es la versión oficial. En cualquier caso creo que es mejor esta opción que la de Putin que también estaba nominado. Ya sólo queda el Nobel de Economía que será anunciado el lunes. Aunque deberían congelarlo hasta que existan motivos reales para darlo.
Por mi parte y para no desentonar tanto con los nórdicos, tuve un invitado especial por mi lab. Probablemente lo único bueno de esta semana es que Salvador Moncada nos dio una conferencia y, como siempre, la luz del conocimiento brilló a su alrededor.
 Os quiero, Ed.
 PD: ¿B cuándo montamos la Academia Independiente de Ciencias (AIC) sin tanto nombre, estrategias digitales, ni tanta leches?

sábado, 5 de octubre de 2013

Viernes...

Hola a tod@s!
Hay semanas en que la vida parece tomar un camino oscuro, con días interminables y laberintos sin salida. Las dos últimas han sido, probablemente, un buen ejemplo. La mayor parte de estos días los he dedicado, junto con otros científicos, a repartir el presupuesto de la única ventana de financiación abierta para la ciencia de este país. Con la justeza que permite la subjetividad humana y el cansancio que provoca las horas largas, cortamos en finos trozos el pequeño pastel financiero que evitará la muerte de la investigación en Cáncer, VIH y enfermedades infecciosas. Para la primera los euros no sobrepasaron los 10 millones. Para las dos últimas, juntas, ni siquiera se llegó a los cuatro. La sensación es de tristeza e impotencia. Con esto, los equipos de investigación españoles tendrán que hacer malabares durante tres años… no hay más. Ponerme a comparar cifras, salarios, ganancias es un ejercicio que prefiero evitar. Lo que si tengo claro es que resulta tan ridículo que da vergüenza. Una vergüenza que intenté compartir con los grandes del twitter español sin resultado, los mismos que luego exigirán un remedio para las infecciones que pillen y no entenderán como, de un día para otro, un ser querido muera de una cosa rara que se llama sepsis y es una de las principales causas de muerte en el mundo desarrollado… porque en el tercero no merece la pena gastar en estadísticas. Pero no podemos culpar a los políticos de este desastre. Todos y cada uno de nosotros cargamos con nuestro grano de yerro. Ayer veía como Messi, citado a los juzgados por estafar hacienda, era vitoreado por una masa de estúpidos que goza con sus patadas. La misma masa que vive en la pobreza intelectual, peor que la otra, y luego grita porque el desempleo se los come y la factura de la luz sube desorbitadamente. Y no hay que ir tan abajo, cuántos de vosotros que me leéis habéis invertido un céntimo para que se desarrolle un proyecto de investigación, cuántos habéis preferido poner vuestros ahorros en una empresa biotecnológica en lugar de comprarse un piso para sacar rendimientos de la burbuja de ladrillo. Es fácil exigir, hablar mal de quien no lo hace bien sin mover un dedo en beneficio de todos…Os dejo el dato, juzgad vosotros mismos y cuando escojáis invertir en otro ladrillo sólo os pido que penséis en el día que tengáis que ir al médico. Y así, con la tristeza agrandada por malas noticias proveniente de amigos que han sufrido percances varios… seguí caminando hasta el sur de estas dos semanas, buscando aliento en los pequeños placeres que nos proporciona la vida. Entonces, luego de quejarme por la pérdida de mis recuerdos en Cuba, mi primer becario doctoral, hoy todo un investigador con la mochila llena de buenos trabajos, me envió la foto del primer artículo que publicó conmigo dedicado de mi puño y letra… la vida continua y los recuerdos seguirán ahí. Otra noche, luego de un día agotador, me fui al Teatro Canal y vi una función de El Lago de los Cisne por el BNC que debió llamarse El Lago perfecto, luego una cena me hizo reír y tener esperanza en el futuro. Más tarde seguí riendo con Alex de la Iglesia y sus Brujas que debió dejar en los 30 primeros minutos para hacer historia dentro del cine patrio. Todo esto salpicado de desastres varios como el cierre de USA por el empeño republicano y Berlusconi tirando de una cuerda a punto de romperse.
Os quiero, 
Ed.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Viernes sin fotos

