domingo, 11 de marzo de 2012

Viernes tardío...

Hola a tod@s!

Hoy hace siete años me atreví a romper una barrera y soltar a los cuatro vientos aquello que hacíamos en el laboratorio. Recuerdo haber vivido días de emociones encontradas, de recibir todo tipo de crítica de quienes no entendían porqué saltar a los medios con una noticia científica o, por el contrario, encontrarme con la mirada esperanzada de los que el cáncer les había tocado cerca. Hoy, desde la perspectiva del tiempo transcurrido, creo que hice bien. Aquel día en España hubo una noticia agradable, la gente vio a un grupo de “chavales” dirigido por uno que aparentaba ser un chaval y que ponía su punto de mira en solucionar un problema mayor. También fue bueno escuchar un acento latino explicando otra cosa, hablando, no de sus aventuras con folclóricas, sino de ciencia. Luego de tanto tiempo, el cáncer sigue sin solución, pero se ha avanzado. Aquella historia que hicimos pública aún no ha llegado a un fármaco pero estoy seguro que llegará, y será mejor escuchar esa noticia que al ministro de justicia diciendo que la mujer es víctima de una violencia estructural al tener el derecho de abortar. Nunca he logrado entender las razones que se esgrimen para eliminar un derecho, nunca entenderé a quienes hablan de “asesinato” cuando se refieren al aborto en los primerísimos momentos de la gestación, nunca entenderé a las mujeres que se dejan avasallar por señores como este. El aborto no es un anticonceptivo, pero es un avance que ha permitido planificar la familia y evitar situaciones difíciles de por vida. De cualquier manera sigo pensando que la culpa de todo esto recae únicamente en ese opio de los pueblos que se llama religión y que tanta daño ha hecho al planeta.

Cambiando de tercio, un amigo me recordó que los Óscars pasaron y pasaron desapercibidos en mis Viernes. Tienes razón mi querido Ángel, sin embargo, puedo decir que me quedé despierto para verlo, también que me pareció más que aburrido, que me alegré por Octavia Spencer (la negra secundaria de The help), disfruté con el discurso de Meryl Streep y confirmé lo que había dicho sobre The Artist. Volviendo a la península, el asombro no se me pasa al saber que el juez no cree que la infanta no estaba al corriente de los negocios de su marido, ¿no decían que la tonta era la otra? Por suerte en Madrid tenemos una exposición de Chagal que quita el hipo y te hace olvidar el poco sentido común de la justicia. Es curioso porque a pesar que no me gustan los motivos bíblicos ni tampoco las escenas rusas, sus cuadros me fascinan. Viendo la exposición pensé que con él me pasa lo mismo que con Basquiat, me gusta porque sí. Me encanta el uso de los colores intensos, nunca un rojo, un verde o un azul han sido tan rojo, tan verde y tan azul. En él se sintetiza el fauvismo y la descontrucción y todo es armónico. Con él el negro sale del fondo y toma personalidad. Sencillamente genial. Y por hoy no hablo más.

Os quiero,

Ed.

sábado, 3 de marzo de 2012

Viernes de Shelly, Follies y otras pequeñas historias...

Hola a tod@s!
Si ya sé que es sábado y que casi nunca escribo mi Viernes un viernes y qué más da… Esta semana mientras un amigo hacía las maletas para presentar su película en el festival de Miami y otro se comía las uñas porque inauguraba exposición, yo recibía una amiga de esas que las mayúsculas saben a poco para definirla. Shelly (que firma Chelly pero yo la rebauticé siglos atrás) llegó a Madrid desde China y retomamos la conversación en el punto donde la dejamos hace 4 o 5 años, como si el tiempo no oxidara las palabras y lo que significan. Con ella vivimos La Habana de finales de los ochenta y principios de los noventa, cuando la ciudad se hundía en el hambre pero seguía luciendo ese arte que nadie ha podido negarle. Aquellos fueron tiempos convulsos que definieron más de un carácter e hicieron que una generación se desperdigara por el planeta, en busca de “otra cosa” que muchas veces no llegó. Hoy Shelly es la misma, con más experiencia y dulzura, con ella nos fui
mos a “patear” Madrid, ciudad que nos encanta y con ella vimos Follies, espectáculo para nostálgicos. He de decir que esperaba mucho más de Mario Gas en esta versión del musical en el que un teatro se hunde, para convertirse en el garaje donde vivirán los fantasmas de sus tablas. Aquello fue una “última oportunidad” para quienes brillaron en el pasado y se apagaron en el empeño. La prometida Masiel se quedó en promesa no cumplida, otros como Hipólito mostraron un registro nuevo pero poco interesante, más allá llegó Linda Mirabal que lució chorro de voz cuando tuvo oportunidad, pero de momentos aislados no se vive y hasta “Losing my mind” pasó inadvertido… ¡mira que es difícil! La palabra escogida es decepción. No obstante disfruté de la compañía de dos seres queridos y de las risas que no tienen precio cuando son espontáneas. Y así ha pasado esta semana en la que el nervio ciático se hizo notar, mi laboratorio prepara traslado, otro amigo decide mudarse a Madrid y mi pequeño migra, por poco tiempo, a tierras británicas.

