domingo, 20 de marzo de 2011

Viernes


Hola a tod@s!
Ya es una realidad, la primavera se ha instalado en Madrid y seguro que es motivo de alegría para más de uno. En mi caso, la seguridad me está dada porque el asma ha aparecido y la cara de “estoy alérgico perdido” se ha instalado en ese que veo en el espejo cuando me cepillo los dientes. Ahora me quedan unas semanas para ajustar lo que tengo que tomar y evitar, en lo posible, esa sensación horrible de no poder respirar… en fin, ojalá tuviera mar. Aunque curiosamente en muchas ocasiones aquello “del agua por todas partes” no es una bendición y Japón mucho sabe de esto. Por estos días las palabras “fusión” y “fisión” acompañadas de “nuclear” y “Japón” se están volviendo populares y desde el primer político hasta el último de la cola las emplean sin saber mucho de lo que hablan. Lo cierto es que la energía nuclear, digan lo que digan, ha hecho mucho menos daño que la combustión de fósiles. Otra cosa bien diferente es la irresponsabilidad de un gobierno al construir centrales electronucleares en zonas de movimiento sísmico o el negocio que hay detrás de cada tipo de energía. En otros muchos “Viernes” he comentado que el problema energético ha sido una imposición política. Desde los años ochenta se dejó de financiar la investigación nuclear, se abandonaron todos los proyectos para “limpiar” los residuos, etc… muchos creímos que se apostaría por formas más seguras y ecológicas, pero esto tampoco ocurrió. El oro negro tiene largos tentáculos y occidente no es el niño inteligente y democrático que imaginamos. Hoy a todos los políticos les ha dado por revisar sus programas nucleares, cerrar las más viejas y detener la construcción de las nuevas… ¿y ayer qué pensaban? No sería mejor anunciar un presupuesto millonario para crear un mega-centro de investigaciones energéticas. El gran dilema de esto es que nunca verían los resultados antes de las elecciones. Por otra parte, el tercer poder, y me refiero a los medios de comunicación, no ayudan o más bien destruyen. Hace unos días se aprobó la Ley de la Ciencia y el telediario de la TVE le dedicó 7 segundos (medidos por mi reloj), acto seguido estuvieron hablando 8 minutos sobre la lesión de un jugador de futbol. El mismo día la Sexta comentaba jocosamente que dos matemáticos españoles resolvieron un problema propuesto por Nash. La comentarista dijo que los matemáticos españoles fueron listos y seguro le dieron a resolver el problema a un alemán que estaba de paso por aquí. En prensa escrita esta noticia sólo salió en el ABC. ¿Acaso los periodistas no saben la influencia que tienen sobre la sociedad? El pueblo mide la importancia relativa de las cosas por la información que le llega de ellas, si atendemos a esto la conclusión será: la lesión del futbolista es enormemente más importante que la Ley que regulará el futuro de la Ciencia en este país. Siguiendo en esta cuerda, hace poco comentaba a un amigo periodista mi preocupación sobre los medios y su avidez por las ganancias al precio que sea. El papel que juegan los comunicadores y los artistas en la cultura del pueblo es enorme y esto se debe tomar como una responsabilidad. Es realmente desolador ver a periodistas como Mercedes Milá (que van de superiores) alimentar la mediocridad. Otro gran ejemplo de lo que hablo es la última entrega de Torrente. Aquí el director se vale de los “poligoneros” y las “princesas del pueblo” para ganar dinero, exhibiendo en la gran pantalla a modelos sociales de éxito que se basan en lo incultura, la vulgaridad, el pillaje y lo fácil. La cultura es cara, por lo tanto no llegará a las masas y puedo estar de acuerdo con aquello de Buñuel que reza: “las masas nunca serán cultas” pero al menos hay que mostrarle que existe esa posibilidad y dejarles elegir. Siempre he sido muy crítico con el país donde nací pero muchas cosas aprendí allí y una de ellas es que el pueblo se puede educar. Si en lugar de tertulianos hablando de la vida poco interesante de la ex-mujer de un torero, se emite un programa donde tres sabios intentan descifrar un enigma, o un espacio donde un especialista te comenta las peculiaridades de la película que verás a continuación… seguro que poco a poco se irán cambiando los gustos de la población. Y no estoy hablando de imposibles, en Cuba (aquella isla metafórica) existen esos programas, el pueblo lo ve y seguro que en algún niño de un pueblo perdido entre cañaverales prenderá el deseo de saber más. Si no se inculca que estudiar no es una tarea fácil pero es necesaria y hermosa, si no dejamos claro que hacer fraude es malo tanto como robar, si no se infunden los valores… estamos perdidos.
En otra cuerda y para terminar, evitando entrar en la nueva guerra que se ha abierto en Libia, agradezco a todos aquellos que por email, o por comentarios en el blog, me han dicho que sí echan de menos mis “Viernes” cuando no llegan. Entre los mensajes destaco uno de un amigo que concuerda conmigo en lo siguiente: “Tal parece que para ser de izquierda hay que ser a-científico, usar palestina y estar en contra de la energía nuclear… que equivocados están”.
Os quiero, Ed.
PD: Por Madrid baila la CND2 con un programa interesante y la semana que viene estará el Ballet de Monterrey… puede estar bien.

