viernes, 31 de diciembre de 2010

Viernes


Hola a tod@s!

Es viernes pero de esos que los humanos, en nuestro eterno deseo de diferenciar lo idéntico, hacemos especial. Hoy termina 2010 y en unas horas comenzaremos a contar días de otro año. Tocaría resumir, felicitar, desear… lo que venimos haciendo desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, esto lo he hecho cada semana y me ha costado títulos como “pretencioso” y “patético” otorgados por aquellos que simplemente han perdido la toalla. Quizá sea mejor decir que 2010 me ha enseñado muchas cosas, algunas evidentes, otras menos, por ejemplo: La amistad es relativa y una buena cantidad de veces está sujeta a carencias que cuando llegan la desplazan, la verdad también es relativa y tal como dijo Martí: “de vez en cuando es necesario sacudir al mundo para que lo podrido caiga a tierra", la muerte es una realidad y no estamos ni mínimamente preparados para afrontarla y por último, el optimismo es lo único que nos puede salvar y hacernos seguir hacia delante. En fin, cosas que tod@s sabemos pero se nos olvidan.
En 2011 emprendo el camino hacia mis cuarenta y dos y me esforzaré por seguir siendo más o menos el mismo, abriéndome a quien quiere mi amistad, disfrutando de buena música y letras, sonriendo al despertar porque, simplemente es una suerte estar vivos y poderlo compartir. Y así intentaré seguir en lo sucesivo, aunque otros estén en una onda diferente y quieran envejecer, hacerse sabios (o pretenderlo) y dejar de asombrarse frente a la magnífica simpleza de la naturaleza.
Tan sólo me resta deciros GRACIAS por dejar entrar mis palabras en vuestras vidas electrónicas… seguiré en contacto.
Os quiero,
Ed.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Viernes

Hola a tod@s!
Nuevamente Madrid se congela, pero esta vez bajo un cielo despejado y un sol de luz especial. Me gustan estos días que hacen recogerte y pensar hacia dentro. Me encanta llegar a casa y disfrutar del invierno a través de una ventana mientras escucho música y leo. Soy firme defensor de las estaciones y aunque me queje, como todo el mundo, de los grados menos o más, las lluvias y los temporales, siempre pensaré que la monotonía de una sola estación no es buena para el alma.
Muchas cosas han pasado y seguiré perplejo ante quienes, de manera impasible, dejan pasar el tiempo sin implicarse en la época que nos toca vivir. Ayer comentaba con una amiga que debemos devolver a la sociedad y a la naturaleza lo que nos ha dado, y desde luego que la contemplación no es la mejor manera de hacerlo. Sé que la edad y los golpes ablandan el espíritu, destensan el interés y des-agudizan la crítica. Yo sólo pido que no me pase a mí y me importa poco ser criticado por quienes, por los motivos que sean, han tirado la toalla. Una manera de hacerlo es seguir oteando lo que ocurre, analizarlo y compartirlo… y a ello voy. Por estos días hemos asistido al circo internacional que la diplomacia ha montado contra Julian Assange y su Wikileaks. La alarma ha saltado en todos los grandes despachos y seguro que más de uno, con dos dedos de frente, se pregunta: ¿Pero nadie sabía que las embajadas son centros de información? ¿Alguien está sorprendido por las opiniones, las “traquimañas” y un largo etcétera en que están sumidos los que nos dirigen? De cualquier manera pienso que ha sido bueno que nos recuerden que quienes dirigen son humanos, son personas con el mismo nivel de incertidumbre y reacciones tontas que tenemos todos. Assange no ha sido el personaje del año según la revista Times pero desde luego será recordado como tal. En cambio, es elegido para la portada de la revista el creador de Facebook y creo que lo merece. Nos guste o no, ese chaval ha cambiado la forma de relacionarse de una gran parte de este mundo. Yo le agradezco haberme conectado con amigos perdidos de la diáspora cubana y otras entidades. Amigos que por demás pertenecen a una variopinta gama de variedades: los que no creen en la necesidad de hacerse presente en momentos malos, los que ayudan pero no quieren ser ayudados, los que reciben y dan, los distantes y cercanos… ¿Cuál prefiero? No lo sé, quizá a todos, aunque pertenezco a una clase específica de ellos. Volviendo a Europa, Italia enloquece con el nuevo crédito a Berlusconi tan difícil de entender desde una óptica externa, Suecia se estremece por un ataque terrorista a finales de la semana Nobel y la Merkel toma las portadas para dar el visto bueno a las medidas adoptadas por la región ibérica. En otra cuerda, la película Biutiful comienza su periplo americano y ya tiene una nominación a los Globos de Oro… yo la vi y puedo decir que esta vez el director mexicano deja a un lado las rupturas para contar una historia lineal, plasmando la inmigración sin posicionarse. El guión falla enormemente y la estructura se apoya en dos actuaciones muy buenas… eso sí, sencillamente deprimente. También estuve en el Real viendo al ballet de Zürich bailar a Bach y aunque no decepcionó tampoco emocionó. En esta línea, una buena noticia para los amantes de la danza nos llega desde el Ministerio de Cultura: José Carlos Martínez, el elegante bailarín de la Ópera de París, dirigirá la compañía de Danza Nacional, y con esto habrá una esperanza para este arte en la península. Y para terminar algo de ciencia… Science ha elegido los 10 avances más notables del año, algo me ha llamado poderosamente la atención, luego de décadas de Biomedicina vuelven los avances en Física ¿Estaremos entrando en una nueva era?
Os quiero,
Ed.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Viernes... parisino


