sábado, 7 de septiembre de 2013

Viernes simple en compás de espera...

Hola a tod@s!
No hay secreto en aquello de que la vida es una espera en la que unos intentan adelantarse a lo esperado y otros simplemente contemplan el curso de los hechos. En vilo por una guerra en el horizonte, el planeta intenta, o no, seguir adelante. Es una historia, aparentemente sin fin, en la que un día nos encontraremos de bruces con el hecho de que no hay marcha atrás. Siria, to or not to be. Un “gobierno” que hace, deshace y todo parece indicar que hasta gasea a civiles con la venia de no sé que dios. Y en la otra esquina, Estados Unidos, el guardián de las causas que previamente ha encendido, el mismo que, detrás de otro dios, “defiende” el bien de occidente. ¿Qué hay en el fondo de todo esto? ¿Dónde está la razón? ¿Por qué no podemos utilizar la palabra? ¿Cuántos Ed Snowed nos hará falta para conocer algo de la verdad? A pesar de pasar significativamente de los cuarenta, aún me queda esperanza, creo que el hombre no es demonio por naturaleza sino lo contrario. Por ello busco razones, no quiero pensar que tod@s actuamos movidos por el mal de quien tenemos al lado. Por ejemplo, cuando escucho la palabra Olimpiada, me viene a la mente la fraternidad del deporte. El motivo primero de este evento en la antigüedad era el cese temporal de todo conflicto. Pocas veces me aflora el dinero, la inversión, el oportunismo que brillan en sus actuales cimientos cuando de Olimpiadas me hablan. Quizá por ello me gustaría que esta noche Madrid celebrara tenerla el 2020 y todo ello a pesar de Ana Botella, los miles de intereses que se mueven y un etcétera abultado. Probablemente peque de inocente o simplemente prefiero serlo para no envenenarme la existencia. Entonces noticias como la que saltó desde la NASA me hace recuperar la ilusión infantil. Ya tienen elegidos a los futuros astronautas que se prepararan para las misiones a la Luna y Marte, una de ellos es una doctora en ciencia de Brown University… ¿Y qué? dirán muchos. Pues a mí me gusta la idea, ¿y lo de Brown?… una vez fui staff de esa universidad. No sé, me vino a la mente libros como “El martillo de dios” de Clarke, los que lo hayan leído entenderán por qué. Mientras tanto sigo con mi rutina, monto en bici por las noches, me sorprendo que Nokia haya sido comprada por Microsoft (falta de visión de los nórdicos), vuelvo a leer a Padura, re-veo la trilogía Before Sunrise, Sunset y Midnight, me reconcilio con Dalí al ver la exposición que ya cerró puertas en el Reina Sofía, pienso que El Brujo se fue a lo demasiado fácil y rozó la vulgaridad con su nuevo montaje, disfruté de “El último cuarteto” película que recomiendo y me río de cuanto pueda hacerlo.
Os quiero, 
Ed.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo simple puede ser hermoso y en pocas palabras se dice mucho. Habla el corazón.

Anónimo dijo...

Vuelve el Ed poeta

Anónimo dijo...

look militar y discurso pacifista. Viva los contrastes de Ed, soy fan.

Anónimo dijo...

Apelas a lo profundo del alma, no se puede rebatir cuando se habla así.
Heriberto

Anónimo dijo...

Dearest creo ver una errata

Anónimo dijo...

Con otro par de Ed s ade más de Snowed y el nuestro el mundo algo mejor, seguro que si.