sábado, 29 de enero de 2011

Viernes de fronteras y mediocridad...

Hola a tod@s!
Con la mente puesta en aquello que reza “Todo arte de escribir es concretar” y es que pienso que una palabra innecesaria parece una arruga en el contorno; escribo este Viernes que es uno más o uno menos según el grado de optimismo de quien lo perciba.
Es invierno aún pero no estoy en una ciudad nevada, hay frio pero no tanto… este tiempo me gusta. Estoy recogido, pienso mucho y no me desespera el sudor que se instala durante la temporada estival. Mientras tanto el mundo gira de manera loca, los árabes se revuelven tras lo acontecido en Túnez, la diplomacia sigue estando en tela de juicio por las filtraciones, la crisis sigue cobrando alto los errores que se seguirán cometiendo, Obama hace lo que puede y Zapatero ni siquiera se sabe lo que hace. Los modelos han dejado de funcionar y el poder sigue fomentando la mediocridad. El futuro no se puede construir con una sociedad mediocre y a veces pienso que la vida nos lleva a ello. Recuerdo que mi madre siempre me decía: “Ser pobre no significa tener que vivir miserablemente” y esto lo traduzco a todas las situaciones que vivo. Nos ha tocado una época de crisis y redefiniciones, pero se vive una vez y hay que abrir el foco 360 grados. Un ejemplo de ello lo ha dado el Premio Nobel de Medicina Montagnier al tener los huevos de publicar unos datos que están siendo la risa de muchos pero también el hervidero de otros. Resulta que según sus experimentos el material genético puede transmitir información mediante ondas electromagnéticas, de la misma manera que se transmite cualquier tipo de información hoy por hoy… hasta aquí bien, pero sigue. ¡Esta información transmitida puede hacer que se reorganice la materia en un punto alejado y se “re-cree” la misma molécula de ADN! El basamento teórico es un poco complicado de explicar en un simple Viernes porque algo de Física Cuántica está implicada, pero la conclusión es clara: se puede hacer que una de las moléculas clave para la vida se “tele transporte”. Estos datos tendrán que ser verificados hasta la saciedad, por ahora sólo puedo decir que explican unos cuantos fenómenos extraños que los que trabajamos en un laboratorio encajonamos bajo la clasificación “contaminación”. Realmente admiro cuando las personas son capaces de romper con lo establecido y mirar más allá de la crisis, el día a día y la mediocridad. En una cuerda parecida he descubierto, gracias a un amigo, algunas entrevistas que está haciendo Amaury Pérez para un programa en la televisión cubana… aquí no hay ciencia pero si educación y de la buena. A través de una de esas entrevistas tuve el placer de saber que un espacio televisivo que se estrenó el año que nací (1969) aún se mantiene y que una de sus protagonistas muestra la lucidez de antaño. El programa se llama Escriba y Lea, en él tres sabios intentan acertar, mediante preguntas muy bien dirigidas, un tema propuesto por la audiencia. Mi generación creció con Escriba y Lea, yo jugué y a veces sigo haciéndolo con algún amigo, a esta especie de reto intelectual… para los que lo conocen aquí va el link de la entrevista que le hacen a la antológica doctora Ortiz (http://www.youtube.com/watch?v=hwNsLdXlqxI) para quienes no, son 41 minutos de conversación con una educadora de las de verdad. Como muchas veces he dicho: no todo es bueno ni todo es malo y aquella Isla muchas cosas fantásticas generó.
Y ya no os canso más… por Madrid hemos visto: “Carne de Neón” que tiene errores pero es divertida, la última de Eastwood (Hereafter) que ha decepcionado pero a mí me encantó como trata un tema tabú: “la vida después”, también un concierto con una de las violinista del momento Janine Jansen y alguna cosa más. Me despido con un verso de Carilda Oliver y no es “me desordeno amor, me desordeno” pero si: “adiós locuras de mis treintas…”
Os quiero,
Ed.

2 comentarios:

Vicente dijo...

Me gusta mucho tu blog, me despierta cierta melancolía...

Anónimo dijo...

Muy bueno...