Os quiero,
Ed.
PD: Xavi, suerte con la peli.

sábado, 25 de febrero de 2012

Viernes

Hola a tod@s!
Hace 70 años, quizá el más europeo de los nacidos en este continente se quitaba la vida en el sur del planeta, allá por Brasil, donde escribió su última novela y su nota de despedida. Stephan Zweig decidió dejar de existir porque su amado continente se autodestruía en una guerra sin sentido. Hoy no tenemos guerra en el suelo europeo pero sí estamos destruyendo lo que queda de este pedazo de tierra que tantas cosas buenas y malas ha parido. ¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué lo permitimos? La Europa de hoy mira con descrédito el rictus gélido de una Merkel que se cree salvadora de no sé qué, e impone medidas que funcionaron en Alemania pero no son prácticas en otras latitudes. Los que vivimos en Europa estamos petrificados frente al mal equilibrismo que practican aquellos que toman el mando, por muy pequeño y breve que sea este. Y nadie, vuelvo y repito, nadie recuerda lo que dijo el propio Zweig con respecto al poder: “La primera muestra de una auténtica vocación política lo es, en todo tiempo, que un hombre renuncie desde el principio a exigir aquello que es inalcanzable para él”. En días como los que corren y en especial para quienes viven en este pequeño continente que otrora fue grande, recomiendo leer “El mundo de ayer”. Con este libro, y desde el calor del Caribe, conocí qué y quién fue Europa, desde la lente de uno de sus grandes. Quizá sea interesante, en la época del libro electrónico, el whatssap, Facebook y las quejas constantes por tener que hacer lo que se quiere y se debe, volver la vista atrás y aprender un poco sobre lo que subyace en todo este entramado que hoy se auto palea.
Cambiando de cuerda, otras cosas han ocurrido que llamaron mi atención, tantas que la selección se vuelve azarosa y hasta a-científica. Un amigo asume un cargo de importancia entre vaivenes y cotilleos innecesarios, otra amiga se siente indecisa frente a una oferta de ascenso, los Goyas coronan a los malvados, las reformas gubernamentales provocan movidas en la calle, la policía reacciona desproporcionadamente, los estudiantes hacen suya una causa, la oposición aprovecha el filón y yo cansado de todo esto me voy al Real y disfruto de algo extraordinario. Aquí me detengo, me quedo con esto último… para quienes no lo conozcan, el Teatro Real de Madrid tiene el peor programa de danza que se puede aspirar en su rango. Allí entre ópera y ópera suben a escena malos espectáculos de danza con grandes artificios. Pocas veces se siente la vibración de un “bravo” merecido por un bailarín que lo da todo en el coliseo madrileño. Pero siempre hay un bautizo hasta para el más recalcitrante de los ateos y esta vez la responsabilidad cayó en Danza Contemporánea de Cuba. Rara vez se puede decir, sin temor a exagerar, que algo es extraordinario. En Madrid tuvimos la oportunidad de presenciar una compañía de danza que sólo acepta este epíteto: extraordinaria. Haciendo realidad aquella máxima de la isla de donde vienen: “o todo o nada”, la compañía muestra, en cada segundo, su poderío físico y su inigualable técnica. Nunca un movimiento es inacabado, jamás una suciedad empaña la fluidez y sobre todo, brilla la fortaleza de quien no tiene que aparentar para ser. Quizá se pueda decir que esta agrupación merezca la presencia de otros coreógrafos, pero nadie podrá bajarla ni un milímetro de lo más alto. Una vez dije que “The Neetherland Ballet” era la mejor compañía del mundo, me equivoqué. Y por hoy basta… me voy a la calle, a disfrutar de esta primavera en ciernes que abraza la ciudad donde vivo.
Os quiero,
Ed.
PD: Shelly… te espero el lunes.