Hola a tod@s!
Anoche mientras escuchaba a Kim Cattral, la Samantha de Sex and the City, narrar sus cambios de países, casas e historias… irremediablemente me vino a la mente imágenes de aquel hogar en el que crecí, el patio donde jugaba, el cobertizo donde monté mi primer laboratorio y la pared de mi habitación que llené de graffitis, sin saber que el término existía ni conocer a Basquiat. El tiempo pasa y las decisiones se toman sin contar con el pesar ajeno. Hace casi dos décadas dejé atrás mi familia, una casa y muchas historias sin tener en cuenta que con ello amputaba el alma de mi madre. Hoy, en un acto pragmático, sin mucha alma por medio, aquella casa con la que muchas veces sueño ha sido mal vendida por mi familia sin pensar que allí estaba mi infancia, mi juventud y mis sueños de antaño. En la venta se incluyeron mis libros, demasiados pesados y polvorientos para trasladarlos, se perdieron mis diarios y mis escritos, los utensilios inventados se echaron en una caja y luego a la basura… todo ha dejado de existir. Si antes confiaba en alguna vez releerme y de esta manera recordar momentos que ahora se contaminan con otros términos, ahora sé que esto no ocurrirá. Una vez, en unos de mis cambios de continente, mientras me obsesionaba con cargar con cuanto libro y CD tenía, pensé que lo mejor sería ir ligero de equipaje con todo lo aprendido en la mente. Sin embargo, algo de nostalgia me invadió cuando supe la noticia, ya no existe el ancla, al menos físicamente. La vida continúa y el mundo trata de imponer la praxis, yo seguiré en el mundo, eso sí sin tirar la toalla y evitando que me amputen lo que llevo dentro. Así, un poco más huérfano, disfruté de un espectáculo recomendable que llaman “Capitalismo” e intenta, con buen atino, pasar un espejo por esto que venden perfecto y nadie sabe a donde va. También reí con “La gran familia española”, película coral e inteligente que empieza gélida pero se calienta en el camino dejándonos al menos dos escenas para la historia del género. Pero no todo ha sido “happy” en esta semana que culmina… España no se despoja del barbarismo medieval y otro año ha exhibido la vergüenza de su poco respeto por quien considera inferior en lo que llaman el toro de la Vega. Suma y sigue, personalmente he chocado con la corta vista política de quien considera su puesto su feudo y veta el intercambio científico por riñas políticas. Suma y no pares, la corona se empecina en mantener un rey enfermo como número uno de la nación, cuando ya estaba decidida la sucesión y, posiblemente, la república al doblar la esquina. Pero qué le vamos hacer… el espacio que ocupa la intuición es mayor que el que tiene la razón.
Os quiero, 
Ed.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Viernes desde Madrid...


Hola a tod@s!



Os mando un saludo desde una ciudad donde no sólo se toman “relaxing cup of café con leche” tal y como ha popularizado la alcaldesa-no-elegida, Ana Botella, en su desafortunado “speech” frente a los del COI en defensa de la candidatura olímpica de Madrid. Realmente os saludo desde la ciudad donde se ha marcado un hito científico como lo es obtener células embrionarias, de lo cual se ha hecho eco la revista Nature y no he visto aún ni un solo tweet de nuestros afamados tweeteros, esos que crean tendencias con sus “trending topics and so on”. La misma ciudad que alberga mil cosas buenas y un estilo de vida que atrae, seduce y atrapa. Un sitio que más que unas Olimpiadas necesita una renovación de proyecto vital y menos cortinas de humos como pudieron haber sido esos Juegos que, dicho se de paso, me hacían ilusión. Yo sigo viviendo por aquí, en este sitio medio convulso, medio lleno y jamás vacío que nunca se siente dueño de nada y se vanagloria de todo. El mismo lugar donde la temperatura cambia de un día para otro pero el sol sigue iluminándolo. Hoy lleno de risas y mofas por la terrible pronunciación de la alcaldesa-bruja, y mañana burlándose de quien dice “livais” en vez de levis como tantas veces me ha pasado. ¿Por qué Madrid?

es una pregunta sin respuesta o de réplica demasiado larga para esbozarla en una conversación informal. Lo cierto es que pasan los años, vienen y van oportunidades y yo sigo anclado a este sitio que me enamoró desde dentro y no a primera vista. Por ello me permito la licencia de criticarlo, destrozarlo y luego elevarlo al más grande de los altares. Entonces no quiero centrarme en aquellos que siguen mirándose el ombligo, cuando está a la distancia de la punta de la nariz porque de lo contrario lo pierden de vista, y no han dado importancia a que la humanidad ya tiene “algo” que va camino de las estrellas y se llama Voyager1. Tampoco en los que siguen copiando en los exámenes, la cultura y la ciencia les da lo mismo y luego exigen tener políticos de altura… mucho menos en el rifirrafe que se ha armado por la destitución de Mortier frente al Teatro Real, cosa de la que seguro hablaré… hoy era el turno de Madrid y desde aquí os quiero simplemente saludar.
Ed.

PD: ... las fotos son mías. Bienvenida Lilo.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Viernes simple en compás de espera...

