sábado, 1 de agosto de 2015

otro Viernes

Hola a tod@s!
No es Viernes, ya lo sé. A veces me resulta difícil la puntualidad en este país donde lo exacto no tiene cabida en el día a día. Termina una semana y también termina un mes. Se va el Julio más caliente de la historia, al menos de mi historia, o quizá de mi memoria reciente. ¿Qué más da? Ya dije que lo de la exactitud se ha tomado vacaciones. Lo cierto es que ayer logré pasear por la noche vestido de pingüino, quiero decir enfundado en un traje, por un Madrid que no ardía, y hoy he despertado sin la sensación de estar en un capítulo de la Divina Comedia. La ciudad, mientras tanto, se va despejando. La gente se marcha al pueblo, a la playa, al extranjero… es el éxodo que se hace costumbre cada verano, al cual nos vamos sumando. Ya empiezan aparecer fo
tos de playas sazonadas con cuerpos de gym, destinos sabidos, islas paradisiacas, amig@s que dan sorpresas, parejas felices y otras separaciones. Yo aún no me voy, y cuando lo haga será cerca. Este verano no habrá cruce de charco, ni aviones, ni jet lag… hay una España por descubrir y amigos con quien compartir, eso si. Mientras tanto, seguimos yendo al cine y buscando el “por qué” de los “porque” muy a pesar de lo establecido y las instituciones. Si algún día doy con él, no será gracias al sistema y sus componentes, todo lo contrario... Pero dejemos la queja, no va a ninguna parte y mina el alma. Pasemos a lo gracioso, a contar que en mi hospital me sigue un montón de gente por las redes sociales, muchos de ellos por cotillar y hasta se han creado grupos de whatsapp para difundir las fotos que publico buscando la crítica fácil y el chiste verde. ¿En qué mundo vivirán? Aún no se han percatado de dos cosas: si publico algo es que no importa que se difunda, todo lo contrario, es ese el objetivo. Por otra parte, si se toman el trabajo de rastrearme en todas las redes sociales es que les intereso… Salí de Cuba dejando todo lo que tenía atrás, perdiendo raíces y familia para ser libre. Nunca he aceptado irme a una entidad privada para mantener mi libertad de pensamiento, no me he casado jamás con un partido político porque la fidelidad política es una forma de perder la libertad, en fin, venga mi saludos desde este blog que no está escrito para ell@s y si para los amig@s de los que me despido siempre con un:
Os quiero que no va dirigido a esos “otr@s” que creen tener la verdad en el bolsillo,
Ed.
PD: Aquí os dejo una foto que parece que ha causado furor entre “ell@s”.

viernes, 24 de julio de 2015

Viernes...

Hola a tod@s! 
Madrid se evapora, los días saltan por encima de los máximos históricos de temperatura y respirar se vuelve un trabajo para titanes. El calor nunca me ha parecido ni “cool”, ni “in”, ni nada por el estilo. Sólo lo aguanto frente al mar, y esta ciudad, por aquello de no ser perfecta, carece de la maldita circunstancia del agua por todas partes que decía Virgilio al referirse a la Isla Metafórica. “No body is perfect” decía otro… y así andamos. 
Mientras tanto la humanidad ha llegado a Plutón. ¿Y para qué sirve? ¿Por qué nos gastamos una millonada en poner un cacharro a girar entorno a un planeta que está lejísimo? Estas son la preguntas más comunes entono al tema, ¿la respuesta? pues porque no sabemos cuando esos datos los tendremos que usar para salvar a la humanidad. ¿No es acaso palpable que estamos destruyendo la ecología de la Tierra? Quien lo dude está invitado unos días a Madrid. Es conveniente dejar que unos cuantos pongamos las luces largas, y los ejemplos se amontan en los libros de historia. El hoy y el ahora nos ciegan… la prontitud confunde, y este encerramiento ¿voluntario? que tenemos los humanos puede que acabe con nuestra especie. Sigo preguntándome ¿qué ha sucedido para que la tecnología se haya ido hacia la comunicación inmediata, dejando a un lado aquello de abrirnos horizontes? A la Luna fuimos con un ordenador que tenía menos capacidad de cálculo que una bicicleta actual. Allí saltamos con la mirada puesta en la conquista de un nuevo espacio para la humanidad. Hoy no somos capaces de salir a la calle sin el cargador de nuestro “smartphone”, por si nos quedamos sin batería y de pronto la oscuridad nos engulle. Algo ha pasado y no nos hemos dado cuenta, lo mismo tiene que ver con “Lo que hacemos en la sombra”, película que viene del otro lado del mundo, filmada en formato de documental y desternillante. Permitidme la comparación y el cambio te tema. Gocé como hacía mucho con este metraje que vuelve a los vampiros y sus andadas pero es fresco y recomendable. También fue recomendable ver el Nederlans Dans Theater en el Real con su fría mirada que descongela el alma, sin saber cómo ni por qué. Ellos danzan de otra manera, buscan la piel desde el interior y son diferentes en la homogeneidad. Y así avanzó mi semana, entre cajas que se hicieron y deshicieron para verter su contenido en otros espacios. Ya vivo en otro sitio, algo ha cambiado y me adapto a los nuevos puntos cardinales, olores y dinámicas… el alma va más despacio, pero llegará. Para el viaje elegí compañero seguro y para los momentos de soledad un libro que me hace reír desde el saber… “El color del verano” de Reynaldo Arenas. 
Os quiero, 
Ed.

