sábado, 18 de agosto de 2012

Viernes soso


Hola a tod@s!

Desde una ciudad que finalmente está viviendo un día de auténtico verano, la misma que cerró unas Olimpiadas a su mejor estilo, el sitio donde el saber se trastoca con el estar y te encuentras por sus calles al más moderno y acto seguido tropiezas con un burka… escribo este Viernes soso por definición. 
 Ha sido una semana rara, de mucho pensar y hasta sufrir. Noticias vienen y van, y la tristeza gana de vez en cuando al optimismo. Siete días que empezaron clausurando los Juegos Olímpicos con una fiesta “London total” y otra vez los de por aquí dijeron al mundo: “no tenemos que demostrar nada, somos esto y punto”. Luego se sucedieron críticas y más tarde otras noticias hicieron olvidar el fuego de artificio. Londres sigue en portada y ahora ha tocado al creador de Wikileaks, Assange, ser centro de todos los focos.  Al australiano que lleva refugiado en la embajada de Ecuador dos meses, le han concedido el refugio diplomático y ahora se ha montado la de dios es cristo porque UK no quiere darle el salvoconducto necesario para tomar un avión hacia ese país, y si entregarlo a Suecia que lo reclama por delitos sexuales. En fin, todo negro y con pespuntes grises. Parece ser que los States prepara llevárselo a la américa profunda y dar un buen escarmiento a quien filtró lo supuestamente infiltrable. He pensado que el planeta para este señor se ha vuelto un sitio hostil. Estas cosas dan miedo, son como advertencias de los límites que no podemos trasgredir… algo parecido a lo que ha pasado en Rusia, donde por cantar una frase en contra de Putín tres chicas acaban en la cárcel. Aquel país se está luciendo, ahora Moscú ha decretado que el orgullo gay no se podrá celebrar en cien años, y en la antigua Leningrado la homosexualidad ha quedado poco menos que prohibida… ¿A dónde quieren llegar? Cambiando de cuerda, por aquí pasó un amigo de los tiempos de la universidad, de cuando inventábamos qué comer en 12 y Malecón, de los momentos difíciles-divertidos-y-no-sé-que-será-de-mí, poco tiempo pasamos juntos, el necesario para comer algo e indicarle un bus para llegar a otro sitio… pero nos quedará una anécdota: resulta que Nereo quiso hacerse una foto conmigo en la calle, allí estaba una señora musulmana, joven, con su atuendo, ese que le da tanta libertad de acción; mi amigo en un acto de inocencia se le acercó para pedirle que nos hiciera una foto… la mujer casi se mete debajo de una piedra, un hombre se le acercó y osó hablarle sin estar presente su señor… horror!!! Luego hay quien defiende “la libertad” de usar burka en pleno siglo XXI. Algo parecido estuve discutiendo con unos amigos científicos que pernoctan por Victoria Station y la cosa derivó en plantear nuevos experimentos para buscar más conexión entre sistema nervioso y sistema inmune… manías de los que hacemos ciencia. Y por ahora poco más… ah, salió la lista-ranking de las mejores universidades del mundo… he trabajado en cuatro de ellas!!! 

Os quiero, Ed.

domingo, 12 de agosto de 2012

otro Viernes...