Hola a tod@s!
No hay secreto en aquello de que la vida es una espera en la que unos intentan adelantarse a lo esperado y otros simplemente contemplan el curso de los hechos. En vilo por una guerra en el horizonte, el planeta intenta, o no, seguir adelante. Es una historia, aparentemente sin fin, en la que un día nos encontraremos de bruces con el hecho de que no hay marcha atrás. Siria, to or not to be. Un “gobierno” que hace, deshace y todo parece indicar que hasta gasea a civiles con la venia de no sé que dios. Y en la otra esquina, Estados Unidos, el guardián de las causas que previamente ha encendido, el mismo que, detrás de otro dios, “defiende” el bien de occidente. ¿Qué hay en el fondo de todo esto? ¿Dónde está la razón? ¿Por qué no podemos utilizar la palabra? ¿Cuántos Ed Snowed nos hará falta para conocer algo de la verdad? A pesar de pasar significativamente de los cuarenta, aún me queda esperanza, creo que el hombre no es demonio por naturaleza sino lo contrario. Por ello busco razones, no quiero pensar que tod@s actuamos movidos por el mal de quien tenemos al lado. Por ejemplo, cuando escucho la palabra Olimpiada, me viene a la mente la fraternidad del deporte. El motivo primero de este evento en la antigüedad era el cese temporal de todo conflicto. Pocas veces me aflora el dinero, la inversión, el oportunismo que brillan en sus actuales cimientos cuando de Olimpiadas me hablan. Quizá por ello me gustaría que esta noche Madrid celebrara tenerla el 2020 y todo ello a pesar de Ana Botella, los miles de intereses que se mueven y un etcétera abultado. Probablemente peque de inocente o simplemente prefiero serlo para no envenenarme la existencia. Entonces noticias como la que saltó desde la NASA me hace recuperar la ilusión infantil. Ya tienen elegidos a los futuros astronautas que se prepararan para las misiones a la Luna y Marte, una de ellos es una doctora en ciencia de Brown University… ¿Y qué? dirán muchos. Pues a mí me gusta la idea, ¿y lo de Brown?… una vez fui staff de esa universidad. No sé, me vino a la mente libros como “El martillo de dios” de Clarke, los que lo hayan leído entenderán por qué. Mientras tanto sigo con mi rutina, monto en bici por las noches, me sorprendo que Nokia haya sido comprada por Microsoft (falta de visión de los nórdicos), vuelvo a leer a Padura, re-veo la trilogía Before Sunrise, Sunset y Midnight, me reconcilio con Dalí al ver la exposición que ya cerró puertas en el Reina Sofía, pienso que El Brujo se fue a lo demasiado fácil y rozó la vulgaridad con su nuevo montaje, disfruté de “El último cuarteto” película que recomiendo y me río de cuanto pueda hacerlo.
Os quiero, 
Ed.

viernes, 30 de agosto de 2013

Viernes lisboeta dos décadas después...

Hola a tod@s!
Luego de una parada no técnica en Madrid, las vacaciones continuaron. Para el final había dejado el reencuentro con una ciudad casi veinte años después. Sí, cuando llegué a España mi pasaporte de antaño llevaba un visado erróneo y el correcto me esperaba en Portugal… pero eso será historia de otro Viernes. Hoy os cuento que íbamos a Lisboa. Por una vez me despreocupo, dejo que otro organice el viaje, me echo una siesta y al despertar me anuncian que los billetes y el hotel están cogidos. Como dicen en mi Cuba… el tiempo que restaba para el viaje “me tiré a la bartola”, me dediqué a dormir y relajarme. Pero no del todo, también me agencié una guía, planifiqué recorridos y visitas, me compré un libro apropiado para leer allí con una historia de la Isla Metafórica que mezcla nostalgia, decadencia y ganas de vivir… en fin, sólo quedaba el mar. Entonces, ya en Barajas, una vez pasado el control de aduana, el otro sonríe nerviosamente y me dice: “me equivoqué”. En ese momento nos percatamos que teníamos billetes para Oporto y hotel en Lisboa. No doy crédito. Menos mal que el billete no era para Moscú. Llegamos al aeropuerto de Oporto decididos a tomar un tren rápido para la capital. Pero había que llegar a la ciudad… sacar un ticket para el metro es complicado, sólo aceptan tarjetas portuguesas. Luego nos ponen otra prueba, hay que sacarlos uno a uno (somos dos, el que me llevo a Oporto y yo), la máquina comete un error y me da un papelito que debo entregar en la oficina de turismo para que me devuelvan el dinero. Me cago en todo y sigo intentándolo. Con el ticket en la manos subimos al andén. No me lo puedo creer, según el panel el tren que nos lleva a la ciudad llegará en 22 minutos… aquí los tiempos son otros. Pero Lisboa merece tres horas adicionales de tren y las risas nerviosas por una metedura de pata que quedará en mis anales.
La ciudad decadente que conocí hace casi dos décadas, ¿Carlin te acuerdas? sigue teniendo el mismo aire despreocupado de quien tiene todo el Atlántico a su vera. Callejear por sus cuestas te hace disfrutar de lo cotidiano, el aire del océano se lleva las preocupaciones y la vida resulta más fácil. Se nota en quienes la viven… la troika y los bancos tóxicos no han podido con esto. Me recorrí hasta el agotamiento sus callejuelas, me refugié cuanto pude en las iglesias…¡que distinto sería todo si toda la riqueza usada en construir templos para la adoración religiosa se hubiese empleado en crear observatorios astronómicos, centros de estudios no teológicos etcétera!
 


Aprecié un florecimiento del comercio pequeño, diminuto, familiar y destinado al vecino. No vi locales cerrados ni mucha basura en el suelo, tampoco caras tristes ni ánimos exaltados. Cuando estaba harto de subir cuestas una vista me sacaba del paso, me transportaba a otra ciudad que recuerdo en blanco y negro. Lisboa está viva, hay un ambiente propicio para la creación, es bohemia pero no se vanagloria de ello. También visité sus alrededores, en Belem me enamoré del estilo manuelino y comí unos pastéis en un sitio con dos siglos de tradición, en Caparica gocé de una playa amplia y limpia.