Hola a tod@s!
Es sábado y por la ventana se vislumbra un Madrid tranquilo con cielo despejado pero todo es apariencia, el termómetro no sube de un grado y el país es una prisión debido a la “huelga” de los controladores aéreos. La lógica nos impulsa hablar de estos malnacidos, de los “secretos” entresijos de la sucia diplomacia, del paro que ha ascendido en España, del rescate Irlandés, también está la crisis de las Coreas, las medidas económicas de Zapatero y los microorganismos que viven en arsénico… pero la lógica a veces no me funciona como al resto del planeta y muchas de esas veces me alegro de que así sea. Por eso hoy os contaré una anécdota de domingo aunque sea sábado e intente escribir mi Viernes. Resulta que me gustan las sorpresas, durante mi vida le he preparado fiestas sorpresas a muchos de mis seres queridos y nadie se le había ocurrido jamás darme una… dicho esto, hace poco mi amigo TA cumplió medio siglo por estos lares, intentamos prepararle una fiesta sorpresa pero el elemento en cuestión se cerró en banda y desmontó la conspiración, organizando él mismo sus festejos y fue más allá… nos regaló a cada uno algo especial y pensado. Y aquí comienza todo… El sábado pasado, día aquel en que España aún era libre y sus residentes no estaban presos, a las 6 pm tuve que pasar por el piso madrileño de mi amigo para recoger “instrucciones”… allí me encontré dos sobres: uno con un paraguas, el otro era simplemente un sobre enorme que, al estilo de las matrioskas, contenía unos cuantos más en su interior. Las instrucciones eran claras: a la cama antes de medianoche que mañana tendrás que madrugar. Me acosté relativamente temprano con la ilusión de un niño que tendrá regalos al despertar. Mi reloj sonó a las 6:45 am pero mis ojos estaban abiertos minutos antes… me tiré de la cama y abrí el sobre: debía ducharme, desayunar, vestirme con ropa de invierno crudo y bajar… alguien me estaría esperando para llevarme al aeropuerto. Treinta minutos después estaba montado en un coche de alquiler que me llevaba a la Terminal 4 de Barajas. Aún no sabía a dónde iría… y no fue hasta mi llegada al aeródromo que me enteré que mi destino sería París. Cual Alicia en el país de las maravillas confié y seguí las instrucciones al pie de la letra. Una vez que el avión tomó velocidad de crucero abrí el próximo sobre y con él vinieron un par de lágrimas. Cuando conocí a TA le “presenté” a mi escritor favorito, Carpentier, y lo hice con la mejor de las cartas: “La consagración de la primavera”. Allá arriba, en el siguiente sobre tenía un pequeño libro de Tolstoi, de esos que se leen en una hora, con un marcador hecho con flores secas provenientes de tres tumbas: la de Nijinsky en París, la de Stravinsky en Venecia y la de Carpentier en La Habana. La emoción estaba servida, por demás quizá muchos sabéis que mi madre lleva más de una década escribiéndome cada semana y en