Hola a tod@s!
En tiempos en que volvemos 
a Marte haciendo un ¿alarde? tecnológico que sólo habla de lo encerrados que estamos en este planeta. En unos días en que hemos llorado porque Chavela, la Vargas eterna, cruzó la barrera y se despidió definitivamente… ahora que tanta falta nos hace su sonrisa. En una semana en que Oxford me desilusionó quedándose pequeña frente al coloso de Cambridge. Y alguien, demostrándome cuanto me conoce, me regaló un microscopio victoriano para alegrarme un día de trabajo duro. En estos días, en que sale el sol y no un rostro (guiño para los de mi quinta y país). Reanudo mi costumbre, quizá tonta, de mirar alrededor y contar lo que veo.Sigo por Londres, por si hay algún despistado, las Olimpiadas no me han llenado los días pero si han provocado alguna sonrisa y más de un momento de alegría. Muy especial fue asistir a una final, vivir la ruptura de un récord olímpico, sentir las vibraciones de una afición alentando a sus deportistas… respirar esa especie de felicidad que pocas cosas provocan de manera masiva como lo hace el deporte. Sin embargo, estas emociones se entrecruzan con grises noticias que llegan de la Madre Patria, de allí donde la crisis sigue su curso y el gobierno anda perdido con el único objetivo de pagar la deuda cueste lo que cueste. Ahora ha tocado el turno al derecho de ser atendido con independencia del origen y los ingresos. En breve España será como el criticado “estado unido americano” y la justificación será la misma de siempre: “si ellos los hacen por qué nosotros no”. Los sin papeles lo tendrán difícil para recibir atención médica. Pero la cosa no para aquí. Además de los cambios amparados en “salvaguardar” la credibilidad ante el mercado, el actual gobierno español abofetea los derechos y la calidad. La RTVE da siete pasos hacia atrás y echa a la calle a periodistas de talla como Ana Pastor e instaura una era oscura que huele a medioevo y NODO. Por otra parte, reforma la educación aumentando las horas de religión, esto ya apesta, y elimina los temas como la homofobia de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. ¿Hacia dónde van? No se augura buen futuro para un ejecutivo que hoy niega lo que mañana hará. Pero volvamos a la balsa de aceite, dejemos a un lado la oscuridad en las que nos quieren sumir. Siempre hay un renacimiento y merece la pena seguir viviendo como lo hizo Chavela, fiel a sus simples principios. Hoy recuerdo cuando una vez dijo: “… nunca me he acostado con un señor, fíjate que pureza, los dioses me hicieron así…” es lindo vivir sin pedir perdón por ser como eres y cantar hasta el último trago… como lo hizo Chavela.
Os quiero, Ed.
PD: En la foto con David, un amigo, en un momento de descanso en la final de los 50 km.