domingo, 19 de febrero de 2012

Viernes de ARCO y CIENCIA

Hola a tod@s!
Con Sol y menos frio, una semana ha corrido quizá muy deprisa dejando la sensación de cosas abandonadas y sin hacer. Los partidos hacen congresos para decir lo que ya sabemos, alguna amiga rellena con asnadas su nuevo estatus, por Alemania se destapan clamores, Berlusconi amenaza volver y la vida se ciega para algún conocido al otro lado del océano. La vida sigue y por Madrid otra vez los medios se llenan de titulares catastróficos sobre la feria de Arte de Madrid, ARCO, que hoy con la crisis, pisando fuerte, razón pueden tener. Sin embargo, en los 16 años que llevo asistiendo a la feria, nunca ha dejado de estar en “su peor momento” según los periodistas tan dados a lo negativo. Lo cierto es que esta vez tampoco me ilusionó… un Franco refrigerado ha levantado espinas en los trasnochados, unas banderas quieren llamar la atención, los Carpinteros intentan lo nuevo repitiendo y los galeristas ponen precio a mucha idiotez. Alejándome de tanta falacia, me reconforta saber que el ingenio no hay quien lo pare y la noticia más alentadora está en científicos jóvenes que, sin poder optar a las no-soluciones que propone el estado, crean laboratorios en los garajes y trasteros paternos. Ya se pueden contar con dos manos los que, siguiendo el esquema de la informática, reúnen pequeños capitales para comprar pipetas y poner a punto sus ideas. Sin embargo, mucho falta para que un país como España, poco dado al razonamiento, confíe en quienes retan a la naturaleza e intentan robar sus secretos. Es curioso como todos reconocen la importancia de la ciencia y pocos, muy pocos, mueven un dedo para financiarla. Sé que noticias como la que hoy reza que la hepatitis C será curada en menos de dos años alegrará muchos corazones, también que según unos datos que tengo en mi laboratorio, podré (si logro financiación) crear una herramienta para evitar el 70 % de las muertes de aquellas personas que padecen leucemia linfática crónica… hay que ser muy duro de corazón para no sentir regocijo frente a estas noticias. Sin embargo, por qué esto no nos mueve hacia invertir en ciencia, dar apoyo a los que han decidido no hacerse ricos y si aportar mucho. ¿Alguien sabe que nosotros, los que nos dedicamos a la ciencia, tenemos que buscar financiación para hacer nuestros experimentos, para lo cual tenemos que escribir cientos de proyectos? Luego, si tenemos la suerte de ser financiados, hemos de realizar la investigación que debe ser altruista, no nos podrá reportar ningún beneficio económico, y tenemos que publicarlas en revistas de alto impacto. He aquí uno de los secretos mejor guardado de la ciencia, ¿sabéis que para publicar nuestros datos tenemos que someternos a un riguroso proceso de revisión de los mismos que puede tardar incluso años?… y al final, cuando se ha decidido que lo que has hecho tiene la calidad requerida para ser conocido y reconocido por la comunidad científica, debes pagar para que vea la luz. Vamos, que somos algo así como “la puta que pone la cama”. Esto es vocación y lo demás es tontería. Creo que es el momento de sacar a la luz estás y otras cuestiones, que todos seamos conscientes que la aspirina que nos quita el dolor salió de una investigación, que esa labor cuesta dinero y es más importante que el fútbol. Sé que sólo “nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena” y con ello quiero decir que sólo recordamos lo importante cuando la salud nos falta.
Os quiero,
Ed.

