viernes, 18 de octubre de 2013

Viernes puntual...

Hola a tod@s!
Vuelve a ser Viernes y se repite mi cita con vosotros, aunque realmente no sé quien está al otro lado de la pantalla, si es que alguien está. Semana esta que ha pasado volando, siete días en los que he vuelto a Leonardo Padura en busca de sus “Herejes” y terminado otra historia de santos tal y como dice mi amiga canaria ¿estás ahí? Sí, ella en vez de calificarme de fetichista de las biografías de científicos, suaviza la frase y me tilda de amante de las vidas de santos. Esta vez el santo fue Feyman, el mismo que puso patas arriba la física haciendo que las partículas viajasen hacia atrás en el tiempo, cosa que explicaré otro día. Con Padura será más fácil. Leerlo es como volver a respirar La Habana, comer arroz congrís, yuca y carne de puerco. Quizá sea por eso que una y otra vez vuelvo a sus letras, soy nostálgico ¿y qué? Esta semana para rematar la faena, una amiga que merece las mayúsculas me mandó desde Chile una foto de una nota que le escribí el siglo pasado. Terminaba un “annus horribilis” en el que“mi yo” se me había extraviado; esta amiga se fue conmigo a pasar el fin de año, sin fiestas, ni comidas, en un pueblo perdido donde las doce nos cogieron en la cama dormidos.
Cosas que nunca se olvidan. Gracioso es el hecho que mi amiga Graciela que todos llamaban Chelly, yo ni corto ni perezoso le cambié la C por S y los que por mí la conocen le escriben “Shelly”. Pero aquí no paró la semana-nostalgia-de-tiempos-pasados, debido a una llamada, al cólera que revive en Cuba y otras circunstancias, hablé treinta minutos por teléfono con otra amiga del siglo pasado, con aquella que bailaba como un trompo en los tiempos de la adolescencia. “Jany” es su nombre, y no os burléis de la dulce intención de sus padres al llamar a su niña Miel y cambiar el “Honey” original por algo más fácil para la lenguas tropicales. Suman ya más de veinticinco años que no nos vemos y parecía que fue ayer cuando dejamos de bailar. Eso sí, mientras hablaba no me imaginé a una señora que peina canas con hijo criado, para mí tenía al otro lado del teléfono a la chica alegre vestida de uniforme que me arrastraba a bailar en cuanto sonaba la primera trompeta. Seguro que ella conversó con un flaco de pelos largos que se empeñaba en usar calcetines rojos con su uniforme azul y jamás con alguien que lleva el pelo muy corto y dejó de usar peines hace mucho tiempo. En fin, lindos momentos que guardo y guardaré, aunque ya el sitio donde pasamos aquel fin de año con Shelly no pertenezca a mi familia, y el pueblo donde bailaba con Jany no sea el sitio que deba visitar. Pero la vida continua y los papeles-recuerdos siguen existiendo, así fue como otro amigo, este más reciente, me manda por whatssap el recuerdo que tiene de mí, un poco menos nostálgico pero recuerdo al fin.
Resulta que hace poco tuvo que digitalizar una hoja que certifica cuando fui a su clínica a revisarme dientes y molares… momento en que me recordó y me lo hizo saber. Lo dicho, la vida prosigue, sin o con casa.
Os quiero,
Ed.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Oyeee!! eso no vale, la hoja del dentista está sin llenar!, así que no pude enterarme de cuantas caries u obturaciones tenías!!!!
un bso grandote
Yo

Anónimo dijo...

Si estamos, un beso

Anónimo dijo...

Aqui estamos, escuchando siempre...

Un beso gigante :)

Anónimo dijo...

Muy especial este viernes. Mi tío me manda de Padura todas las semans ensayos breves sobre cine y sobre la Habana. La descripción de esas personas al otro lado del teléfono y del tiempo muy gráfica y exacta. Me ha pasado incluso viéndolos en el skype.
Glaria

Anónimo dijo...

Dear Ed,

No es pecado tener nostalgia, a veces mantiene en forma los sentimientos. No soy capaz de criticar a nadie en ningún sentido y muchísimo menos cuando se trata de temas tan sensible.En cambio yo, con el tiempo a veces siento que los años me han pasado tan de prisa, siento nostalgia de mi lejana infancia que a veces recuerdo como una epocca maravillosa a pesar de la disciplina ferrea en que me educaron, tambien siento nostalgia de una juventud que se ha marchado rauda y veloz. Ahora estoy en la plenitud de los 70 y me doy cuenta de los cambios que se producen por los efectos de la degradacion fisica, poco a poco todo se descompone y solo te queda una opción aceptarte como eres, por lo menos estas sobre el planeta que cada vez es menos azul.
Un abrazo,
A.

Anónimo dijo...

Viernes nostálgico pero muy lindo. Ya sabes que sí que te leemos y que incluso esperamos tus viernes, así que sí, hay vida al otro lado de la pantalla. Ya lo de si es inteligente o no es harina de otro costal. Por cierto no conozco ese libro de Padura, lo acabo de buscar y veo que es de este año. El último de él que me leí fue "El hombre que amaba a los perros" y me pareció muy bueno. Un beso y disfruta el fin de semana!
L

Anónimo dijo...

Te leo te leo...besitos.

Ana

Anónimo dijo...

Un placer leerte como siempre.

Anónimo dijo...

Viernes es una obra en fasciculos que me gustaría encuadernar. Quizá digo esto porque yo soy de los de guardar pequeños tesoros. A mi me gusta releer los antiguos, me inspiran. A veces no entiendo muy bien ese mundo de la ciencia en donde parecen existir un montón de pequeños microorganismos paralelamente a mi vida. Por lo menos tu me los presentas y me abres los ojos aunque sigo sin entenderlos y ajeno a su existencia. Por cierto esta semana al citar todos esos platos de gastronomía cubana se me ha abierto el apetito.... Oh my God...y yo queriendo adelgazar !! Te haré responsable !!! Gracias por tu generosidad y sigue escribiendo PLEASE. Big hug !

Anónimo dijo...

Hola Ed, "El Flaco", como te conoci yo por ese
entonces.
Estoy aqui, como lectora "silenciosa" que
espera tus Viernes para
disfrutar, llorar o informarme.
Quiero que sepas q soy admiradora, para no
decir fanatica, de Padura, mi
Mantillero mayor. Empece cuando era pequeña
leyendo Fiebre de Caballo y
quede prendada. De ahi para aca, me he leido
casi TODO de el, la
cuatrilogia de Mario Conde, mas libros d
cuentos y otras novelas.
Un beso, c

Anónimo dijo...

Donde este alguien que te quiere es tu casa, un beso, marlen.

Anónimo dijo...

Querido Ed !! Este viernes que nos has ofrecido tan nostalgico creo que es uno de los mejores que he leido últimamente junto al de la venta dr tu casa y perdida de recuerdos sin desmerecer ningún otro.
Pero hoy siento que te hemos visto mas desnudo (refiriendonos al alma no al cuerpo ) que otros viernes.
Como bien dicen en otros comentarios si que estamos aquí,al otro lado de la pantalla esperando tus viernes para saber un poquito mas "de todo" cada semana.
Me encantan tus viernes.Así que sigue escribiendo por mí y por tantos fieles que tienes nene. ;)

Los recuerdos que muestras o nos cuentas son geniales por antiguos o modernos no pierden importancia.Cada uno de los recuerdos que tenemos nos hacen ser lo que somos hoy en día e incluso pienso que son la energía que nos mueve.
Gran viernes Ed!! Si Señor !!

Un abrazo enorme.

Nacho