domingo, 29 de julio de 2012

Viernes... para empezar la semana


Hola a tod@s!
Porque la vida nos pone más de un obstáculo, porque algunos de ellos son altos, pero sobre todo porque sé que alguien tendrá la fuerza y el apoyo necesarios para saltar la valla que el azar ha puesto en su camino… escribo este Viernes con la ilusión de empezar la semana lleno de optimismo y buen humor. Resulta que han pasado siete días tremendos, a la ciudad donde estoy viviendo ha llegado millón y medio de personas de sopetón, y eso se nota. Entre deportistas, masajistas, comités olímpicos, club de fans, vacacionistas despistados y estudiantes de inglés, aquí no hay quien llegue a tiempo a ningún lugar. Los buses no pasan por donde tienen que pasar, los metros se colapsan cada dos por tres, los británicos no pierden la calma pero es que yo soy latino. No obstante, las cosas van bien. Estos han tenido una suerte increíble, nos les llovió el día de la inauguración. La reina, esa cosa tiesa que aún piensa que tiene que mostrarse como de otro planeta, pudo asistir al evento sin resfriarse, la antorcha no se apagó bajo un torrencial aguacero y a mí la ceremonia me gustó. Creo que el mundo se percató que los british no necesitan demostrarle a nadie que son una nación con fuerza e historia para dar y tomar. La música reinó y no hubo efectos para mostrar grandeza… este país lo es de por sí. Si alguien tiene duda, que se dé una vuelta por los museos, bucee en la lista de premios Nobels o simplemente pasee por las calles de Londres. Estoy seguro que luego le quedará claro. Probablemente no estemos de acuerdo con ciertas actitudes (yo incluido), pero en términos generales aquí se ha respetado el saber, se ha fomentado el conocimiento y el resultado es palpable. Otro gallo distinto es el que canta en la madre patria. Sitio donde creo que se vivirá muy pronto el “¿y lo tuyo qué?” de mi querida Cuba. Me explico… resulta que hubo una época en la isla de las metáforas en la que cada vez que te encontrabas con alguien era mandatorio hacer la pregunta de cómo iban sus gestiones, planes, proyectos, anteproyectos o fantasía de proyecto que lo sacaría de aquel infierno y le pondría los pies en el paraíso exterior… léase cualquier país diferente a la metafórica isla. Es evidente que la opción que está tomando la generación con fuerza de la España de hoy es largarse a otras latitudes y no cargar con el problema que han creados otros. Yo los entiendo, hice lo mismo hace poco menos de veinte años, y probablemente lo repita. Ese país con sol, buena tierra para cultivar, parajes preciosos para descubrir y gente alegre está volviendo al medioevo. Por una parte, está la crisis económica creada y re-creada por la banca internacional en la que caímos como niños con zapatos nuevos, y por otro, la mentalidad obtusa que está guiando los pasos a seguir por la nación… para muestra el ministro de justicia y su reforma del aborto. Tal y como me dijo el siglo pasado mi amiga Roxy: “… hay cosas que están superadas” entre ellas la religión y el problema con el aborto, es simplemente demencial. Pero volviendo al buen humor… me encantará ver, desde otra óptica, que el español desperdigado por el mundo, haga lo mismo que hacemos los cubanos cuando nos encontramos con un compatriota: pasarnos hora y media repasando la lista de los amigos y conocidos para ubicarlos donde están ahora. Como dice mi madre: “No hay mal que por bien no venga” … esto me repateaba, he de decir, pero la señora muchas veces tuvo razón. Es probable que la juventud española necesite un terremoto, saber que no hay nada para toda la vida y que otras latitudes pueden darnos calor. Muchos también aprenderán que aquello de “mano dura con los inmigrantes” o “España no se pisa” duele cuando el dedo nos señala. Y por hoy lo dejo… me quedan muchas cosas por comentar: la expo de Munch que tiene la Tate Modern, la basura de Hirst que exhibe la misma galería, el gran coro que acompañó a Baremboin cuando dirigió esta semana la 9na Sinfonía de Beethoven en el Royal Albert Hall, las dudas sobre el accidente que se llevó la vida de Payá... Pero otros Viernes habrá. Os quiero y particularmente a ti (sabes quien), Ed.  

domingo, 22 de julio de 2012

Viernes...