sábado, 12 de marzo de 2011

Viernes...


Hola a tod@s!
Me he saltado un Viernes aunque nadie lo haya notado ni manifestado… simplemente las ganas no me acompañaban y un proyecto en construcción, dos charlas en preparación y mucho tiempo dedicado a gestiones insulsas me desmotivaron aún más. Pero hoy vuelvo a la carga y escribo mi Viernes un sábado que quiere ser luminoso y lucha contras las nubes que dejaron casi veinticuatro horas de lluvias.
Hoy las noticias no tienen otro protagonista que el terremoto en Japón, los datos crecen en horror y la posible contaminación radiactiva agrava lo ya tenebroso. Sin embargo, ayer una amiga comentaba en su facebook que un “descerebrado”, de esos que militan la progresía izquierdista y hace más daño a la izquierda que favores, manifestaba su alegría por ver como la naturaleza castigaba a un pueblo que intenta llenar el planeta con su tecnología basura y Toyotas. En fin, hay que ser energúmeno y parece ser que ese tipo de miopía es más común de lo que pensamos. Sin ir más lejos, hace poco apareció en mi facebook una nota de alguien, oriundo de Uruguay/Argentina que suponía con cierto sentido común, donde incitaba a leer la opinión de Fidel Castro sobre lo que ocurre en Libia. Mi respuesta, en el mejor tono posible, fue contundente y se puede resumir en: “Recuerda que estás exaltando la opinión de un dictador”; acto seguido le pregunté: “¿Te gustaría ver la firma de uno los dictadores del cono sur en la pantalla de tu ordenador mientras que un amigo te dice que tomes en consideración esa opinión, desatinada por demás?” a lo cual añadí: “Eres libre de opinar lo que quieras, es parte de eso que no funciona perfectamente pero es mejor que nada y llamamos democracia, eso sí te advierto que no me quedaré callado frente a estos posts”... se desató la tormenta, tal parece que el dolor argentino es más verdadero que el caribeño o que haber vivido una dictadura de izquierdas te veta para estar en contra de ella cuando creces ideológicamente. En fin, mi antiguo amigo me ha borrado y he pasado a engrosar las listas de indeseables mal agradecidos que no babean por el tirano que se siente aún con la autoridad de señalar al mundo con su índice. Hasta hace muy poco intentaba ser conciliador con mis opiniones y pedir perdones por pensar de una manera algo diferente… a veces esto no funciona y desde que lo he asumido, me siento más yo. Como otras ocasiones he dicho, tengo amigos de izquierdas, de derechas, de centro, religiosos y apolíticos… con todos he tenido discusiones profundas y exaltadas y lo que siempre he pedido es poder opinar en cualquier foro y momento. En fin, el mar. Cambiando de cuerda e intentado olvidar que en Valencia hay colegios religiosos concertados que imparten una asignatura de educación sexual, donde se define la masturbación como un vicio indeseable que debilita, y a la homosexualidad como una aberración abandonable que se debe vivir de manera recatada, el cine me ha deparado dos sorpresas muy agradables: “Chico y Rita” (inevitablemente siempre digo “Rita y Paco”) y “Los chicos están bien”. La primera es un poema visual y melódico que no nos podemos perder los que nacimos en aquella isla metafórica. Alguien dijo que la animación era deficiente y creo sencillamente que con esos trazos gruesos sus creadores han sido capaces de transmitir la sensualidad de la mulata habanera que es un punto medio, una línea tenue entre la chabacanería y lo sutil muy salpicada de agudeza… ese es el personaje de Rita. La música es sencillamente maravillosa. Es curioso como las dos películas que mejor retratan la vida musical cubana han sido creadas por españoles, me refiero a Benito Zambrano con su “Habana Blues” y Trueba con “Chico y Rita”. Por su parte, “Los chicos están bien”… ¡está muy bien!, una clase de actuación donde los pesos pesados se aligeran y se vuelven reales porque se te olvida que existe, entre medias, una cámara. Julianne Moore y Annette Bening son una pareja de lesbianas que llevan más de veinte años de matrimonio con dos hijos procreados por inseminación artificial… otro tipo de familia que reproduce el cansancio, a veces dulce otras amargo, que trae consigo tantos años de relación, convivencia... recomendable es poco.
Ya os dejo, por aquí seguimos intentando descubrir que es vivir, paseando por una ciudad con políticos que no saben de la existencia de abonos para el metro, con Gadafi que ahora es malo y antes no se sabía, luchando contra la ineficiencia de la que todos somos culpables pero disfrutando de las oportunidades que nos ofrece la vida.
Os quiero,
Ed.
PD: Por supuesto que no pienso ir a ver Torrente no sé qué número.