viernes, 3 de julio de 2015

Viernes... y pa' lante.

Hola a tod@s!
Hoy paso una frontera, otra barrera, soy más de allá que de acá. Hace 46 años nací y parece mucho y también poco, cuestión de referencias. La vida me ha enseñado que la temporalidad es una forma estable de vivir, las eventualidades me han hecho memorizar los libros que no he podido cargar en la mochila y el etcétera hace su agosto en cada esquina de la existencia. Ayer pensaba haber trazado el futuro, recto, con tinta permanente. Hoy sé que nada es para siempre. La cuestión parece radicar en nuestra profundidad y nada tienen que decir las superficies. Me quedo entonces con lo lindo, bueno y suave. Lo demás se irá quedando en el camino.
Gracias a tod@s por leerme,
Os quiero,
Ed.

sábado, 27 de junio de 2015

Viernes... orgulloso, como no podía ser de otra manera.

Hola a tod@s!
“¿Por qué tengo que darte la enhorabuena por estar en una lista de homosexuales influyentes?” Fue la pregunta de una amiga. “¿No entiendo eso de celebrar el orgullo gay? ¿Acaso celebro yo ser hetero?” Otro comentario… Y creedme, estas palabras provienen de personas que están lejos de la homofobia, pero simplemente nunca han padecido la infrecuencia. España, y al parecer el planeta entero, está dando pasos importantes por equipar los derechos, las leyes ayudan a la normalización de lo que es corriente pero lleva siglos sin reconocerse como tal. Ahora bien, esto no hubiese sido posible sin la valentía de quienes se levantaron un día y dijeron “basta de creerme inferior por ser infrecuente”. Generaciones enteras tuvieron que vivir en la mentira o bajo tierra, escabullendo la mirada superior de quien decidió señalarlos con el dedo por ser diferentes. Muchas son las personas como mi amiga que piensan que ya todo está hecho, que no son necesarias las listas, ni celebrar ningún orgullo… muchos son los que sueñan con que la aceptación es plena. Pero no es así. En la mismísima Madrid se dan casos de agresiones a parejas de homosexuales por mostrarse tal cual en la calle. En el trabajo la palabra novio para referirse la pareja de un chico se atraganta. El cotilleo y la risa nerviosa son protagonistas cuando se habla del tema, y la enhorabuena por destacar entre este colectivo es una ausencia incómoda que no se sabe gestionar. El año pasado, cuando El Mundo decidió ponerme en la lista de los homosexuales más influyentes del país, en mi hospital se armó un cristo. Desde Comunicación me reprochaban no haberlo informado antes, mi amiga, la que no encuentra motivos para darme la enhorabuena, se enfadaba por tenerse que enterar a partir de terceros y así el etcétera se hacía infinito. Este año, cuando ya tenía medio seguro que volvería aparecer, envié un email a Comunicación con copia a las “fuerzas vivas del hospital”, les decía que era un honor para mí estar allí y una publicidad blanca para el Instituto que dirijo… entonces, el silencio se instauró en mi email. ¿No lo saben gestionar?, ¿les molesta?, ¿les parece inadecuado?… nunca lo sabré. Sé que desde la sombra las interferencias han estado en marcha durante un año, pero las cosas van cambiando, quieran o no. No seré yo quien dé marcha atrás. 
Os quiero y feliz día del Orgullo Gay,
Ed.
PD: http://www.elmundo.es/album/loc/2015/06/27/558d8120e2704ece458b458c_11.html

viernes, 19 de junio de 2015

Viernes... uno más.