Hola a tod@s!
Luego de unas semanas de lluvia, lluvia y otra vez lluvia, por aquí, y hablo de Londres, hemos visto el sol. El tan anunciado verano parece que ha llegado, ojalá para quedarse. Mientras tanto, otros sietes días me han transcurrido entre experimentos, paseos para seguir empapándome de esta ciudad, una escapada a Cambridge y dos veladas magníficas con mi amiga Miriam. Otra canción distinta es la que suena en la madre patria, donde las campanas del rescate total cada vez replican con fuerte, el ambiente es más denso que la leche condensada y para guinda el ministro de justicia anuncia que la malformación de un feto no es razón para permitir un aborto. Más que nunca debo reconocer que este señor me engañó, se disfrazó de progresista y yo le creí… aunque nunca le voté. Hoy lo califico de retrógrado, ultra católico y facha mayúsculo. Pero prometí crear una especie de balsa de aceite con mis Viernes durante este verano; por ello vuelvo al sitio donde estoy y os cuento que para seguir probando mi hipótesis tendré que cambiar de sistema, el que usaba no es lo suficientemente estable y podré tener problemas con la reproductibilidad de mis datos. También que me he puesto a observar a los british, en plan casi experimental, y estoy sacando conclusiones curiosas que os iré contando. Os adelanto una: saludar es de mala educación. Por otra parte, la ciudad me sigue fascinando… aquí puedes encontrar de todo y en cualquier rincón. Por no ir muy lejos, un día entre semana, luego de activar las células, mi amiga Miriam, paraguas en mano, me pasó a recoger por el laboratorio y luego de caminar dos escasas manzanas nos sumergimos en un ambiente totalmente cubano donde no faltó el feeling a capela, la guaracha santiaguera y el fino arte de un violinista exquisito. Y si la ciudad te agobia, por aquello de la gente por doquier, un tren te lleva en menos de una hora a Cambridge, lugar precioso donde se respira ciencia y saber profundo en cada metro cuadrado. Hasta allí fui el sábado y he de reconocer que me emocioné al estar frente al laboratorio Cavendish, el sitio donde el átomo fue reconocido y modelado por primera vez, o en las puertas del Trinity College, lugar donde la Física surgió y la Matemática moderna tuvo su primer parto. El tiempo me acompañó y hasta pasee en barca por el río Cam… lo de Cambridge viene de ahí, sé que ya lo sabéis pero a veces conviene repasarlo. De joven, cuando estudiaba Física Nuclear siempre quise visitar este santuario, por ello recordaré esta visita como algo especial que ha tenido que esperar algunos años para ocurrir. Y para terminar, hoy domingo tuve una BBQ en la casa de Miriam con otros científicos del instituto donde estoy. La buena conversación, la carne a lo argentino, unos plátanos maduros frito “cuban style”, el clima agradable y la excelente compañía ha hecho que mi semana terminara arriba del todo. 
 Os quiero, Ed. 
PD: A quien el desatino ha dejado sin trabajo: mi apoyo y todo lo demás está contigo. Miriam, gracias por la acogida.

sábado, 14 de julio de 2012

Viernes de semana cargada...

Hola a tod@s!
Vaya semanita hemos tenido. Para los que no hayan estado por el planeta, en España se ha armado la de dios es cristo y maría magdalena una alegre señorita. Resulta que el gobierno ha adoptado un “paquete” de medidas que es como si “eso mismo” se introdujera por un orificio angosto. Sin ir más lejos, a este que escribe lo deja con unos cuantísimos euros de menos y con un pie en la calle o, mejor dicho, fuera del país. Por si esto fuera poco, el ministerio que “desampara” la ciencia anuncia una reducción mayor en el presupuesto destinado a financiar proyectos y recursos humanos en este campo. Tal y como dice una amiga, cuando sólo tienes una moneda ¿a qué la dedicas? ¿Te compras un libro o comes? El problema es que en España se la damos al “mercado”. Sin ser muy ducho en economía, parece bastante claro que si bajan los sueldos y suben los precios el resultado no será crecimiento y empleo. Quizá la solución pase por convocar a unos cuantos cerebros de economía, pero los de verdad, escucharlos y hacerles caso. Los políticos, por lo general, son eso… políticos y no cerebros especializados en resolver problemas concretos. Pero voy a dejar el tema por hoy, la vida tiene que seguir y tal y como les comenté a mis becarios en un email, lo único que no nos pueden quitar es la ilusión. Recuerdo que cuando estaba en la Isla Metafórica, pasando hambre (que alguien se atreva a decirme lo contrario), con helicobacter pilori, cincuenta kilos de peso, durmiendo en el laboratorio o donde sea y acumulando los salarios porque al mes no llegaba a los dos dólares… seguía ilusionado con salir adelante y lo logré. Por eso prefiero recordar que Gustav Klimt hoy cumpliría 150 años, decir que Chavela Vargas dio un concierto en Madrid con 93 años que evidentemente me perdí, comentar que la NASA ha sacado una foto panorámica de Marte, cosa que me hizo soñar que viajaba en una nave espacial a otro planeta e intentaba que alguien resolviera un problema con el ordenador, que esta semana se restauró la comunicación marítima entre Estados Unidos y Cuba luego de 50 años de interrupción, he de decir que en aquel último barco viajó mi abuela paterna regresando de una Nueva York demasiado fría para sus huesos. También que el bosón Higgs, esa partícula no-divina, está apunto de ser descubierta pero aún no hay certeza de ello… y en esto quiero recrearme. La partícula identificada recientemente, es un bosón… hasta ahí estamos de acuerdo. Lo es porque da lugar a dos fotones, pero para que sea la predicha por Higgs debe cumplir con algo más. Habrá que esperar a que midan el spin y entonces se podrá decir, con poco margen de error, que esa partícula que “dio masa a las demás en el primer momento” existió realmente. Eso sí, sin la intervención de ninguna divinidad. Y de mi parte, aún no puedo contaros que tenga un bosón nuevo en el bolsillo pero si que la hipótesis que me trajo a Londres, la ciudad-agua, parece ser verdad. Ayer viernes, pasadas las 8 de la noche no pude contener mi alegría cuando los resultados que mostraba la pantalla del citómetro confirmaba lo que había pensado y llevaba dos semanas implementando herramientas para demostrarlo. Si, fue el momento en que se me olvidó que soy más pobre, que el país donde vivo se derrumba, que en la ciudad donde estoy no para de llover… di un par de voces y algún británico fino me miró con perplejidad. Entonces recordé que por algo escogí esta profesión, en la que 364 días al año estás amargado porque pasas horas enterrado en el laboratorio, pero uno basta hacerte gritar como un niño pequeño que acaba de encontrar su tesoro… en este caso el mío es una conexión entre el sistema nervioso central y la defensa innata. A que suena bonito. Os quiero, Ed.