sábado, 26 de febrero de 2011

Viernes



Hola a tod@s!
¿Ha llegado la primavera? Ayer comí al sol y en camiseta junto a mis becarias en una terraza de la facultad de Medicina, en la noche estuve paseando por Madrid sin abrigo y hoy parece que seguimos con tiempo estival aunque las nubes están cobrando cierto protagonismo. De cualquier manera, es pronto para estas temperaturas y seguro que algo de frio aún nos queda. Mientras tanto, el mundo sigue igual de loco que la semana pasada con un Gadafi devenido asesino, o más bien mostrando su verdadera cara, y amenazando al mundo con un cierre del grifo de petróleo que hace temblar a occidente. ¿Este no era el del famoso libro verde? Por China temen a la contaminación de ideas y bloquean las búsquedas de palabras como Egipto ligadas a revolución. En Cuba no tiene éxito una quedada para conmemorar la muerte de Zapata y el régimen sigue en sus treces que ya son cincuenta y uno. En España se reduce el límite de la velocidad máxima en autopistas, por aquello de gastar menos, y en Los Ángeles se preparan para unos Oscars marcados por la juventud y las nuevas formas de comunicación. En fin, que la Tierra sigue girando sobre su eje y nos desplazamos alrededor del sol a pesar de que hayan quedado muy atrás los tiempos en que la elección de un nuevo miembro de la Academia de Ciencias era una noticia de primera plana. Y es que hoy sería impensable que El País y los foros de facebook tuvieran como tema central la disputa entre dos eminentes científicos por ocupar una butaca en la Academia. Esto pasó el siglo pasado cuando Marie Curie se postuló para académica y perdió frente a uno de los inventores de la telegrafía inalámbrica. Por aquel entonces la prensa rosa se postraba frente al hotel donde se celebraba un congreso científico para poder entrevistar a los que descubrían secretos de la naturaleza. ¡Qué tiempos! Pero debemos vivir lo que nos toca aunque sin resignarse a ello. Por eso sigo tratando de buscar lo bello en el arte y lo sutil en la ciencia… aunque no siempre lo logre. Cambiando de tercio, por Madrid tuvimos la feria de ARCO que esta vez redujo su formato y me dejó bastante indiferente. Sólo un montaje me impresionó, era una especie de sala de juntas que saltaba por los aires… me quedé varios minutos frente aquello y al buscar el autor una sonrisa se me dibujo en los labios. “Los carpinteros”… versaba en los créditos e inmediatamente recordé a este trío inquieto que llenaban de creatividad las ferias habaneras en los noventa… eran ellos, estaban en Madrid. Por otra parte, el cine me atrajo dos veces y con “Primos” me reí y “Black Swan” me gustó. La primera es una producción española, de esas en las que no faltan los colores, el parlamento callejero, la revelación de un actor que promete y la carcajada. La segunda es un thriller que se disfrutará más por aquellos que le gustan el ballet. Aquí Natalie Portman luce un trabajo impresionante que, seguro estoy, será compensado con un Oscar. Fue curioso ver a Wynona Ryder interpretando la historia de su propia vida y me quedo con aquello que dice el coreógrafo: “Seduce, seduce, attack, attack”. Yo la recomiendo. Y para terminar os dejo con una foto que de mi Madrid ha hecho un amigo también cubano, también americano que por Cambrige pasa sus días. Gracias Mauricio.
Os quiero, Ed

