sábado, 11 de octubre de 2008

viernes... de Nobel

Hola a tod@s!
En la isla donde nací llegó un momento que mi generación sólo hablaba de cómo y cuándo abandonarían el país. Era el primer tema de conversación… acto seguido se re-producía un diálogo crítico sobre la situación cubana. Sin embargo, nos hartamos de ello… para entonces luego del saludo decíamos: “cambiado de tema…”
Creo que hoy el mundo debería aprender de los cubanos y “cambiar de tema” antes de empezar una conversación. Por ello, haciendo gala de mi origen, cambio de tema antes de empezar y no hablo de la crisis.
Esta semana he seguido con mucha curiosidad la entrega de los premios Nobel. Es increíble que una sociedad tan, aparentemente, alejada de la cotidianeidad planetaria sea la que premie el saber humano con mano de dios. Los suecos deciden a quien consagrar y quien quedará olvidado… y no hay manera que esto cambie. La semana empezó con una alegría para el Pasteur, finalmente Montagnier y la agradable Barré-Sinoussi se llevan la mitad de este galardón que comparten con el alemán descubridor de la causa del cáncer de cérvix (Zur Hausen). Los franceses fueron los que aislaron el VIH-1 de los linfocitos de pacientes con SIDA, hace ya unos 25 años. Como dato curioso, fue la Sinoussi quien decidió añadir IL2 al cultivo para que las células no murieran y poder tener éxito en el aislamiento. Este premio no deja de levantar algunas ampollas y en mi caso una reflexión. Está claro que Luc y Francoise se merecen el premio, pero ¿qué pasa con Robert Gallo? El americano fue el descubridor de los retrovirus y, aunque “metió la pata hasta el fondo” al adjudicarse el aislamiento del VIH-1, ha hecho notables contribuciones en este campo. Particularmente no me cae bien, pero al Cesar lo que es del Cesar, ¿o no? Luego vino una sorpresa con el Nobel de Química… la GFP o proteína verde. Ya nadie recordaba que antes de la GFP no podíamos “seguir” el rastro de una célula o de una bacteria sin necesidad de usar radiactividad. La GFP es una proteína que en presencia de fluorescencia emite una luz verde, propiedad que ha sido usada sin límites en los laboratorios de todo el mundo biomédico. La pregunta es: ¿Esta herramienta merece un Nobel? Por su parte el premio de Física cayó en los asimétricos, todos japoneses. Según muchos esta teoría, aún sin confirmación sólida, es la base de todo… sin embargo, se olvidaron de un italiano que presumiblemente fue quien puso el primer quark de estas ideas… aquí no tengo autoridad para opinar. Ya a finales de la semana dieron a conocer el más mediático de los premios, el Nobel de Literatura. Por supuesto que este premio importa más que cualquier otro… son tantas las vidas salvadas por sus galardonados (leer con tono irónico). Os recuerdo que soy un lector empedernido. Vargas Llosa tendrá que seguir esperando, esta vez se cumplió la regla: el premio va para un desconocido… el francés: Le Clézio. Sin embargo, este desconocido ha escrito medio centenar de novelas y parece que aborda temas muy interesantes… en fin que con las decisiones del premio pasa como con los besos, no hay que pedir permiso antes ni disculpas después.
Os quiero,
Ed.
PD: Tengo una lumbagiaaaaaa!!!!

5 comentarios:

Swatchka dijo...

Me ha gustado lo de cambiar de tema :))
Y tb tanta información comprensible sobre los nobels.
Díle a esa espalda que se porte bien.
Sylvia

Eduardo López-Collazo dijo...

Gracias Sylvia, la espalda va mejor.

lidicev dijo...

¡Se me había olvidado lo de "cambiando de tema".
Gracias por mantenernos al tanto de los Nobel de ciencia, que si no, :-)
Muchos besos.
LILO

Francisco dijo...

Creo que aunque Gallo merezca reconocimiento, es tan importante el "Qué" como el "Cómo", y el "Cómo" de gallo es bastante pobre. Creo que la Fundación Nobel hace bien en castigar a un ciéntífico cuyo comportamiento no es un ejemplo para que la comunidad científica consiga sus objetivos.

Eduardo López-Collazo dijo...

Gracias Francisco por tu comentario.