domingo, 8 de julio de 2012

Viernes de retorno...

Hola a tod@s!
Algún tiempo ha pasado sin “Viernes”, el hartazgo ganaba a la voluntad y España me ahogaba con su pesimismo, problemas reales-ficticios y esa atmosfera de indignación que tiene como dirección ninguna parte. Tal y como alguna otra vez he hecho, metí en una bolsa algo de ropa, un par de libros y huí. Quise alejarme de ese ruido que no deja pensar e interfiere con cualquier forma de vida. Y es entonces que me veo aquí, en otra ciudad, hablando otro idioma, rodeado de otra cultura. Me he venido a Londres por un par de meses, intento enfriar el cerebro ayudado por la lluvia y las temperaturas otoñales de esta parte del “unidísimo reino”, desarrollo un proyecto profesional interesante y, probablemente, un cambio en mi vida. Atrás he dejado, por ahora, los riesgos de una prima, los cacareos políticos y los escándalos financieros. Aquí también tenemos algo de eso pero en otra lengua suena distante, diferente. Llegué hace una semana y me instalé en una zona fantástica (Angel-Islington), mi casera es una profesora de literatura retirada que canta en un coro música de Verdi y tiene un novio de su edad que conoció hace unos cinco años. Ellos viven arriba, yo en el “basement”. El piso tiene un patio para tomar el sol, ese astro que apenas veo y por ahora no echo tanto de menos. Duermo arropado por edredón. Me levanto muy temprano cada día y el laboratorio de la UCL donde trabajo está a distancia de un paseo. La ciudad poco a poco la voy haciendo mía y lo primero que he hecho es evitar el metro a favor de los autobuses. Ya estuve en el Covent Garden viendo al Royal Ballet la noche que cumplí 43 años, gracias, gracias… y ese día volví a saludar a Newton y Darwin en Westminster, cosa que hice en la rica soledad elegida. Otro día, mi amiga Lilo me arrastró a White Chapel Gallery donde, una vez más, me pregunté ¿cuánto tiempo tendrá que pasar para que ese tipo de basura-creativa deje de llenar espacios? Y una tarde los del laboratorio me hicieron beber una pinta de cerveza que no me emborrachó pero si hizo menos entendible mi inglés. Así las cosas, tengo un año más y me dispongo a disfrutar todo lo que esta ciudad me ofrezca que parece ser mucho, mientras tanto pongo en orden pensamientos, proyectos, vida y tarareo aquello que reza: “heaven is a place on earth with you”.
Os quiero, Ed.