domingo, 20 de febrero de 2011

Viernes de esperanzas...

Hola a tod@s!
Con auténtico placer puedo decir que no todo está perdido, bueno, eso de alguna manera ya lo intuía. Tal y como una vez dije, frente a un frasco lleno de colorantes tóxicos donde crecía plácidamente un hongo, “la vida siempre se abre paso”. La escena que cuento ocurría en un laboratorio en mi época de postdoc y un estudiante de doctorado “freaky” me dijo: “Eso lo sacaste de Parque Jurásico, ¿no?” Lo cierto es que no sabía si era invención mía o copia barata, pero estaba clara la conclusión: la esperanza siempre florece como lo hacía aquel hongo en un ambiente totalmente adverso. Todo esto viene a colación de una anécdota que quiero contar. Desde hace tiempo vengo observando a uno de los becarios que intenta hacer la tesis doctoral en un laboratorio contiguo al que dirijo. El chico en cuestión tiene mi mismo horario de entrada y por ello coincidimos varias veces en el metro, donde siempre está con un libro en la mano. Por timidez o simplemente por esa especie de respeto que me tienen su saludo es mínimo, por otra parte, ese tiempo también lo aprovecho para leer y prefiero no hablar. Sin embargo, no hace mucho el saludo se produjo cuando ya esperábamos la apertura de la puerta y, por aquello de evitar un silencio incómodo, le pregunté por el libro que leía. La respuesta esperada era cualquier “best seller” de moda o quizá algo peor: un texto de crecimiento personal. Por más que me he empeñado durante los últimos años en elevar el nivel cultural de quienes pasan por mi laboratorio, el resultado siempre ha sido el mismo, no les interesa leer algo inteligente. Sin embargo, estas fueron las palabras que escuché: “El segundo de En busca del tiempo perdido de Proust. Realmente pensé que no había escuchado bien. Inmediatamente busqué mil y una explicaciones: se encontró el libro y lo está hojeando, se equivocó… en fin. Volví al ataque e inquirí, ¿Vas por el segundo? ”Sí, hombre cuesta pero me gusta más que el primero. Lo que pasa es que en la biblioteca de donde los saco no tienen el tercero, pero me lo han encargado, ojalá lo tengan para cuando acabe este.” No me podía creer lo que escuchaba. Mi opinión sobre esta generación de internet, móviles e inmediatez deja bastante de desear. Creo que los de hoy piensan que la sabiduría está en Google y que profundizar es una cuestión antigua y superada. La alegría me duró todo el día, recordé cuando me levantaba temprano los sábados para ir a la biblioteca nacional a leer ejemplares únicos de Stephan Zweig y Ernesto Sábato… pensé que existe una esperanza. Tiempo después me volví a encontrar con el becario en cuestión y le pregunté por su experiencia Proutsiana y, con un lenguaje no muy escogido, me confesó que estaba terminando el último y que era una experiencia “cojonuda”. Le pregunté si conocía algún escritor cubano, en específico Carpertier. A su no por respuesta, le dije que leer La consagración de la Primavera me enseñó más que muchos cursos en el bachillerato. Me dijo que buscaría el libro, me prometí regalárselo. Unas semanas más tarde le regalé el libro de Carpertier y un par