sábado, 11 de febrero de 2012

Viernes... resumen de notcias


Hola a tod@s!
Con un frío que “chifla” el mono y aunque no llegamos a los -18 de Nereo en su Alemania o a los -11 de Fumero en Estocolmo, Madrid vive su particular invierno de cielos claros y sol radiante… ha pasado algún tiempo desde mi último Viernes y la colección de noticias es importante. Algunas alucinantes, como aquella de la que fue protagonista nuestro ministro de justicia, el Gallardón que otrora agujereó Madrid y hoy busca protagonismo desde el gobierno central, ha dicho que truncar el derecho al aborto es su aportación más progresista a la política. Tiemblo con lo que pueda llamar conservador. Ahora mismo no entiendo cómo no se han tirado a las calles todas las mujeres de este país. Por su parte, desde sanidad se quiere revisar aquello de facilitar la píldora del día después y se preguntan si el enfermo crónico debe seguir siendo asistido. La cosa no queda aquí, otra idea brillante es que, en aras de desatascar los procesos penales, los matrimonios y divorcios serán oficiados por notarios… previo jugoso pago. ¿Alguien se ha creído que la intención primera no ha sido favorecer a esa caterva de pijos? También se elimina la Educación para la Ciudadanía porque eso de decir que los homosexuales son personas con sano juicio y que existen otras formas de vivir, en las que no hay lugar para la estupidez milenaria de dios, no está bien. En fin, España poco a poco irá volviendo a los “gloriosos” días en que las señoras pagaban un billete para Bruselas para abortar, sólo los que tenían recursos accedían a la sanidad de calidad y todos asistían contentos a misa.
Más tarde ha aparecido la sentencia a Garzón, el juez estrella que quiso sentar en un banquillo a Pinochet, y una vez más este país hace gala de sus dobleces. Por una parte, solamente el que brilla en los medios es respetado, por otra, quien lo hace es defenestrado. Una buena amiga, lúcida e inteligente, me comenta que la metedura de pata de Garzón es de libro de texto, y le creo. Sin embargo, al ser la justicia cosa de hombres (y mujeres) y en ella entra la interpretación variopinta pregunto: ¿ha quedado claro con este caso que frente a la dama de la balanza todos somos iguales? Yo diría que no. En cualquier caso, vaya mi apoyo a quien intentó poner en blanco y negro lo que clama a la razón y, la justicia que hoy lo condena, no “interpretó”.
En otra cuerda de actualidades, desde la Isla de las Metáforas, ¿alguien no sabe que hablo de Cuba?, nos dicen con marcada claridad que seguirán con un solo partido porque eso del pluripartidismo es una mamarrachada del capitalismo. Eso sí, han decidido ser flexibles con los “maricas” quizá porque se han percatado del mercado que tienen los mulatos de la isla. Siguiendo por la mayor de las Antillas, muere una de las voces increíbles de aquel lugar, se ha ido Sara González y, amén de las ideologías, la tristeza me acoge. Recuerdo un breve encuentro que tuve con ella en Madrid hace ya unos cuantos años… sentada y con cara de algún dolor, me habló de poesía cantando algún reclamo. Su voz aún me resuena en los oídos y, cómo le dije a un amigo, me quedo con la artista. Mientras tanto, se ha descubierto una hermana auténtica de La Gioconda en El Prado, todo parece indicar que pintada a la vez que la original pero por un amante de Da Vinci. La nueva Mona Lisa será expuesta en El Louvre por un tiempo y luego pasará su eternidad en el museo madrileño junto a Goyas y Velázquez. Siguiendo por la Madre Patria, otra muerte ha sido noticia, Tapies el pintor, el que llenó en vida museos y colecciones privadas con sus “T” y otras banalidades, ha dejado este mundo. Siento decir que su obra nunca me pareció merecedora del éxito que tuvo, ni creo que haya sido un rompedor. Nunca encontré belleza en sus creaciones. Moviéndome al cine, tampoco me ha parecido una obra de arte la interpretación de la Close en Albert Nobs, el cacareado travestismo se queda en intención pálida y esta vez su no-oscar será merecido. En esta línea, todo parece indicar que peligra la estatuilla de la Streep frente a una Viola Davis que pisa fuerte. Ya veremos. Mientras tanto, el PSOE sigue oliendo a chamusca con un Rasputín en la cabecera, mi laboratorio se ha llenado y estoy por poner un semáforo o incluso la ingravidez para no chocarnos entre experimento y experimento, me dejé convencer por Ale para ir a una ¿Ópera? de Gran Vía y creo que alguien debería escribir un artículo que lleve por título: “El daño que hace Gran Vía al arte”; estudié francés, celebré el cumpleaños 40 de Rai y dormí poco.
Os quiero, Ed