cada carta me envía flores secas de su jardín. Me leí el libro que va de una experiencia vital y al aterrizar seguí las instrucciones del siguiente sobre. Debía ir al centro… tendría unos minutos libres de distracción y luego debía dirigirme a una dirección específica. Los minutos los empleé en deleitarme, una vez más, con el Sena, Notre Dame y su entorno… ¡París me encanta! A la hora indicada me encontraba frente al Gran Palacio con una entrada, de esas que están imposibles de encontrar, para la retrospectiva de Monet… dios mío, ahora sé de donde me viene lo de hacer fotos a los reflejos. Lo que pueda decir de la exposición representará tan poco de lo que es que preferiría callar. Allí está todo el genio, pude apreciar cuadros que jamás han estado expuestos a la vista del gran público… sus estudios de colores, sus blancos rotos, las raras escenas de interiores… en fin. Emocionado por la experiencia tuve que salir disparado hacia otra dirección, así lo indicaba el siguiente sobre… el Museo de Arte moderno de la ciudad de París y allí tenía entrada para ver a otro de mis grandes favoritos: Basquiat!!! Adoro a este negro, la exposición mostraba cuadros que nunca había visto y, aunque no era de la magnitud de la de Monet, me fascinó. Con Basquiat estuve una hora escasa… según las instrucciones que iba leyendo sobre la marcha, a las 16:50 tenía que estar en una dirección muy concreta y hasta allí fui casi corriendo… cuando me acercaba me percaté que el sitio indicado no era otro que el Teatro de los Campos Elíseos, lugar donde se estrenó la Consagración de la primavera de Stravinsky… pensé que aquí todo terminaría y que el último sobre sería una carta de agradecimiento por la amistad y no me equivoqué… del todo. Efectivamente, tuve la carta pero con ella venía la ¿última? sorpresa: una entrada para escuchar en ese teatro la 9na Sinfonía de Beethoven interpretada por la Filarmónica de Viena. Esto creo que sería especial para muchos, pero para mí era sublime… colecciono versiones de esta obra magistral, tengo unas 16, aprendí a escuchar música clásica con la novena y todos los 1 de enero la escucho religiosamente. Más que emocionado entré en el teatro y… al buscar mi localidad allí estaba TA que estuvo todo el tiempo en París, velando por que las sorpresas funcionaran. El concierto fue fantástico y el público estuvo entregado. Me vinieron a la mente recuerdos cruzados: la primera vez que la escuche, las palabras de aquel señor que me mostró la genialidad de Beethoven cuando yo no superaba los 14 años, mi infancia en un pueblo perdido de Cuba, los años de universidad… De regreso a Madrid no tuve palabras precisas para agradecer lo vivido, opté por ser yo y seguro que TA lo entendió. Aún estoy digiriendo todo lo que viví y aprecié aquel domingo. Gracias amigo.
Os quiero,
Ed.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Viernes... desde el desierto