Hola a tod@s!
Hoy es Viernes, algunos dicen “por fin”, yo ya no sé si es mejor tener un fin de semana para llenar con una búsqueda infructuosa de piso, o seguir trabajando para tener alegrías puntuales con las que refrescar la existencia. Mientras tanto, Madrid se ha debatido entre el tórrido verano y coletazos invernales. El fuego infernal se instauró por unos días precediendo una bajada de temperaturas que llenaron de gripe las urgencias. Y es que nada en esta ciudad se trata con calma, mirad la llegada de Manuela a la alcaldía. Sin saber aún donde estaba su silla ya tenía una crisis de gobierno, con el ordenador frío y sin encender tuvo que dar explicaciones, ruedas de prensa y entrevistas varias. Ahora nos hemos vuelto finos, refinados, tiquismiquis y uso el plural porque me incluyo. Ni lo veo mal, ni lo veo bien… simplemente lo veo. Estoy planteándome re-leer mis tweets y mis Viernes, analizar cada palabra escrita o dicha, maquillar el pasado, todo puede ser usado en contra. Pero no parece ser fiebre española, en el Reino Unido un premio Nobel ha tenido que dimitir por contar la manera en que se han desarrollado sus relaciones con las mujeres científicas que ha tenido en el laboratorio. ¿Machista? Seguro que sí. Pero dónde está el límite. En realidad somos diferentes, reaccionamos diferentes y en ello puede estar la sal y el azúcar de la vida. El hombre, por lo general, es menos sensible. La mujer, en casi todos los casos, acerca las críticas a la esfera personal. Y mejor lo dejo aquí porque no quiero tener que dimitir de… bueno en realidad no tengo de qué dimitir pero nadie sabe si en el futuro he de dar explicaciones. Así que prefiero cambiar de cuerda, pasar del activo al descriptivo. Decir, por ejemplo, que me aburrí soberanamente con la puesta de “Porgy and Bess” del Teatro Real, ni el “Sumertime” logró espabilarme. Sin embargo, el plano falsamente único de “Hablar” me dibujó una sonrisa, de miércoles por la noche, en una ciudad que parecía estar viviendo los prolegómenos de un desastre… y hablo de Madrid, por su puesto. “Hablar” es un eterno plano secuencia que enamora y huele a premio, a pesar de defectos y efectos. También puedo decir y digo que estos días se me han llenado de amigos, distantes como Paneque que me anuncia por whatsapp “estoy en Madrid” luego de 3 años de ausencia, amigos como Ernesto que me monta una cena en Barcelona o Carlín que me enseña una playa escondida. Amigos como Lilo que camina y camina conmigo en su nueva ciudad y me cuenta y le cuento.
Y así, entre uno y otros, sigo andando, buscando una verdad que a veces se esconde.
Os quiero,
Ed.

sábado, 30 de mayo de 2015

Viernes... ¿en libertad?