domingo, 29 de enero de 2012

Viernes de cinematografías minoritarias…

Hola a tod@s!
Luego de unos cuantos eventos de esos que tienen gran vuelo, viajes y cansancio acumulado, no hay nada como volver a los orígenes, buscar refugio en uno mismo. Por ello he estado mucho en casa, eso sí, trabajando a destajo. La escritura de unos proyectos, la revisión de un artículo y alguna colaboración pendiente han llenado estos días en los que el invierno quiere volverse realidad antes de que la primavera comience a instalarse. No obstante al retiro, el cine me tentó y siguiendo mi “onda” intimista escogí cinematografías minoritarias para no salirme del cauce. La primera fue “Juan de los Muertos”, una película cubana independiente, no erré en la elección… hacía mucho que no me reía tanto en una sala oscura. La historia parece simple, pero no lo es, una epidemia de zombis infecta a La Habana, un grupo de cubanos intentan sacar partido de ello y lo demás está servido. Es probable que mucho sepáis que el nativo de aquella isla tiene tres formas de actuar frente a un problema: “poner” un negocio (en España diríamos “montar”), acostumbrarse y seguir con sus vidas o tirarse al mar… huir. Los protagonistas de esta historia optan por la primera y empiezan a cobrar por “matar a sus seres queridos”, infectados claro está. Con unos personajes muy bien dibujados y diálogos de una fluidez extraordinaria, “Juan de los Muertos” hace gala de actuaciones totalmente orgánicas, de esas que pocas veces se pueden apreciar. La película tiene el valor añadido de poseer niveles de interpretación, y esto es algo sabio que pocos logran. A ella se puede ir sin saber ni siquiera donde está Cuba, y te ríes; si has tenido contacto con la historia de la perla de las Antillas, entras más. Pero si eres nacido y criado en la Isla de las Metáforas, entonces gozas. Llena de frases ininteligibles para el no-cubano como “puro estás de pinga acere” y otras que recuerdan a Calderón de la Barca pero que por allí florecen en la boca de cualquier barriobajera, y para muestra menciono “decirte quiero para equivocarte no vayas”, aquello es un chorro constante de referencias a esa especie de raza a la que nadie ha quedado indiferente y pertenezco no sin cierto sabor a orgullo. El guión luce brillos por todas las aristas, reta al espectador a buscar más allá de la historia plana y, si quiere, puede interpretar las dobleces de la historia. Por otra parte, técnicamente es correcta, más que correcta para las condiciones en las que se realizó y quizá muestre su talón de Aquiles en algunas escenas dobladas… pero ya sabemos que hasta el sol tiene manchas. Id a verla, disfrutaréis. Pero no hubo una sin dos, la segunda elección fue una multipremiada película iraní y me refiero a “Nader y Simin, una separación”. Ya mi amigo Glaría me la había recomendado, también los críticos de medio planeta, pero de estos últimos me fío menos. Lo cierto es que sorprende el ritmo de la narración, las actuaciones naturales y la historia en sí misma… simple y compleja a la vez. Coincido con alguien que dijo que lo mejor, cinematográficamente hablando, es la toma inicial y la final, pero de ahí a elevarla a los cielos con todos los premios queda un espacio enorme. El director nos cuenta los entresijos de una separación que se salpica por un “accidente”, donde se mezclan religión, costumbrismo, ansias de modernidad y algún elemento más. Es probable que esta historia contada desde otra cultura no hubiese llegado ni al proyector del amigo íntimo del director… no obstante juzgad vosotros mismos, siempre es interesante una visión diferente de esa sociedad que aún nos queda lejos. Y para cumplir aquello que reza no hay dos sin tres, elegí la tercera de la semana y aquí, como dicen en mi tierra “metí la delicada”… siguiendo las minorías, me fui a los nórdicos, elegí Noruega y un título singular: “El inadaptado”, sólo decir que las risas de mi acompañante aún resuenan en mis oídos, pero lo peor fue que estás risas no vinieron provocadas por imágenes y situaciones salidas de la pantalla, no, nada de eso. El protagonista fui yo que incapaz de aguantar la cabeza dignamente, dormí cual lirón sin piedad. Lo siento, no puedo contar de qué va…