Hola a tod@s!
Ya es oficial, estamos en invierno… en Madrid no subimos de los 5 grados y las calles se iluminan con luces navideñas. ¿Alguna otra señal? Yo, por aquello de luchar contra los elementos y buscar algo de calor, me hice 2 mil kilómetros en combinaciones de autobús, dromedario y 4x4 por Túnez. Pero no penséis en el norte turístico que también visité, mi viaje estuvo centrado en el sur más salvaje y en el desierto tranquilo. Allí le di la razón al gran Buñuel en “El discreto encanto de la burguesía” y también me dio por escuchar a Silvio (el viejo) percatándome de dos cosas: soy un burgués y él era un ególatra. Eso sí, agradezco infinitamente haber crecido con su poesía, los de hoy lo hacen con Lady Gaga y sus “grandes mensajes”, en el mejor de los casos… Siguiendo con el viaje, eso de pasear en dromedario por el desierto al atardecer (“durante el ocaso” diría Borges) es mágico, comprobar que aquello tan contado de los espejismos es real y hacer “ralling” por una ruta del Paris-Dakar es impresionante y recomendable. Los paisajes son tan distintos que los imaginamos en planetas de galaxias lejanas, pero África mora está muy cerca a pesar de su lejanía, menos de 2 horas en avión y todo cambia. Túnez es un país con tantas diferencias y contradicciones que es difícil entenderlo mínimamente y es una pena que hordas de españoles crean haberlo conocido por el hecho de haber dormido en un hotel de Hammamet.
Durante esa semana apenas tuve acceso a internet (¡sobreviví!) y sólo de vez en cuando vi algún telediario, por ello nada supe de la locura Coreana que me preocupa mucho más que la caída de Irlanda, ni de los vaivenes catalanes o de las deudas de Gallardón… tampoco busqué información sobre “el ideario de Fidel” que, según Raúl Castro, estará presente en las reformas que prevé para la Isla. Este tema cansa, aquel país lleva haciendo “reformas” y “rectificando errores” desde que nací. Otras noticias eran más alentadoras: un ensayo clínico indica que el uso de antirretrovirales disminuye el riesgo de infección del VIH, células humanas de la piel pueden ser convertidas en células sanguíneas funcionales sin necesidad de pasar por un estado de célula madre, somos más felices si nos logramos concentrar y algunas cosillas más. En fin, que hice una verdadera desconexión pero ya estoy aquí y os recomiendo “18 comidas” que es la clásica película coral que cuenta mil y una historia con finales mezclados, a los de Madrid, corred a ver al ballet de la Ópera de Lyon que estos días traen la versión que hizo Mats Ek en 1982 de Giselle… si hubiese sido coreógrafo está es la coreografía que hubiese creado. También recomiendo un nuevo espacio de información con el que colaboro (http://www.ociogay.com/) que a pesar de su nombre no es una página de contacto y si un suplemento cultural que llegará lejos. Y para terminar… TA un abrazo enorme por tu medio siglo en este planeta convulso que todos los días intentamos salvar.
Os quiero,
Ed.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Viernes