de días después volvimos a coincidir en el metro, esta vez en dirección contraria, el vagón estaba lleno y no hubo oportunidad de sentarse y leer… entonces hablamos. Me comentó sobre el libro, me preguntó sobre la ciudad de las Columnas, me dijo que le había costado entender el principio porque poco sabía de ballet. "¿Nunca has visto ballet?" Pregunté. “Sí, hace poco en el Real vi bailar las Variaciones de Goldberg, es que me gusta mucho la música y tengo un abono para el Real.” ¿Cómo? ¡Un becario que gana menos de mil euros al mes que evidentemente proviene de una familia media-baja, se gasta el dinero en un abono para la ópera! Todo joven que conozco protesta por el precio del cine, jamás va al teatro porque las funciones son caras, sin embargo no ponen peros en gastar dinero en beber, comprar hachis y otras actividades más bien poco instructivas. Seguí indagando y le pregunté de dónde venía su interés por la música clásica. “Buscando en youtube escuché cosas de Mozart que me impresionaron, seguí buscando y, jo’er me pareció genial. Luego me pillé un abono de los baratos, estoy bien arriba en el Teatro… pero me gusta.” El chico en cuestión tiene cara de buena gente, trabaja en un proyecto algo atascado, dice que no habla de lo que lee y escucha porque no conectaría con la gente que le rodea, en su familia nadie sabe quién es Bach… cuando nos despedimos en el metro, le pregunté, con algo de vergüenza, su nombre. Habíamos hablado unas cuantas veces pero yo no conocía ese dato. “Miguel” me dijo. “Yo soy Eduardo”. “Hombre, a los jefes los tenemos localizados”, fue su respuesta.
Hoy tenía muchas cosas que comentar: la aburridísima gala de los Goyas que subraya lo de segundas partes “siguen” sin ser buenas :-). También está esa ola que va inundando el mundo árabe y va haciendo caer a los dictadores de esa zona del planeta. Un capítulo entero le hubiese dedicado al caradura de Fidel Castro que no ha tenido vergüenza en expresar su “apoyo” al pueblo egipcio en su valiente lucha contra el dictador; el descarado tiene la poquísima dignidad de decir que Mubarak oprimía y saqueaba a su propio pueblo. ¿Qué diablos lleva haciendo este señor desde hace 51 años? Pero, prefiero seguir con la parte bonita de la vida y pensar que definitivamente no todo está perdido y, si queremos, internet puede ser una fuente inagotable de sabiduría. Ojalá proliferaran los Migueles y en ello mucho tendremos que ver los mayores.
Os quiero, Ed.

lunes, 14 de febrero de 2011

un lunes... algo especial


Aunque no es Viernes... todo lo contrario, os escribo porque no quiero perder la costumbre de felicitar a aquellos que "algo" sienten por "alguien". Hoy es San Valentín para el mundo occidental o simplemente "el día de los enamorados" en la Isla donde nací. En España, país de tantas contradicciones, esta fecha se entiende como algo comercial y hasta estúpido... habrá que revisar las Navidades y otras muchas cosas :-). Yo seguiré fiel a celebrar ciertas fechas porque esas costumbres son las que nos hace, de alguna manera, ver la vida con algo de color.
Os quiero, Ed.

sábado, 12 de febrero de 2011

Viernes de cosas varias...



