Hola a tod@s!

Voy
cerrando una semana con un año más, sí ya tengo 44. El 3 de julio fue mi
cumple, bueno el mío, el de Kafka, el de Tom Cruise y tropecientas personas
más. Pero, el más cercano soy yo. Así que empezaré por dar las gracias por los
whatsapps, emails, facebooks, llamadas etc que recibí desde un montón de sitios
cercanos y lejanos. Como todos los años, la primera felicitación me llegó de un
amigo de la infancia, Agus, que siempre se equivoca y me felicita un día antes.
La última, también sin margen de error año tras año, fue de Paneque desde
Chile… hace 25 años me felicita el 4 de julio. En fin, no cambiamos y eso, en
parte, es muy bueno. Amén del cumple que celebré de manera des-estructurada por
aquello del proyecto que me tiene a pan y agua, han sido siete días
interesantes. Una buena noticia que no pienso comentar (verdad Belda?), una
trifulca diplomática con Evo Morales, de nuevo el chico que está sirviendo de
pretexto para la fría guerra del siglo XXI, un par de películas y muchos libros.
Pero vayamos por partes. Ya dije que la noticia buena no lo voy a comentar, así
que pasamos directamente a Evo. Este pobre personaje que no es de mi de agrado
ha puesto en evidencia la basura y el poco respecto que inunda la diplomacia
europea. Como ya sabéis, de vuelta a casa viniendo de Rusia, varios países de
la unión, España incluida, les prohibieron el uso del espacio aéreo. Todo
porque Obama quiere al niño Edward Snowden de vuelta a América para darle un par de nalgadas y de
paso dejarlo sin ver la luz el resto de su vida. Bonito empeño. Por una parte,
el dilema con Snowden es un poco Janus, tiene dos caras, y la cuestión se
reduce a poner en sincronía el deber con la conciencia. Era su deber no
desvelar los secretos, pero su conciencia le decía que aquello era vomitivo.
¿Hizo bien? Sea cual sea la respuesta, lo que le han hecho a Morales no tiene
nombre. Ese señor es el presidente electo de un país que lo eligió
democráticamente. El resto de naciones lo reconocen. Entonces por qué le niegan
el paso por su espacio aéreo. Incluso si hubiese sido cierto que llevaba
consigo al otro Ed, no hay razones para detener su viaje. Entre otras cosas
porque mi tocayo no es un criminal, no es un banquero cabrón y sí un chaval que
ha dicho claro y on line: “Este mundo es una mierda”. Así nos va. Por suerte de
cosas lindas también se ha llenado la semana, por citar alguna… haber visto “Before
Midnight” que es, sin lugar a dudas, una de las películas con mejor guión de la
historia del cine. Me declaro fan de la trilogía (Before sunrise, Before Sunset
y la actual) pero si la primera fue sutil, preciosa, tierna e inteligente, la
segunda algo más floja pero también entrañable, esta tercera se sale del molde
y hace de cada palabra una cátedra de la realidad. He “crecido” con la trilogía,
he pasado por historias parecidas, me identifico con ambos sin ser ninguno de
los dos y definitivamente me quito el sombrero frente a estos
actores-guionistas que han plasmado la vida adulta de dos intelectuales, tal y
cual es. En otra cuerda y con escritores por medio, también disfruté de Writers
(aquí le pusieron: Un invierno en la playa, no sé por qué?) una historia
deliciosa para reír, llorar y re-plantearse la vocación de contar, escribir.
También tuve la visita de un amigo de San Sebastián y con él pudimos lograr el
poder de tres, cosas de nosotros. Más adelante hice un experimento teatral con otros
amigos y prometo contarlo el próximo Viernes.Pero no todo siguió siendo bonito durante
estos días. De Chile ha llegado una noticia increíble, una niña violada por su
padrastro será obligada seguir el embarazo… ¡Qué moral cristiana! Pero es que
la iglesia pocas veces ha caminado con pie bueno.

Y para acabar, prefiero
venirme arriba y hablar del Orgullo Gay... esa celebración que nos hace fuerte
a pesar de los pesares. Hoy no trataré de justificar la importancia de salir a
la calle y reivindicar el derecho de quien no es frecuente pero si normal. Es
evidente que hay que seguir haciéndolo. Mientras tanto exista este gobierno que
nos tilda de no-naturales, mientras tanto haya que salir del armario cada
“single day” porque se mantiene la jodida costumbre de generalizar, mientras
muchos mientras existan, habrá que salir una y otra vez. El sábado me sentí
bien, Madrid vuelve a reivindicar su Orgullo Gay, Prado se llenó de todas las
opciones, esas que, en el mejor de los casos, hacen gracia a quienes se cree
normales por el simple hecho de ser frecuentes… y me repito, ya lo sé.
Os quiero,
Ed.