Por las noches me perdía por el Barrio Alto, una de ellas cené en la Cervejaria Trinidade que lleva sirviendo comida desde hace 175 años y está situada en un antiguo convento del XIII, recomendación de una amiga, esperaba lo mejor… entonces para no seguir románticos he de decir que ha sido el lugar donde peor he comido si descontamos el comedor de la universidad de La Habana y un restaurante del Escorial… ya lo dijo Wilder en 1959 “no body is perfect”. Pero mi amiga acertó en otras mil cosas, Lisboa ha entrado en altar de mis sitios favoritos. También acertó “el otro” con su billete equivocado a Oporto, tres horas de ida y tres horas de vuelta se aprovecharon para leer “La novela de mi vida” esa que cuenta la vida de Heredia… mientras tanto por la ventana se sucedían paisajes verdes que, una vez más, me transportaban a lugares añorados a los que, posiblemente, nunca volveré. He de decir que cuando allí vivía, lleno de sueños por cumplir, rodeado de crisis y desespero, una carta de algún amig@ que podía permitirse un viaje, unas vacaciones, algo distinto, me llenaba el alma y me daba aliento. Por eso hoy, pese a las críticas recibidas y los malintencionados comentarios en mi blog, sigo contando las experiencias vividas porque sé que habrá alguien como yo en el pasado que disfruta con ello.

Os quiero, 
Ed.



viernes, 16 de agosto de 2013

Viernes de altas tierras...

Hola a tod@s!
Por aquí seguimos, en un mundo donde matar a más de 500 personas durante un “desalojo” puede ser la noticia con la que amenizas la comida y como mucho la gente piensa: “vaya, me quedé sin poder visitar las pirámides”. Algun@s van más allá y reflexionan: “al menos se va a beneficiar el turismo español”, aunque esto último está desaconsejado por una eurodiputada británica que no tienen mucho que hacer. Pues si, en el país de la pirámides y los secretos se gesta una guerra civil y, mientras tanto, Gran Bretaña y España desempolvan el tema Gibraltar para hacer más ameno lo de tener temperaturas altas. Yo, sin prever nada de esto me lie la manta a la cabeza y, con una troupe muy entretenida, nos lanzamos a descubrir las High Lands escocesas. Ya tuve que aguantar que algún mequetrefe dijeran una bobería sobre mis tweets desde el sitio… pero eso es algo normal, vamos que ni caso.
Lo cierto es que llegamos a Edimburgo e inmediatamente cambiamos el chip obligados por una temperatura más fresca y otras circunstancias. Primero fue inspeccionar la ciudad, pequeña pero elegante, probablemente más majestuosa en mis sueños. Eso si, llena de creatividad. Resulta que hace casi un siglo, para celebrar que la guerra había terminado, allí se organizó un festival de artes escénicas. Entonces muchas compañías de teatro, danza “and so on” se presentaron, pero 4 de ellas se quedaron fuera del programa… “no había cama pa’ tanta gente” diría un cubano. Sin embargo, aquello no las desanimó y crearon un festival alternativo al margen del oficial que llamaron “Fringe” (marginal en inglés). Desde entonces Fringe es el festival de festivales, allí estuvimos. La Royal Mille estaba repleta de pequeños avances de lo que se podía ver en las salas de toda la ciudad. Nosotros fuimos a dos propuestas, una ya conocida y traída por algunos amigos desde NY y otra muy británica.
La primera, increíblemente mejor que cuando la vi en NY, la segunda toda una clase de escuela dramática inglesa. No tuvimos tiempo para mucho, queda para la próxima pasear por la Ciudad Cerrada, aquella donde confinaron a los enfermos de peste durante 100 años y hoy se llena de muñecas por la visión de una médium japonesa. También me quedó por ver la sangre del amante de María Estuardo, asesinado… no sé sabe muy bien por quién. Todo esto y algo más lo cambiamos por meternos en un coche y viajar muchos kilómetros por esas tierras altas, verdes, vírgenes. Quienes me conocen sabéis que entre las cosas que trato mantener lejos de mí están las dinámicas de grupo y los viajes en coches. Las primeras me agotan, los segundos me marean. No obstante, debo decir que ha sido una de las experiencias más placenteras que he experimentado. Con rumbo al norte nos hicimos más de 500 km para buscar Ullapool y desde allí otras tantas millas para recorrer unos montes tan verdes que duelen. La desintoxicación fue brutal, ni un solo edificio, muy pocas personas, todo lagos, mar, cascadas, primos de Bambi, ovejas, vacas peludas y una compañía inmejorable. Durante las horas de coches pasábamos de analizar la política agraria de la UE a la estrategia de embrutecimiento que gestan las televisiones privadas, una maestra nos hablaba de cómo enseñar a no marcar diferencias en los niños y un periodista se nos dormía mientras visitábamos una isla que sólo él había incluido en el itinerario.
Todo amenizado por el mejor de los maestros de ceremonias: Nelson, el amigo cubano-argentino-newyorker que siempre tiene una palabra feliz para cualquier desenlace. Más de una vez los siete viajeros pensamos que detrás de aquello estaba el fin del mundo, alguna vez el silencio coronó la visión difícil de describir y sólo la voz de Chavela Vargas “perturbaba” el momento. Y aquí lo dejo, gracias Jose, Amparo, David, César, Carlos y Nelson por estos días tan agradables.
Os quiero, 
Ed.






PD: Felicidades a Jose, Ahmed y JL.

domingo, 4 de agosto de 2013

"Viernes" ... fin de la cita

Hola a tod@s!


