sábado, 26 de octubre de 2013

Viernes laaaargooooo....

Hola a tod@s!
Siempre he estado convencido que la democracia en muchas ocasiones transita por el camino de la injusticia. Probablemente por haber crecido en un régimen a-democrático me percato de las actuaciones infantiles que, más de una vez, se derivan de un “actuar democráticamente” y acorde con la ley. Esta semana una asesina se pasea por las calles de España, eso sí “europeamente inmune” y es el comienzo de un despropósito colosal. Es también el reflejo de lo que sucede a muchas escalas, decide quien poco, muy poco, o nada sabe de la cuestión en sí. También esta semana hemos conocido que Estados Unidos no deja de ser quien siempre ha sido, aunque Obama lo presida. Con su descaro característico se erige policía del planeta e intercepta llamadas hasta de la rígida alemana que una vez estudió cuántica. ¿Y si ocurriese lo contrario? Probablemente ya las tropas aerotransportadas estarían en la Puerta de Brandeburgo. Así podríamos estar hasta el infinito pero prefiero cambiar de cuerda y hablar de otras cosas. 
Una vez un amigo, en un arranque de sinceridad y bordería, me comentó que no leería más mis Viernes porque ya existía la Guía del Ocio. En aquel momento se refería a los resúmenes que hacía sobre la vida cultural en Madrid. Hace poco otro amigo me dijo que echaba de menos aquellas pinceladas culturales de fin de semana, las mismas que tantas “iras” provocaba en algún lector de mi blog. Por uno y otro, vuelvo a mis andanzas y os puedo comentar que si vais al cine no os equivocaréis si la elección es “Prisionero”. ¿Alguien recuerda los thrillers de verdad? Pues aquí tiene uno, con todos los ingredientes y hasta algunos errores en el guión, que pasan desapercibidos si tu vida nada ha tenido que ver con polis o detectives. Son más de dos horas que te mantienen en vilo con actuaciones de gran calidad. De factura patria, hablando de la madre, recomiendo “Todas las mujeres”. De ella comenté maravillas porque las actuaciones lo merece a pesar de estar plagada de imprecisiones cinematográficas difícilmente de explicar. Otra cosa, también de excelente factura, es “Gravity”. Para no variar tiene errores varios y aquí interviene la física, hablo de la clásica. No hay que llegar a comprender qué diablos es el bosón Higgs para ver algunos imposibles en esta película. Pero son detalles pasables, el producto final es un poema visual e íntimo con Sandra Bullock en su mejor momento. Y hay más, “Mayordomo” que ha llegado a estar como número uno en USA se deja ver, mejor con algunos minutos menos. Esta es una historia que no deja de sorprendernos, que refleja las contradicciones y la evolución de un país también asombroso. Allí una misma persona ha podido vivir los momentos en que ser negro era un desgracia y luego ver como uno de su raza dirige el mundo. Posiblemente muchos digan “otra vez la misma historia”… sí, y habrá que repetirla muchas veces más. De la misma manera que tendremos que repetir las miles de situaciones vividas por los gays y, en un extremo muy superior, el exterminio masivo de judíos durante la segunda guerra mundial. En cierta ocasión, un amigo, hoy simplemente conocido, más moreno que un campesino recogedor de cerezas pero con pasaporte alemán por vía materna, comentó que estaba harto de las historias del holocausto. Creo que esas cosas hay que recordarlas, hay que mostrárselas a los que no la han vivido para que se corten de cuajo los gérmenes de algo parecido. En línea con esta historia me estoy leyendo un libro de Padura que, entre otras cosas, cuenta el despropósito histórico del St Louis. Resulta que en los tiempos de la superioridad racial alemana unos cientos de judíos intentaron migrar a Cuba, compraron el visado y embarcaron con rumbo al Caribe. En la travesía los gobernantes cubanos y alemanes cambiaron de opinión y, al final, no se le permitió la entrada a la isla. La diplomacia no funcionó o simplemente lo hizo como suele hacerlo. Tampoco Estados Unidos ni Canadá permitieron la entrada, por temas formales, de los que viajaban en aquel barco. El resultado es una de las vergüenzas históricas menos sonadas: el St Louis volvió a Alemania y sus pasajeros murieron gaseados. Quizá es momento de preguntarnos si no estamos viviendo situaciones parecidas cada día. En una cuerda algo más alejada pero con tintes parecidos, el Teatro Real ha estrenado Montezuma y aquí tenemos la historia de la conquista con una mirada demasiada Europea para mi gusto. Conceptualmente me encantó, vocalmente reconozco que es un trabajo soberbio. La ópera se apoya en textos de Octavio Paz y es un verdadero gozo para los sentidos. Caminando un poquito y sin alejarnos del género, Norma Aleandro, la actriz argentina conocida aquí por aquella película donde interpretaba a una señora con demencia (El hijo de la novia), nos trae “Master Class”. La obra es muy conocida y recrea una clase magistral impartida por la Callas en los momentos en que cantar ya no le era posible. Si soy sincero, esperaba más, pero si lo sigo siendo debo admitir que desde el primer segundo en el escenario estaba la Callas y no una actriz haciendo de ella. Curiosamente, en estos días asistí a una reunión de amigos (ellos fanáticos de la ópera) donde aprendí algunas cosas de técnica vocal que desconocía. Lo cierto es que, tanto en este género como en el ballet, la pintura, etc…conocer algo de técnica te hace disfrutar el doble. Y disfrutar es vivir. Hace algún tiempo le dije a un becario, uno de esos que son refractarios a la lectura, el teatro y el cine, que sin el arte la vida continúa pero es demasiado fea. Recuerdo que me miró incrédulo y luego se mofó de lo que dije. ¿Cómo hacer entender esto? Probablemente sea tan difícil como hacer ver que las Matemáticas no se restringe a la Aritmética. De cualquier manera siempre hay esperanza, un amigo actor me dijo que quería estudiar Matemáticas, pero de verdad… sabía que había algo detrás. También está el otro extremo, un pintor cuando le dije que la ciencia era bella, me dijo que me equivoca que la ciencia era necesaria pero sólo el arte engendraba belleza. En fin… 
Os quiero, 
Ed. 
PD:Belda… el proyecto!!! ¿Pelagia-Moraima-Odile cuántos cumples?