Hola a tod@s! 
… una amiga de la infancia me escribe un email, no usa su cuenta, tampoco da detalles reveladores para terceras personas, se disculpa, se deshace en perdones, una vez tuvo que cortar la comunicación conmigo porque en su país, aquel que fue mío, cuestionaron eso de escribirse con alguien que abandonó “el sistema”. Su carta me hizo pensar que soy libre que puedo dirigir mis palabras a quien desee sin temor de una reprimenda pero no es así del todo. ¿Realmente somos libres en esta democracia? Una vez hice una petición on line para que quitaran del Comité de Bioética a un homófobo confeso, aquello tomó proporciones épicas e inmediatamente fui temporalmente destituido de las comisiones técnicas de evaluación que asesoran a la agencia que financia la investigación médica, en palabras textuales del entonces jefe de parte de aquello: “… lo hicimos para protegerte, eres parte del sistema y te has puesto en su contra”. Hoy haciendo la declaración de la renta pensé que debería existir una casilla para la ciencia, inmediatamente se despertó el “libre” que tengo dentro, monté en mi mente otra campaña on line para lograrlo, sería bueno para todos y no haría daño a nadie. Entonces me asaltó la pregunta: ¿De dónde me quitarán ahora?¿En qué despacho dirán que “tienen que protegerme”?¿Cuál será el enano que determinará mi futuro? Al final, no somos libres. Jugamos a serlo pero las cadenas nos atrapan. Hace mucho que no escribía un Viernes, probablemente quise sentirme libre de esta costumbre o simplemente la desgana y la insoportable temporalidad de lo que hoy llaman SER ahogaban las palabras antes de cobrar vida y ser escritas. Pero cometía un error, donde único me siento libre es aquí, escribiendo lo que pienso y lanzándolo al ciberespacio como botellas con mensajes que nunca sabré si llegaran algún puerto. 
Os quiero, 
Ed.

viernes, 1 de mayo de 2015

Viernes puntual y con declaración firme...

Hola a tod@s! 
Quien vuelva a decirme que eso de ser “single” es lo mejor del mundo le retiro la palabra. A ver, ventajas tiene: nadie te pregunta a qué hora vuelves, nadie te recrimina si cambias de planes, nadie exige que hagas algo cuando no quieres hacerlo y el etcétera es infinito… pero, si un día tienes que hacerte una prueba donde juegan con la dilatación de las pupilas y te acompaña tu soltería… la cosa adquiere otro matiz. En mi caso ocurrió así: terminé sin poder distinguir un muro de una puerta, tuve que coger un taxi para irme a casa, intenté pagarle al taxista con la tarjeta de la seguridad social, al final el señor me pidió la cartera y buscó una tarjeta de crédito, la pasó por su cacharro y me fié de que me haya cobrado la carrera y no el valor de una cena en el Palace. Llegué a la puerta de la casa, quince minutos después logré introducir la llave correcta en el hueco adecuado, abrí, por suerte quitar la alarma lo tengo automatizado y no tuvo que acudir la policía pensando que había entrado un intruso, me caí al chocar con una silla que dejé fuera de su lugar, nunca lo hago pero esa mañana iba con prisas. Más tarde me apoyé en una pared de aire y terminé de nuevo en el suelo… eso me hizo pensar en la gravedad con ironía. Tenía hambre pero no se me ocurrió intentarlo por aquello de evitar que vinieran los bomberos, decidí buscar el sofá y acostarme hasta que todo pasara… ya sé que tengo muchos amigos, pero a esas horas tod@s trabajan, otr@s viven lejos y uno anda son su soltería a cuestas y sin saber qué es eso de disfrutarla. En fin, seguro que es atractiva pero por ahora yo he terminado dos veces en el suelo. Lo más cercano que tuve de una compañía fue mi Siri que no es, ni por asomo, la Samantha de “Her” y cuando le pedía que llamara a alguien me indicaba que tenía no se cuantos “alguien” con el mismo nombre y que escogiera de una lista que me mostraba en pantalla, luego de insultarla se desconectó. En fin de nuevo. Por suerte, al despertar ya se había pasado y podía ver… voy a mandar lejos la soltería, os lo prometo. También pienso hacer lo mismo con la ilustre Unión Europea, ya se ha extralimitado dos veces en menos de treinta días. Primero mira por encima del hombro a quienes se mueren en el mar intentando llegar a un futuro… que fácil es hacerlo desde la orilla. Y luego se queda tan ancha dando por bueno que cada país determine si los homosexuales podemos donar sangre o no. ¿Medioevo? Y aún muchos me dicen que no hay que estar todo el día dejando clara la orientación sexual y defiendo nuestros derechos… el poco frecuente siempre tiene que estar en guardia, de lo contrario es fagocitado. Buen puente de mayo… yo tengo que buscar una solución a un problema técnico que tenemos en el lab y luego le prestaré atención a lo dejar de ser “single”. 
Os quiero, 
Ed.