España ha vivido esta semana una puesta en escena muy “graciosa”, por una parte nuestro poco agraciado presidente lució un preparadísimo discurso repleto de citas tras las que siempre dijo “fin de la cita” en un intento de remarcar las palabras de su adversario político. Por otra, tuvimos a una oposición que ahora "sabe" lo que hay que hacer y se dedicó a resumir la hemeroteca de los últimos tiempos. Un circo sin pan que deja un mal sabor y evidencia la pésima posición de nuestros políticos y su máxima: aquí no dimite nadie. Curiosamente, mientras el circo se desarrollaba en el parlamento, los medios se hacían eco, con la boca muy pequeña, de la noticia importante del día: “60 científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas a la calle”, fin de la cita. ¿Qué son 60 personas si los comparamos con los millones de desempleados españoles? Este número en relación con la cantidad de personas que nos dedicamos a la ciencia puede significar millones. Pero hay más, se abre la brecha en el sector. Si el buque insignia de la investigación en cáncer del país se puede permitir el despido de científicos sin la menor de las protestas ciudadanas, el resto es pan comido. Lo cierto es que nadie ha movido un dedo. No he visto un post aireado de @AnaPastor, tampoco un video blog analítico de #IñakiGabilondo y mucho menos una reprobación masiva. ¿A quién le importa? Sigo insistiendo, a nadie. La semana ha pasado centrada en el empeño de Rajoy de creernos tontos y lo peor es que lo somos. 
En lo que a mí respecta, no han sido unos sietes días malos, todo lo contrario. Mi proyecto, ese niño que tanto he mimado, pasó el primer escollo y fue algo así como una liberación. También firmamos un acuerdo con el Comité Olímpico Español para desarrollar un programa en el que pretendo aplicar lo que ya sabemos al antidopaje (Belda, nuestro primer proyecto juntos!) y un par de amigos se suman a mi vida… ¡bienvenidos! Todo esto salpicadito de mucho calor y alguna que otra curiosidad científica…

¿Sabéis que la epigenética podría explicar las diferentes susceptibilidades adquiridas por las diferentes razas? Resulta que eso que acabo de mencionar “epigenética” no es más que las transformaciones puntuales y temporales que ocurren en los genes pero que, hasta ahora, no se considera posible su transmisión hereditaria. Estos cambios epigenéticos hacen que algunos genes dejen de “funcionar” y otros “funcionen más” bajo algunas circunstancias. El hecho podría ser la explicación de algunas peculiaridades de razas que se han desarrollado en ciertas áreas del planeta que, curiosamente, tienen lugar en individuos de razas diferentes que migran hacia esas zonas. Yo estoy convencido de que el puñetero calor modifica epigenéticamente nuestros genes y nos hace menos analíticos y más sandungueros. Probablemente esto le está ocurriendo a los “analistas” del Fondo Monetario Internacional, que de tanto estar de vacaciones por el Caribe se les ha bloqueado algo en el cerebro. Ahora recomiendan la siguiente brillantez: “bajad los sueldos españoles un 10%”… y por qué no se baja las bragas la francesita esa que tienen por jefa. ¿Dónde estudiaron esos economistas? A ver, con el paro como está, los sueldos que han sido recortados muchísimo y los precios intactos o a la alza, si bajas el salario un 10 % más, ¿quién diablos va a consumir? No se le ocurre que a lo mejor lo que se necesita es bajar los precios reduciendo un poco la ganancia de las empresas. Por otra parte, ¿no tienen nada mejor que hacer que sacar informes predictivos sobre España, cuando sabemos que ningún modelo de predicción ha acertado? En fin, me despido con otras dos noticias, la primera en cirílico, mi tocayo (Ed) tiene asilo en Moscú por un año y me alegro por él pero no dejo de hacerme la pregunta: ¿Qué querrán los rusos? Porque no me creo que les haya dado un ataque de democracia. Y la segunda en italiano… Berlusconi a la cárcel, no sé por qué tampoco me lo creo. 
Os quiero, 
Ed... fin de la cita.

sábado, 27 de julio de 2013

Viernes de vuelta...