Hola a tod@s!

Estamos en pleno otoño, los días son sinusoides que se mueven entre el sol y la sombra con temperaturas algo frías pero agradables, a mí me gustan porque me recuerdan un anhelo de juventud. Resulta que cuando en La Habana corrían los tardíos 80, quien hoy escribe buscaba en el aire del malecón el otoño de otras latitudes…

Ya es viernes y muchas cosas han ocurrido dignas de ser mencionadas: La ortografía española da un giro hacia Latinoamérica, aunque no me gusta eso de que “sólo” de “solamente” pierda su acento, el G20 se reúne… no tengo muy claro para qué, Irlanda se está yendo a pique, la bolsa española va hacia el fondo, el Gobierno no condena lo sucedido en el Sahara, un accidente aéreo ocurre en Cuba mientras que el Airbus falla por Asia… creo que voy a pedir que el planeta pare de dar vueltas para bajarme. De cualquier manera, cuando las cosas parece que no se pueden torcer más… viene el Papa y nos visita. Sí, el “santo pontífice” estuvo en España y no dejó lugar a dudas, sigue siendo el Papa, ese ser anclado en el pasado que insta a seguir fiel a unos textos antiguos que nadie sabe quién escribió, y a mantener una “vida disciplinada” donde sólo cabe la familia, eso sí, formada por un hombre y una mujer que se llenan de hijos por aquello de que usar métodos anticonceptivos va en contra de los ya mencionados textos. El “ilustre” señor advirtió que este país está volviendo a un laicismo “agresivo”, tal y como sucedió en los años 30 del siglo pasado… lástima que no sea del todo cierto y una muestra de ello nos las dio Rajoy, individuo que se ve sentado en la Moncloa y manifiesta abiertamente su NO al matrimonio homosexual. Retomando la gran “venida” del Papa, en su discurso recomendó a los gobiernos proteger la familia, esa única que su miopía social le permite ver, y sugirió que la mujer debe ser feliz en el hogar. Yo vuelvo y me preguntó: ¿Todo esto no estaba superado? Parece que no. ¿Es tan difícil entender que venimos de una nada y hacia ella volvemos? Por otra parte, no me puedo creer que aún alguien no se haya percatado del embuste colosal que ha sido, es y seguirá siendo la Iglesia Católica. Pero afortunadamente no todo es tan gris en el planeta ¿azul? (yo pongo en duda lo de este color con la contaminación que hay). De Cuba me llegaron noticias de cómo celebraron los 90 años de la dulce tirana de los pies ligeros que se llama Alicia Alonso. Todo parece indicar que los habaneros disfrutaron del baile de estrellas de todos los puntos cardinales incluyendo el ABT y yo me alegro por ellos. En cambio, por Madrid puedo recomendar que no os gastéis medio céntimo en ver “Copia Certificada” o “Agnosia”, si la una es mala la otra es peor. Sin embargo, nadie debería perderse a Nuria Espert en “La violación de Lucrecia”. Este texto, nunca antes representado, fue escrito por un joven Shakespeare y, utilizando palabras de otro, es digno de un guión de Tarantino. La Espert con 75 años sube, una vez más, a la cúspide… y es que las buenas se re-inventan y sacan partido al paso del tiempo, por sólo citar otro ejemplo: Vanesa Redgrave está interpretando “Driving Miss Daisy”. Y aquí lo dejo… ahora cojo aire y me voy al gym.

Os quiero,

Ed.

sábado, 30 de octubre de 2010

Viernes

Hola a tod@s!

Es sábado (no viernes), Madrid ha amanecido envuelto en un suave suéter gris, hoy cambian la hora y a mí dan ganas de meterme el día entero leyendo o estudiando… pero tendré que salir hacer la compra.
Esta semana ha sido muy científica, gran parte de ella estuve en un congreso internacional donde se habló y se discutió el “comportamiento” de nuestro sistema de defensa en diferentes situaciones… y yo lo disfruté. Al verme allí junto a célebres, menos célebres y principiantes que, sin protocolo ni sonrisas forzadas, exponían sus datos con la timidez del que es evaluado entendí, una vez más, por qué me gusta tanto lo que hago. Siempre he pensado que el científico es uno de los pocos reductos de pureza que existe en el planeta. Por lo general es una persona inteligente, con grandes habilidades manuales, poseedor de don de la intuición, algo torpe en la sociedad y entregado a lo que hace. Quien se dedica a la ciencia no está buscando dinero, lo hace porque quiere responder preguntas, porque vive en un estado permanente de intriga… porque sigue siendo el “chavalillo” que inmediatamente después del susto pone ojos de cuestión frente al rayo y al trueno. Es cierto que los tiempos han cambiado y que el científico de hoy, para sobrevivir, monta empresas con otros colegas, intenta mejorar su salario patentando sus descubrimientos… pero en el fondo sigue teniendo esa alma renacentista que disfruta con el experimento y la respuesta.
Si este fuera otro Viernes escribiría “en otra cuerda” y acto seguido comentaría la muerte del ex presidente argentino, los paquetes bombas que iban a Chicago, la decisión de la Unión Europea sobre Cuba y mil cosas más… pero mejor dejarlo aquí y despedirme no sin antes decir que sigo siendo el mismo “chavalillo” que en un pueblo perdido del Caribe intentaba hacer trasplantes de corazón a lagartijas, se quemaba los dedos al reproducir reacciones químicas que no controlaba, inventó un mando a distancia para su tele rusa en blanco y negro y soñaba con tener un laboratorio de grande.