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso texto hermano.
Heriberto

Anónimo dijo...

Voy, voy

Anónimo dijo...

Norma Aleandro

Anónimo dijo...

Ni largo ni pesado, que facilidad para saltar de aquí a allá como si nada.

Anónimo dijo...

No conocía la historia del St Luis. Gracias, otra vergüenza más para la especie humana.

Anónimo dijo...

me viene muy bien el resumen cultural, no dejes de hacerlo. por aquí esperando la salida de tono de aquel o aquella que no entendía como te podías pagar la vida cultural :-)

Anónimo dijo...

¿quien es Pelagia-Moraima-Odile?

Anónimo dijo...

Que fuerte lo del barco, no lo sabía.

Anónimo dijo...

Cuan dolorosa habra sido para las victimas del terrorismo la decision del Tribunal Europeo de Derechos . Estas son las leyes de la democracia, prefiero no profundizar en el tema porque tiene muchísimas lecturas. Es cierto que por las leyes no se puede juzgar a un individuo dos veces por la misma causa, pero aun asi causa indignicacion el ver a una asesilna que tiene a sus espaldas 24 muertos, que reclama lilbertad y derecho a estar fuera de las rejas y los muertos, me pregunto. Y kis asesinos con el tal Ricard, violadores. Se llega a la conclusion que asesinar y robar millones no cuesta nada. Sin embargo, entiendo esto es la democracia.
Abrazo,
Angel

Anónimo dijo...

yo te sugiero que hagas con tu "Viernes" lo que tu creas oportuno.Nunca lo leo pensando encontrar la Guia del Ocio,para eso tienes criterios y puedes opinar de lo que mas te llame la atencion. Desde cuando existen derechos exclusivos para comentar una obra de teatro, una exposicion o una pelicula. Tenenemos libertad de expresion.

Anónimo dijo...

Solo te digo expresate como siempre con entera libertad.Un abrazote