Hola a tod@s!
A veces aunque tengas mucho que decir, las palabras no salen o la desgana te puede. Por ello me he saltado un Viernes y retomo esta costumbre quince días después. Han transcurrido dos semanas de muchas aristas, alguna trágica e incomprensible como el accidente de tren que ha teñido de negro el norte español; otras menos trágicas pero también incomprensibles como la insistencia de Ana Mato y su ministerio de no-salud en discriminar la soltería y la homosexualidad a favor de la pareja compuesta por un hombre y una mujer. Mientras tanto sigo a la espera de la pre-evaluación de mi proyecto, algo de lo que no me fio porque los tentáculos de “las oportunidades y las estrategias” son demasiados largos y poco dados a reconocer la ciencia. Entonces, para que el aguardo no sea tan largo, retomo costumbres, patino, no voy al gym porque la muñeca izquierda sigue manifestando su dolor, leo, me cabreo con medio mundo y me río con la otra mitad. Entre tanto, me fui a la ópera y finalmente pude ver “Il Postino” en su noche de estreno, no, no con Plácido Domingo y sí, sí contrasté que aquello no tiene ni pie ni cabeza, que es un aborto musical y teatral, que no merece un minuto más en escena. Tampoco tuve suerte con el cine, varias veces visité la sala oscura y en el olvido se ha hundido lo visto, lo cual quiere decir algo. Esforzándome recuerdo una de eco-terroristas que llaman “The east” con planteamiento interesante pero guión para echar a los perros. Otra me viene a la mente con firma de Tornatore, pero muy lejos de aquella joya que se titulaba “Nouvo cinema Paradiso”. Esta vez se apareció con “La mejor oferta” que resultó lo peor que podía ofrecer. Fue el momento que me refugié en la ciencia, retomé las riendas de proyectos en curso y me alegré de ver reconocido en “blanco y negro” que sólo el 5 % de los resultados que se obtienen en modelos de ratones han sido transferidos a humanos. Esta es una lucha sin cuartel y con muy poco apoyos en la que llevo inmerso muchos años. Cada día se publican mil artículos donde ponen fin a la diabetes, curan la fibrosis quística, eliminan el cáncer y resuelven el asma… en ratones. Sin embargo, los hospitales siguen llenos de enfermos. El desarrollo de técnicas de ingeniería genética en roedores ha sido muy importante para dilucidar muchos mecanismos moleculares implicados en enfermedades. Pero, como casi siempre nos pasa a los humanos, se han magnificado los modelos de ratones y el éxito en el laboratorio nos ha cegado frente a la evidencia en el paciente. Llevo más de una década gritando que lo más alejado del sistema inmune de una persona, es el mismo sistema de un ratón. Pero ni caso, Nature (la revista) prefiere un elegante artículo donde un grupo de élite cura el Parkinson en ratones transgénicos frente a otro que intenta acercarse a la realidad con modelos humanos, que no son espectaculares pero describen mucho mejor la situación. Nada es negro y blanco, pero el gris del roedor sigue siendo más atractivo aunque, al final, bastante menos útil. Y con esto en mente entro en este fin de semana sin planes, asombrado de ver como una escritora como Lucia Etxebarría, movida por la ingente cantidad de dinero que le pagaban, aceptó participar en un reallity show del cual salió disparada cual bala… ahora es apaleada por aquellos para los que un libro no deja de ser papel con cosas negras impresas.

Os quiero, 
Ed.

sábado, 13 de julio de 2013

Viernes simple...

Hola a tod@s!
¿No habéis notado que no me quejo del calor? Es simple, estoy recluido. Paso del iglú en el que tengo convertido mi casa al iglú que he construido en mi laboratorio. Los momentos de transición, inevitables porque no he logrado hacer un túnel entre la casa y el laboratorio, los tomo como una aventura, un safari, un entrenamiento en condiciones adversas, exploración de un planeta muy cercano al sol o cosas por estilo. Así sobrevivo a esta estación que tantos se empeñan en echar de menos, yo no los entiendo, no veo nada agradable en sufrir cuarenta grados a la sombra cuando no tienes una charca de agua en 200 kilómetros, ¡por dios! Una noche me desperté soñado que estaba ardiendo la habitación, y no estaba lejos de la realidad, el termómetro marcaba 32 grados, inmediatamente tomé medidas para bajar aquello y evitar males mayores. En fin, que como el mar está lejos y uno tiene que trabajar… el modo reclusión está activado, lo cual ayuda a la tarea primera que me ocupa estos días que tiene por nombre: proyecto. Y así, recordando además que pertenezco a una de las dos líneas de evolución que en este planeta ha creado estructuras sociales organizadas, tengo a todo el laboratorio funcionando como un reloj suizo en pos del objetivo supremo. Por cierto, tanto nosotros como la otra línea de evolución que ha creado estructuras sociales muy organizadas, los insectos sociales, hemos entendido el desarrollo como una guerra perpetua. ¿Por qué diablos ha sido así? En nuestra historia que no es muy diferente a las de las hormigas por muy cultos que pensemos ser, no ha habido un solo momento en que el “quítate tú que me pongo yo” no haya tenido protagonismo absoluto. Es gracioso ver los grandes intentos de “humanizar” nuestra existencia con tratados de paz que luego se vuelven plataformas para generar guerra. ¿Y por qué hablo de esto? Quizá sea más interesante contar como unos locos-científicos italianos le han dado la vuelta a la tortilla y han usado el virus del HIV como vector para insertar información genética correcta en las células de niños que sufrían leucemias severas. Ingenioso y simple, como casi todas las grandes ideas. Ya sabéis que este virus es capaz de infectar las células del sistema inmune de una manera muy eficaz, pues si en vez de contener la información genética del virus, se rellena con códigos que rectifican un defecto que produce leucemia… ¡eureka! la cosa funciona y ya hay varios niños que se han salvado. Otra noticia de este tipo ha venido de Japón, donde un chavalito-loco-científico fanático de seguir sus experimentos al dedillo observó algo que parecía un error y al final resultó la prueba de concepto que da la clave para desarrollar órganos in vitro. ¡Qué lindo! Seguro que tod@s estáis emocionados con lo que cuento. Pues ahora mismo, vais a la página de change.org y firmad la petición que se le hace al gobierno español para que evite que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas  cierre; con 75 millones se puede dar viabilidad a los centros de investigación que los conforman. Recordad que Bárcenas tiene 48 millones, que dos traspasos de futbolistas sobrepasa esa cifra, que el país da 500 millones de subvenciones a la tauromaquia… pero sobre todas las cosas que nos encanta ir al hospital para que nos quiten una dolencia, apretar un botón y comunicarnos con alguien al otro lado del planeta, llegar a la cocina y encender el microondas. Todo esto ha salido de los laboratorios. No seamos estúpidos, por una vez. No os pido 50 céntimos para un proyecto, eso es demasiado soy consciente, sólo os pido que vayáis al link que os dejo abajo y firmad la petición… es fácil.