Hola a tod@s!
Ya termina una semana que probablemente quedará marcada en la historia: Egipto ha dado muestras de que se puede hacer cambios supuestamente imposibles. Este país siempre me ha fascinado, en mi infancia leía y releía las aventuras de Carter buscando la tumba de Tutankamón y en mi adultez me embriagué cuando navegué por el Nilo y visité los siglos de cultura que allí se guardan. No obstante, en aquella visita me chocó la “inmovilidad” del pueblo que había dibujado los primeros estadios de la civilización. No entendí bien todo aquello y varias veces volví sobre ese pensamiento. Hoy el planeta celebra, con cierta hipocresía, el éxito de un pueblo harto que siguió el camino de los tunecinos y lograron, seguro que con ayudas diplomáticas internacionales, que el dictador se fuera. Ahora queda construir un gobierno plural que no sea fagocitado por el radicalismo que tanto teme occidente. De cualquier manera, el hecho es plausible e irremediablemente pienso en una isla que lleva 51 años con la misma imagen en cada telediario. De allí una generación huyó y el vacío que dejamos ha favorecido la estupidez y la adoración de una cuadrilla de asesinos de almas e ideas. Y es que también se asesina sin necesidad de derramar sangre y detener el corazón. En otra cuerda, porque afortunadamente otras cuerdas existen, Barcelona me atrajo y allí estuve discutiendo sobre el material genético mitocondrial y su efecto sobre la tolerancia a endotoxinas para más tarde asistir a un evento de esos que dejan huella. Resulta que un amigo, también científico y también “culturoso”, me invitó a ver el montaje de Anna Bolena en el Liceu con Edita Gruberova. Para quienes no la conozcan, esta señora es una sobreviviente de aquella generación de divas reales que, sin escuela pero con voz, reinaron en los coliseos de la ópera del siglo pasado y eso se nota. Por otra parte y con grata sorpresa, constaté que la frialdad del público en Real nada tiene que ver con que España está en Europa, ahora creo que está en relación con el hecho de que en Madrid va a la ópera mucha señora de laca en la cabeza y escasas neuronas en el cerebro. En el Liceu viví momentos que mucho me recordaron a los fines de semanas en el Lorca habanero, donde el patio de butaca vibraba cual estadio de fútbol, pero no por un “chute” de quien no sabe hacer otra cosa sino por algo sublime que se llama arte (TA y yo escribimos una reseña en: http://www.ociogay.com/OcioGay/Escena130.aspx). Siguiendo por La Habana, una noticia triste nos llega de sus tablas, María de los Ángeles Santana ha muerto. Cuantas veces reímos con su alcaldesa en San Nicolás del Peladero o disfrutamos de su voz en composiciones de Lecuona. Ahora recuerdo la última vez que la vi en un teatro, en aquel momento se homenajeaba a ese gran músico cubano y ella hacía una anécdota realmente graciosa de algo acontecido entre los dos muchos años atrás. Sé que por Madrid también la disfrutaron en la Zarzuela porque lírica era, pero lo cubanos nos llevamos la mejor parte de esta irrepetible artista. Y así vamos, la vida sigue siendo eso que transcurre mientras nos entretenemos en hacer otras cosas, el planeta sigue dando vueltas, los neutrinos siguen siendo menos de lo que tendrían que ser, Ana Botella (la consejera de medio ambiente) dice que el paro asfixia más que la contaminación que sufre la ciudad, un energúmeno tilda de fascista la ley anti-tabaco y yo voy camino de los 42.
Os quiero,
Ed.

viernes, 4 de febrero de 2011

Viernes...