Os quiero,

Ed.

viernes, 22 de octubre de 2010

Viernes... algo más político


Hola a tod@s!

Ya termina la semana que ha estado marcada por movimientos en la política española, huelga profunda en la vecina Francia, muertes ilustres y otras despedidas.
Empezando por el patio, España se ha despertado con otra estructura de gobierno fruto de una nueva ola que politiza, aún más, los ministerios. Ahora Sanidad está en manos de los gritos de Pajín, Exteriores, finalmente, ha pasado al bolso de Trinidad, Vivienda e Igualdad desaparecen… y espero que esto último sólo sea a nivel de ministerios. Es evidente el empujón que se le ha dado al eficaz Rubalcaba, quien se convierte en el hombre fuerte de Zapatero y también que, como siempre, el papel de víctima se lo lleva la persona más preparada, en este caso: de La Vega. Poco espero del gobierno, mi confianza se ha esfumado casi del todo y lo peor es que no veo la alternativa. Los amigos de derechas me critican por ser feroz con el PP, los de izquierda por ser muy crítico con el PSOE, pero es que los unos son una tarta rellena de crema rancia y los otros un pastel seco. Pongo dos ejemplos: Esperanza Aguirre hace muy poco elogiaba los grandes valores que defienden los del “Tea Party”, es decir: la xenofobia, el racismo, la homofobia, lo que sería traducido a castellano vetusto: “España no se pisa”… pues bien, JAMÁS votaré a un partido que elogie esos “valores”. Por otra parte, nuestra ministra de Ciencia e Innovación en una entrevista radial afirmaba: “el 80% de los investigadores españoles manifiestan estar satisfechos o muy satisfechos con su salario” y esto es una mentira… pero gorda. Quien conozca sólo un poco al español sabe que JAMÁS dirá que está satisfecho con su salario. Pero la ministra no se quedó ahí… siguió con “estadísticas” que demuestran que el 90% de los doctores en este país tienen un contrato indefinido y que la ciencia goza de una salud envidiable, según ella no hay fuga de cerebros sino todo lo contrario. ¿Merece la pena votar a un partido que miente tan descaradamente? Todo parece indicar que lo tendré muy crudo en las próximas elecciones para no faltar a mi palabra de que nunca dejaría de ejercer ese derecho que, durante tanto tiempo, no pude ejercer en mi país natal, digan lo que digan los defensores a ultranza de la “democracia” cubana. Pero aún quedan dos años y algunas gotas de esperanza. Mientras tanto, Francia se ha levantado en armas contra las medidas del histriónico Sarkozy y aquí tampoco las cosas son blancas o negras… más bien, muy grises. Por una parte, entiendo que elevar de 60 a 62 la edad de jubilación no es un “big deal” puesto que se debería tener en cuenta que la vida laboral comienza mucho más tarde. No obstante, hay algo que me encanta de los galos y es su firmeza, estos fueron los que hicieron la Revolución de 1789 que marcó un antes y un después en la historia (no solo en Escriba y Lea, guiño para cubanos) y algo les ha quedado. Si no están de acuerdo con los de arriba… lo derriban, quizá el resto de los latinos deberíamos aprender la lección.
En otra cuerda, y para balancear con arena la cal, me alegra percatarme que algunos de los becarios que día a día cogen el metro para llegar al laboratorio y pelearse con una pipeta y muy pocos euros, leen, y leen a Proust, a Salinger y hasta poesía… no todo está perdido en la generación de Facebook. Dicho sea de paso, me ha encantado “La red social” donde, con un guión muy bien escrito, se nos cuenta una versión, quizá real, de cómo se creó esta red que tantos “fans” y detractores ha tenido, pero que al final se ha impuesto. Y por último, se ha ido el matemático que fraccionó la geometría y estudió los fractales: Benoit Mandelbrot.

Os quiero,
Ed.

PD: Aquí va una imagen de la huelga en Francia… ¿No os suena “La Libertad guiando al pueblo"?