Os quiero, 
Ed.

https://www.change.org/es/peticiones/firma-para-salvar-al-csic

domingo, 7 de julio de 2013

Viernes un poco multicolor...


Hola a tod@s!
Voy cerrando una semana con un año más, sí ya tengo 44. El 3 de julio fue mi cumple, bueno el mío, el de Kafka, el de Tom Cruise y tropecientas personas más. Pero, el más cercano soy yo. Así que empezaré por dar las gracias por los whatsapps, emails, facebooks, llamadas etc que recibí desde un montón de sitios cercanos y lejanos. Como todos los años, la primera felicitación me llegó de un amigo de la infancia, Agus, que siempre se equivoca y me felicita un día antes. La última, también sin margen de error año tras año, fue de Paneque desde Chile… hace 25 años me felicita el 4 de julio. En fin, no cambiamos y eso, en parte, es muy bueno. Amén del cumple que celebré de manera des-estructurada por aquello del proyecto que me tiene a pan y agua, han sido siete días interesantes. Una buena noticia que no pienso comentar (verdad Belda?), una trifulca diplomática con Evo Morales, de nuevo el chico que está sirviendo de pretexto para la fría guerra del siglo XXI, un par de películas y muchos libros. Pero vayamos por partes. Ya dije que la noticia buena no lo voy a comentar, así que pasamos directamente a Evo. Este pobre personaje que no es de mi de agrado ha puesto en evidencia la basura y el poco respecto que inunda la diplomacia europea. Como ya sabéis, de vuelta a casa viniendo de Rusia, varios países de la unión, España incluida, les prohibieron el uso del espacio aéreo. Todo porque Obama quiere al niño Edward Snowden de vuelta a América para darle un par de nalgadas y de paso dejarlo sin ver la luz el resto de su vida. Bonito empeño. Por una parte, el dilema con Snowden es un poco Janus, tiene dos caras, y la cuestión se reduce a poner en sincronía el deber con la conciencia. Era su deber no desvelar los secretos, pero su conciencia le decía que aquello era vomitivo. ¿Hizo bien? Sea cual sea la respuesta, lo que le han hecho a Morales no tiene nombre. Ese señor es el presidente electo de un país que lo eligió democráticamente. El resto de naciones lo reconocen. Entonces por qué le niegan el paso por su espacio aéreo. Incluso si hubiese sido cierto que llevaba consigo al otro Ed, no hay razones para detener su viaje. Entre otras cosas porque mi tocayo no es un criminal, no es un banquero cabrón y sí un chaval que ha dicho claro y on line: “Este mundo es una mierda”. Así nos va. Por suerte de cosas lindas también se ha llenado la semana, por citar alguna… haber visto “Before Midnight” que es, sin lugar a dudas, una de las películas con mejor guión de la historia del cine. Me declaro fan de la trilogía (Before sunrise, Before Sunset y la actual) pero si la primera fue sutil, preciosa, tierna e inteligente, la segunda algo más floja pero también entrañable, esta tercera se sale del molde y hace de cada palabra una cátedra de la realidad. He “crecido” con la trilogía, he pasado por historias parecidas, me identifico con ambos sin ser ninguno de los dos y definitivamente me quito el sombrero frente a estos actores-guionistas que han plasmado la vida adulta de dos intelectuales, tal y cual es. En otra cuerda y con escritores por medio, también disfruté de Writers (aquí le pusieron: Un invierno en la playa, no sé por qué?) una historia deliciosa para reír, llorar y re-plantearse la vocación de contar, escribir. También tuve la visita de un amigo de San Sebastián y con él pudimos lograr el poder de tres, cosas de nosotros. Más adelante hice un experimento teatral con otros amigos y prometo contarlo el próximo Viernes.Pero no todo siguió siendo bonito durante estos días. De Chile ha llegado una noticia increíble, una niña violada por su padrastro será obligada seguir el embarazo… ¡Qué moral cristiana! Pero es que la iglesia pocas veces ha caminado con pie bueno.
Y para acabar, prefiero venirme arriba y hablar del Orgullo Gay... esa celebración que nos hace fuerte a pesar de los pesares. Hoy no trataré de justificar la importancia de salir a la calle y reivindicar el derecho de quien no es frecuente pero si normal. Es evidente que hay que seguir haciéndolo. Mientras tanto exista este gobierno que nos tilda de no-naturales, mientras tanto haya que salir del armario cada “single day” porque se mantiene la jodida costumbre de generalizar, mientras muchos mientras existan, habrá que salir una y otra vez. El sábado me sentí bien, Madrid vuelve a reivindicar su Orgullo Gay, Prado se llenó de todas las opciones, esas que, en el mejor de los casos, hacen gracia a quienes se cree normales por el simple hecho de ser frecuentes… y me repito, ya lo sé.
Os quiero,
Ed.

domingo, 30 de junio de 2013

Viernes dominical de comas, cine y átomos...

