Hola a tod@s!
Desde una ciudad que finalmente está viviendo un
día de auténtico verano, la misma que cerró unas Olimpiadas a su mejor estilo,
el sitio donde el saber se trastoca con el estar y te encuentras por sus calles
al más moderno y acto seguido tropiezas con un burka… escribo este Viernes soso
por definición.
Ha sido una semana rara, de mucho pensar y hasta
sufrir. Noticias vienen y van, y la tristeza gana de vez en cuando al
optimismo. Siete días que empezaron clausurando los Juegos Olímpicos con una
fiesta “London total” y otra vez los de por aquí dijeron al mundo: “no tenemos
que demostrar nada, somos esto y punto”. Luego se sucedieron críticas y más
tarde otras noticias hicieron olvidar el fuego de artificio. Londres sigue en
portada y ahora ha tocado al creador de Wikileaks, Assange, ser centro de todos
los focos. Al australiano que lleva
refugiado en la embajada de Ecuador dos meses, le han concedido el refugio
diplomático y ahora se ha montado la de dios es cristo porque UK no quiere
darle el salvoconducto necesario para tomar un avión hacia ese país, y si
entregarlo a Suecia que lo reclama por delitos sexuales. En fin, todo negro y
con pespuntes grises. Parece ser que los States prepara llevárselo a la américa
profunda y dar un buen escarmiento a quien filtró lo supuestamente infiltrable.
He pensado que el planeta para este señor se ha vuelto un sitio hostil. Estas
cosas dan miedo, son como advertencias de los límites que no podemos
trasgredir… algo parecido a lo que ha pasado en Rusia, donde por cantar una
frase en contra de Putín tres chicas acaban en la cárcel. Aquel país se está
luciendo, ahora Moscú ha decretado que el orgullo gay no se podrá celebrar en
cien años, y en la antigua Leningrado la homosexualidad ha quedado poco menos
que prohibida… ¿A dónde quieren llegar? Cambiando de cuerda, por aquí pasó un
amigo de los tiempos de la universidad, de cuando inventábamos qué comer en 12
y Malecón, de los momentos difíciles-divertidos-y-no-sé-que-será-de-mí, poco
tiempo pasamos juntos, el necesario para comer algo e indicarle un bus para
llegar a otro sitio… pero nos quedará una anécdota: resulta que Nereo quiso
hacerse una foto conmigo en la calle, allí estaba una señora musulmana, joven,
con su atuendo, ese que le da tanta libertad de acción; mi amigo en un acto de
inocencia se le acercó para pedirle que nos hiciera una foto… la mujer casi se
mete debajo de una piedra, un hombre se le acercó y osó hablarle sin estar
presente su señor… horror!!! Luego hay quien defiende “la libertad” de usar
burka en pleno siglo XXI. Algo parecido estuve discutiendo con unos amigos
científicos que pernoctan por Victoria Station y la cosa derivó en plantear
nuevos experimentos para buscar más conexión entre sistema nervioso y sistema
inmune… manías de los que hacemos ciencia. Y por ahora poco más… ah, salió la
lista-ranking de las mejores universidades del mundo… he trabajado en cuatro de
ellas!!!
Os quiero, Ed.