Hola a tod@s!
Aunque la semana insta hablar sobre la visita de la papisa europea a Madrid y me refiero a la Merkel, ayer criticona y hoy hada madrina de la economía española. También los bytes se podrían deslizar con mayor facilidad hacia la crisis del mundo árabe que se va extendiendo cual ola imparable sobre toda África mora, algo que sigo con especial interés y deseando que la “cosa” se amplifique y llegue a confines insospechados… por ejemplo: el Caribe. Sin embargo, prefiero ser cauto, esperar un poco más y observar sin dejar de pensar y compartir esto último con tod@s vosotr@s. Y pensando he estado sobre lo que significa este medio por el que me comunico, las tres fantásticas W que presiden cualquier dirección de internet y la evolución de nosotros los humanos. A pesar de la inútil resistencia que muestran algunos frente a las nuevas tecnologías, poco pueden hacer por impedir la expansión de la forma “on line” de vida que cada día cobra más fuerza y preocupa. Está claro que quien no tenga un móvil, quien no use el “email”, quien no tenga un perfil en facebook… deja de estar conectado con la inmediatez, su vida no fluirá de la misma manera y sus oportunidades se reducen significativamente. Es probable que muchos digan poder vivir sin nada de estas cosas y eviten “las pantallas”… por ahora se puede, pero ¿estamos seguro que en poco tiempo se podrá seguir desconectado de “las pantallas”? La respuesta es no. De la misma manera que hoy nadie encuentra trabajo si no tiene un móvil para ser llamado a una entrevista, mañana será impensable lo mismo sino no se dispone de un perfil en facebook y otras mil modernidades que se nos va escapando a quienes nacimos por los sesenta. Y esto me preocupa… pero no de la manera superficial que se trata el tema, voy un poco más allá en el análisis y creo que la cuestión nos está afectando desde un punto de vista evolutivo (¡Dios la que estoy liando!). Internet y todas sus aplicaciones nos está cambiando a marchas forzadas. Si miramos la historia, corta según los cosmólogos adaptados a muchos ceros cuando se trata de contar años, los humanos hemos ido sacando la “evolución” de nuestra especie. Primero inventamos máquinas para no tener que desarrollar los músculos y de esta manera “perdimos” fuerza física y “oportunidades” evolutivas en aras de posicionarnos en la cúspide pero ahora hacemos algo parecido con el pensamiento. Estamos desterrando el intelecto de nuestra especie y colocándolo en internet. Con esta herramienta nuestras decisiones son más rápidas pero pensamos muchísimo menos. El desarrollo intelectual se va mermando en aras de una inmediatez y la conclusión es que con las máquinas dejamos de ser fuertes físicamente y con internet corremos el peligro de bloquear el desarrollo de nuestros cerebros. Sé que algunos pensaran que es una alarma innecesaria “típica” de quien escribe este Viernes. Puede que así sea pero hay datos, aunque no del todo fiables, que demuestran una ligera tendencia a la disminución del tamaño del cerebro en las nuevas generaciones. Cierto o no, nadie podrá desmentir el hecho de hoy en día somos mucho menos profundos al tratar intelectualmente cualquier problema y dejamos en manos de internet una gran cantidad de cuestiones claves. Por supuesto que cualquier paso evolutivo tarda una eternidad en manifestarse aunque no dudo que el proceso lo estemos acelerando, quizá en la dirección equivocada. Una cosa curiosa es la adición que crea internet, decir que este “ente” creado por nosotros mismos nos está dominando no es del todo disparatado. Los humanos creamos internet y también le damos de comer cada día, pero “ella” nos fideliza (¿existe este término?) de la misma manera que algunas plantas se perpetúan porque proporcionan sustancias adictivas. ¿No estará aprendiendo demasiado rápido? Si nos ponemos un pelín serios, la evolución no es otra cosa que la adaptación de una especie al medio para garantizar su supervivencia. Y cuando hablamos de medio hay que tener en cuenta que para nuestra especie el medioambiente cognitivo es de vital importancia, justamente esto ha cambiado de manera radical en las últimas décadas: Hoy lo digital gana a lo analógico. Todo parece indicar que quien no se adapte a ello perderá fuelle en la evolución acelerada hacia no sé donde aunque, sinceramente, tengo esperanzas en que una rectificación a tiempo evite que internet nos gane la batalla.
Os quiero,
Ed.