Hola a tod@s!
Voy cerrando una semana con días en los que invierto la mañana en poner una coma y la tarde en quitarla… sí, así es de triste. A lo Oscar Wilde, pero sin su glamour, estoy encerrado en mi mismo tratando de poner palabras inglesas a mis ideas latinas en un proyecto que me está asando lentamente y sin condimentos. Mientras tanto, el mundo sigue girando sin percatarse de mi estado-estático-improductivo-decodificado. Por aquí meten en la cárcel Bárcenas años después de que todo dios estuviera convencido que es un cabrón de mucho cuidado, por USA derogan la DOMA que era lo mismo que una vergüenza incrustada en las leyes americanas, entre China y Rusia anda el chico que ha desvelado las singulares maneras de la diplomacia, cosa que está sirviendo de pretexto para encender la guerra fría Putin-Obama y un etcétera abultado que me viene un poco al pario dado mi no-estado de gracia. Entonces, rememorando los viejos tiempos universitarios, y hablo de cuando al otro día tenía una clase práctica de Análisis Matemático con su bulto de ejercicios por hacer, un laboratorio de Física Molecular con el correspondiente informe a entregar, una evaluación de Geometría Analítica y un seminario de Filosofía (Marxista!), eran las 7 de la tarde y decía… “mejor me voy al cine porque no llegaré a todo”. Ahora con un poco más de responsabilidad me ponía el cine u otra actividad lúdica como zanahoria y así fue como os puedo comentar que “Hannah Arendt” es la película que necesitaba ver. Se basa en un pasaje de la vida de la emblemática filósofa judío-alemana que siempre defendió su deseo perpetuo de pensar. Ella decía que “entender no quiere decir perdonar” a lo que añado… y mucho menos olvidar. Al ver esta película que narra todo lo que se armó por sus artículos a raíz del proceso contra el nazi Einchmann, descubrí a través de sus razonamientos mi permanente deseo de entender al contrario sin que esto signifique que perdono u olvido sus daños. Más allá de todo lo personal, es una película excelente con una tesis a recordar: el deber y el consciente deben estar en permanente sincronía aunque lograrlo es tarea titánica. En otra escapada me fui a ver “Laurence Anyways”, una vuelta a los 80 con la vida de un luchador por ser quien cree ser. La película cuenta la historia de un hombre con vida establecida y “placentera” que decide hacer caso a su yo, rasgarse la piel y exponer la mujer que llevaba encerrada. Es tan difícil no dejarse llevar y complacer al mundo con la apariencia que les gusta de nosotros, las palabras precisas, los gestos adecuados, el camino a seguir. Seguro estoy que un porcentaje elevadísimo de la población mundial es un Laurence en potencia. Su caso era más dramático, estar encerrado en un cuerpo equivocado debe ser atormentador, pero también es agotador ser el simpático porque gusta y se espera que lo seas, mostrarte resolutivo porque es lo debido y así una lista inacabable. Volviendo a la película, como si la historia con guión sólido fuera poco, tiene una dirección de fotografía envidiable y actuaciones memorables. Por cierto, delante de mi estaba Almodóvar, nada de glamour tampoco esta vez, era la sesión primera a la que nadie va, en la que me lo he encontrado varias veces…  tuve que cambiarme de asiento porque sus pelos no me dejaban ver. Y para rematar, esta vez si con algo de glamour, estuve en el estreno de La Novena en Real por la Berliner (la filarmónica de Berlín). Los que me conocéis más sabéis que se me abrieron los oídos a la música clásica escuchando la Novena de Beethoven, recuerdo el primer día que la escuché entera casi me muero. Ilusionado por el cuarto movimiento que ya conocía, un conocido de la familia me sentó frente al tocadiscos y me puso los cuatro movimientos seguidos. Era demasiado para mi edad y origen, pero con el tiempo aquella versión (la que grabó Toscanini a principios del siglo XX) se volvió fetiche y cada primero de enero la escucho íntegra. Pues bien, luego de un día de comas si, comas no, me fui al Real para tener mi segundo encuentro con la mejor filarmónica del mundo, según muchos. No niego que estaba nervioso, tampoco que la perfección de los músicos fue extraordinaria, pero casi mato al coro y los solistas que hicieron de la noche un aborto en toda regla… en fin. Así, perdido en la perfección, me retiré a casa, con mi proyecto y los párrafos que no salen. No sin olvidarme que el núcleo cuántico cumplió 100 años… hace justamente un siglo Bohr publicó tres artículos magistrales, siendo el primero de ellos  un puñetazo en la jeta de la física clásica, aquel jovenzuelo se le ocurrió postular que la energía de los electrones que orbitan alrededor del núcleo viene dada en paquetes, es decir, está cuantizada. Con este supuesto y, dado que la energía del electrón depende de la distancia a la que orbita del núcleo, concluyó que el electrón solo puede orbitar a determinadas distancias, o niveles, del núcleo. Cuando un átomo gana energía, el electrón se desplaza hacia las órbitas más alejadas, y al perderla, salta de órbita en órbita, como si bajara los peldaños de una escalera. En estos saltos, que pueden ser de uno o varios escalones, emiten luz, fotones, cuya frecuencia es proporcional a la diferencia de energía que existe entre los dos niveles orbitales… pero qué hago yo hablando de ciencia.
Os quiero, 
Ed.