Os quiero,

Ed.

sábado, 21 de enero de 2012

Viernes primero de 2012...

Hola a tod@s!
Ha pasado algún tiempo y los Viernes no han aparecido. Pero hoy vuelvo con ganas de seguir la tradición que es parte de mí. El fin de año pasó y pasó bien, 2011 lo despedí entre gente querida y nuevos amigos con una cena de mezclas en un escenario perfecto. El 2012 ha llegado con fuerza y, amén de las medidas, contra medidas, ultra medidas y demás medidas que el gobierno impone, negocia, repone y tropieza, yo he tenido y tengo un volumen de trabajo que me ha hecho dormir poco y vivir más. Pero no hablaré de trabajo hoy y sí del placer que he sentido al leer un libro más de Auster, ese escritor que sin profundizar nos habla de situaciones varias con el estilo y el oficio de un gran escritor. También os cuento que descubrí una novela de Asimov que no había leído: “Los propios dioses”, cuya parte central puede que sea lo mejor que leído del género tan desprestigiado por los “cuenta-cuentos” que llenan estanterías en la FNAC. El cine me ha movido y “La Dama de hierro” no me gustó pero me entrego a la actuación de Meryl Street que logra borrarse desde el minuto primero. En Madrid se ha estrenado un nuevo director de la compañía nacional de danza y el futuro promete ser generoso con este talento recuperado para todos. Por otra parte, he estado en Londres y el viaje sirvió para propósitos varios como traer dos reactivos para el laboratorio, disfrutar de la compañía de un gran amigo, Toni, asistir a una representación del Royal Ballet en el Covent Garden y alucinar con la exposición más completa de la historia que se ha hecho con cuadros de Da Vinci… y aquí hago un paréntesis. El propósito primero de este viaje a la capital británica era justo poder ver esta exposición. Resulta que, a diferencia de Picasso, la producción pictórica del polifacético Leonardo Da Vinci es más bien escasa y nunca se había tenido la oportunidad de apreciar sus dos “versiones” de “La virgen de la roca” en la misma sala, ni apreciar la similitud y la diferencia entre los retratos de Beatrice y Cecilia. Por ello mi amigo Toni montó la de dios es cristo para poder ir el último fin de semana que la National Gallery exhibía estas joyas. Y lo logró, sin embargo, un pequeño detalle no estaba solucionado… no teníamos entradas y aquí entró a jugar un papel esencial otra gran amiga. Resulta que una de mis maestras, aquella señora que un día me hizo ver con gran claridad que lo mío era robar los secretos de las células, vive en Londres… entonces mi querida Miriam se presentó a las seis de la mañana en el centro de la City e hizo una cola a la cubana, y esto permitió que a las 8:30 de la noche el objetivo del viaje fuera cumplido. No sé los demás, pero yo disfruté de esas horas enormemente, hablar con Miriam (la Palacios como la llamamos aquellos que trabajamos con ella) es recibir una inyección de energía y amor por lo bello, donde se incluye la ciencia. Muchas veces he pensado que es la re-encarnación de Marie Curie y es probable que algo de razón tenga ese pensamiento. Con ella, Jose y Toni nos emocionamos al ver aquellos cuadros, creo que vivimos un momento muy especial que quiero recordar para siempre.
Muchas otras cosas quisiera comentar, el 0,7 a la ciencia está entre ellas pero otro Viernes será porque, como dice mi amigo-virtual Vlado, hablar de mucho es decir poco.

Os quiero, Ed

PD: Angel gracias por tu email, la receta del flan o como se llame te la mandaré en breve.