sábado, 9 de junio de 2012

Viernes así de simple

Hola a tod@s!
Pasado otro tiempo de ausencia os saludo desde un Madrid que espera “el rescate” de sus bancos con ese “dinerito” que tanto nos está costando y que se usará para pagar la deuda, o mejor comprarla a precio de saldo, mientras los sueldos bajan, los impuestos suben y la vida se vuelve interesante vivirla. La misma ciudad contradictoria que una vez fue cuna de la movida y hoy tiene por alcaldesa a una señora incapaz de mantener un discurso coherente, predicadora del credo cristiano y la devoción por la Roma vaticana. Sí, el vaticano (con minúsculas) que por fin destapa, aunque sólo sea un poquito, sus escándalos financieros y temores ancestrales, mientras sigue “erre que erre” su cruzada moderna en contra de las nuevas formas de familia y procedimientos científicos. Y si de ciencia hablamos, en España (a poco de ganarse mis minúsculas) se le impondrá una dieta rigurosa ya que, según estudiosos de alguna universidad medieval de esas que fomentó el mito de jesús y maría, en la Madre Patria la paridora de conocimiento está obesa y debe adelgazar varios millones de kilos. Yo, por lo pronto, he orientado a mis becarios que hagan mucho ejercicios, ingieran pocos alimentos e intenten pasar desapercibidos. Veré si con este método científico logro que no le impongan restricción alimenticia a mi laboratorio y tenga que despedir a esos “freaks” que han preferido la pipeta y las leyes naturales al botellón. Pero dudo que en este país de mitos logremos salvar a la diosa Atenea, demasiada presión por parte de “la prima y su riesgo”, cuando el verdadero lema es “los bancos primero, luego el resto deberá hacer fila”. Y retomando los mitos, me gustaría leer, escuchar o respirar un análisis de aquellos mitos recientes que rezaban: “la banca española es la más sólida de Europa” o “Rato es un genio de las finanzas”… “really!!!” diría un amigo americano con cara de desconcierto. Rato, el mismo que comandaba la economía en los tiempos de Aznar, cuando parte del hoy se gestó, también el mismo que presidió el FMI y salió pitando, el mismísimo que dirigió a Bankia por el mejor de los camino, el genio del desastre, aún tendrá credo porque alguien, alguna vez dijo que lo era, eso sí sin datos que lo demuestren. Genio sigue siendo Einstein cuya teoría de la Relatividad sigue imbatible y los neutrinos, ayer acelerados, hoy se han frenado y se mantienen en regla con velocidades inferiores a la de luz, tal y como predijo el judío de la oficina de patentes de Zürich. Y a esta ciudad preciosa quiero regresar, luego de haberla visitado esta semana y a pesar de haberme traído un lumbago que me mantiene sin patinar. Fue muy curioso revivir algo de mi pasado habanero en Suiza, recuerdo que un extranjero en la Cuba del 92 se distinguía por un andar relajado, ese aire de saberse seguro y a salvo del problema y cara de no tener la mente ocupada en responderse “¿Qué voy a comer esta noche?” Al pasear con A y R por Zürich volví a notar ese contraste, allí nadie se notaba preocupado por el “riesgo de la prima”, la vida fluye sin sobresaltos… el chocolate y la banca dan tranquilidad. No podemos quejarnos, ellos están haciendo lo que nosotros con otros. Por hoy es suficiente, la vida sigue a pesar de todas “las primas riesgosas”, y por ello recomiendo ver una película francesa que lleva por nombre “Et si on vivait tous ensemble” (¿Y si vivimos todos juntos?) y no es sólo por ver a Jane Fonda madura y en francés o disfrutar, otra vez, de la Chaplin… sino también por reflexionar sobre la tercera edad, la continuidad de la vida a pesar de los tropiezos y las dificultades. Os quiero, Ed. PD: Emma aún espero ese poema y las fechas.